UNA SENTENCIA CONDICIONADA

Jueza falló: los hijos de Valeria se quedan con abuelos paternos

Fue clave la audiencia con los niños, de 7 y 10 años, para decidir la custodia provisoria.

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Homenaje a Valeria Sosa. Foto: Fernando Ponzetto

La jueza Alicia Vega resolvió que los abuelos paternos mantengan la tenencia provisoria de los dos hijos de Valeria Sosa, la bailarina de Mi Morena asesinada por su ex marido —un policía en actividad— la noche del 30 de enero pasado.

La sentencia, de 74 páginas, fue emitida ayer y generó sorpresa, porque no tuvo en cuenta un informe del Ministerio del Interior ni la recomendación del fiscal de Corte, Jorge Díaz, quien pidió adoptar "las medidas de protección necesarias para minimizar la victimización y vulneración de los derechos" de los niños, de 7 y 10 años.

La titular del Juzgado de Familia Especializado N° 8, que había asignado inicialmente la custodia provisoria a los abuelos paternos, mantuvo esa decisión después de escuchar a los niños en la sede y de contar con el testimonio de la abuela materna, Beatriz Olivera, quien presentó un recurso para hacerse cargo de sus nietos.

La jueza Vega también resolvió que se continúe "el tratamiento terapéutico de los niños en el Hospital Policial", e impuso a los abuelos paternos "respetar el trato de los niños con la familia materna", sin "obstaculizar de forma alguna las visitas". Los niños podrán "pernoctar en el domicilio de la abuela materna sin injerencia alguna", reza el fallo de la magistrada.

Aunque no resultó decisivo, parte del informe que elaboró la unidad del Ministerio del Interior encargada de la atención a víctimas de violencia y delito, fue tomado en consideración.

Así, la jueza resolvió que "se remita la tablet a Policía Científica para eliminar todo material de contenido sexual y juegos que estén previstos para edades superiores a 10 años". Además, intimó a los abuelos paternos a "controlar el uso de la tablet, los sitios y redes sociales a los que acceden los niños" y a supervisar el uso de teléfonos celulares por parte de los nietos.

Esos puntos del fallo refieren a un dossier que elaboró días atrás el Centro de Atención a las Víctimas de Violencia y Delito (Cavid), y que se resume a continuación.

La tablet.

Los técnicos del centro, que entrevistaron a la familia directa de Valeria Sosa, elaboraron un informe que fue entregado el viernes a la Fiscalía y al Juzgado de Familia, en el que sostenían que los menores estaban "en riesgo psicoemocional" y en un ambiente "no propicio para su desarrollo".

Relata el informe que, luego del sepelio de Valeria Sosa, la abuela materna concurrió a visitar a los niños y encontró a uno de ello con una tablet, con un juego cargado por el padre, donde se podía ver imágenes pornográficas, como "un Pokemon en forma de pene", y juegos "de carácter extremadamente violento".

El Cavid consignó que "luego de asesinar a su expareja delante de sus hijos", el policía se dirigió en taxi a la casa de sus abuelos paternos, entregó allí a los niños y les regaló la tablet y un celular, diciéndoles que su madre "se había portado mal y que él se había enojado".

La jueza, en la sentencia, desacreditó ese informe y señaló en cambio que "el Cavid no realizó ninguna constatación objetiva de la situación de riesgo" ya que "nunca se entrevistaron con los niños víctimas de la situación ni con los abuelos paternos".

La voz de los niños.

Amparando el derecho de los niños "a ser escuchados en todo procedimiento judicial que los afecte", como prevé el Código de la Niñez y la Adolescencia, la jueza Vega escuchó a B., de diez años, y a T. de siete, en una audiencia concretada el pasado viernes 10 de febrero.

De la transcripción de las declaraciones, se advierte que ambos actuaron con desinhibición y espontaneidad en la sede judicial ("Yo me esperaba que la jueza fuera más seria... Y aquella de allá está muy callada", dijo B. en un momento, señalando a la fiscal).

Luego de oír a los chicos, la jueza concluyó que "el relacionamiento con la abuela materna no es tan fraternal como se afirma, pues los niños opinaron explicitando las razones por las cuales no quieren convivir con la abuela Iaia (Beatriz Olivera).

T. expresó: "La casa donde me gustaría vivir es en lo de mis abuelos, con los que estoy ahora, porque me prestan más atención, mi abuela Iaia no es tanto de jugar conmigo, ni me presta atención, ella casi siempre está mirando tele o durmiendo. Ella trabaja y está mucho tiempo con el celular".

B., el mayor, dijo: "También quiero vivir con mis abuelos porque la abuela Iaia me insultaba, me decía inútil, hijo de puta, guacho de mierda, me insultó varias veces". Agregó: "Si me llevan mi xbox y todas mis cosas a la casa de la abuela Iaia, igual no me interesa. Yo quiero vivir con mis abuelos (paternos), con ellos estoy bien (...) De todas las casas donde me he quedado, la que me gusta más es donde estoy ahora, porque es donde me crié y crecí".

Desde que nacieron, constató la jueza, ambos convivieron con sus padres y abuelos paternos hasta la separación (en 2015), luego vivieron con la abuela materna por un año y medio aproximadamente.

B. también declaró qué fue lo que le dijo su padre cuando lo dejó en el domicilio paterno, antes de entregarse por el homicidio.

"Mi padre, cuando se fue me dijo: Espero que estés bien cuidado y protegido con los abuelos. El tata y la abuela te van a cuidar, como vos tenés que cuidar de ellos, ¿me prometés?. Yo le dije que sí".

En su sentencia, la jueza no ahorra críticas a la forma en que los abuelos paternos fueron "estigmatizados" y expuestos ante la "descarnada opinión pública". (Producción: José Luis Aguiar y Camila Beltrán)

Abuela apeló.

Virginia Cáceres, abogada de la abuela materna, anunció que ya fue presentado un recurso de apelación contra la sentencia de la jueza Alicia Vega, y dijo que "Beatriz (madre de Valeria) está muy triste. El fallo fue muy duro con ella. Pareciera que los únicos derechos vulnerados de los niños, los vulneró su propia abuela materna".

"La jueza desestimó todas las pruebas".

Virginia Cáceres, abogada de la abuela materna, dijo ayer a El País que no comparten el fallo ya que consideran que la jueza "desestimó todas las pruebas" que habían presentado. "No se tuvieron en cuenta los informes técnicos que el propio juzgado ordenó hacer, como por ejemplo las pericias a todas las partes: a la familia materna, a los niños y a los abuelos paternos, y concluyó que mantener a los niños con la abuela materna podía vulnerar sus derechos".

Según Cáceres, el informe del equipo técnico que asesoró al juzgado (ETEC) entendió que los niños "tienen una impregnación discursiva por parte de los abuelos paternos y que están comprometidos con el mandato que le dio su padre antes de entregarse".

"El informe era bien contundente y la jueza lo desestimó porque no participó una psiquiatra infantil sino que participaron solo psiquiatras (de adultos)", dijo Cáceres.

Admitió que ellos, en el recurso que presentaron ante la jueza, dijeron que los niños debían ser escuchados, "pero que también se tenía que tener en cuenta, a la hora de valorar el discurso, el nivel intelectual y las condiciones psicoemocionales en las que se encontraban los menores. "Entendemos que la jueza tomó el discurso de los niños de la forma más objetiva y pura que podía hacerlo, sin contextualizar la circunstancia en la que lo estaban diciendo y sin tomar en cuenta que los técnicos que intervinieron dijeron que no era un discurso genuino, sino que tomaba elementos de los adultos", señaló.

LO DIJERON.

La fiscal - Diana Salvo - Fiscal del caso.

"No comparto el fallo, la jueza pone en primer término la opinión de los niños y la psiquiatra dice que los niños están padeciendo una anestesia emocional y no tienen un discurso genuino. No están en condiciones emocionales para resolver su destino".

La abuela - Beatriz Olivera - Madre de Valeria Sosa.

"Mi opinión de la abuela paterna es que no está apta para criar a mis nietos, ya que no tiene condiciones ni para que vayan al colegio porque es la madre del asesino. ¿Qué ejemplo le puede dar?", dijo la madre de Valeria ante la jueza.

El Ministro - Eduardo Bonomi - Ministro del Interior.

"La investigación interna (del crimen de Valeria Sosa y las presuntas implicancias policiales) no está cerrada", dijo Bonomi. "Nos preguntaron si se ha afectado a algún mando de alguna seccional en la investigación y respondimos que sí, varios".

PORMENORES DE LA SENTENCIA.

Ni abuelos "paternos ni maternos".

La psiquiatra infantil Alexandra Laxague, encargada de tratar a los niños y quien estuvo con ellos en dos ocasiones, además de haber entrevistado a la familia, afirmó que "ninguno de los abuelos, ni paternos ni maternos están en condiciones de asumir el cuidado de los niños ni de contenerlos", según consigna la sentencia. Laxague consideró que de los adultos, la que podría estar en mejores condiciones para hacerse cargo sería la tía materna A. Con respecto a ella, uno de los niños contó que a la tía "la veía mucho". En cuanto al cambio de tenencia, la psiquiatra también explicó que en caso de que los menores pasen a vivir con la abuela materna, "no asegura que los niños no tengan los derechos vulnerados".

"Maduros" para expresar su voluntad.

La jueza Alicia Vega sostuvo que los hijos de Valeria Sosa "demostraron capacidad madurativa, personalidad, salud física y mental para expresar su voluntad, su querer, lo que así fue valorado por esta decisora". Y explicó que "aun en la dificultad por el trauma que experimentan, se expresaron libremente y en forma elocuente", lo que contradice las opiniones del Equipo Técnico del Juzgado de Familia que sostenían que "los niños no estaban en condiciones emocionales y que resultaba altamente revictimizante que fueran sometidos a interrogatorio". La defensora de los niños, luego de tener un diálogo previo e informal con ellos, desterró esa afirmación, "haciendo prevalecer su derecho a ser oídos".

Jueza criticó a la abuela materna.

El fallo de la jueza establece que los derechos de los dos menores han sido vulnerados por el carácter público que tomó el tema y responsabilizó por ello a su abuela materna. "Los niños tienen derecho al respeto de su vida privada e intimidad, la que se ha visto publicitada por los medios de prensa a instancia inicial de su abuela materna. Esta, que no compartió la decisión de custodia provisoria en los abuelos paternos, antes de concurrir a la sede judicial competente, criticó y cuestionó la decisión en la opinión pública, ante los medios de prensa, desconociendo las circunstancias en que se adoptó aquella decisión y seguramente sin medir el impacto negativo que ello causaría en los niños".

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