LA JUSTICIA BAJO AMENAZA

Juez Gómez y fiscal Zubía en la mira de narcos por caso Bordes

Actuaron en agresión al penalista Bordes; escuchas detectan amenazas.

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El fiscal Zubía consideró que cada vez hay más "desparpajo" de los delincuentes. Foto: M. Bonjour

¿A cuántos jueces han matado? ¿A cuántos fiscales liquidaron?". Esas eran las preguntas realizadas por traficantes extranjeros a presos uruguayos en el Penal de Libertad. "No mataron a ningún juez", se respondían con ironía los presos extranjeros. En el Penal de Libertad conviven unos 270 traficantes colombianos, serbios, bolivianos, brasileños y argentinos con uruguayos. Desde hace tiempo, autoridades del Ministerio del Interior advierten que existe un intercambio de información en las cárceles y, en una oportunidad, se analizó la posibilidad de trasladar a esos reclusos a sus países de origen mediante un acuerdo internacional. Pero ello no se concretó.

En 2007, el entonces juez especializado en Crimen Organizado, Jorge Díaz, hoy fiscal de Corte, dijo que en Uruguay no existía el sicariato porque no se había juntado la oferta con la demanda. Es decir, existían personas que estaban dispuestas a pagar para que se matara y también había otras dispuestas a hacerlo por dinero. entonces agregó que "cuando se juntara la oferta con la demanda iba a aparecer el primer caso de sicariato". En una entrevista reciente con El País, Díaz aseguró que "de hecho eso pasó".

También señaló que los grupos criminales comenzarían a pelearse entre sí por territorio y que podrían desencadenar violencia contra las fuerzas de seguridad, jueces y fiscales.

Ayer fuentes judiciales dijeron a El País que escuchas telefónicas a dos narcos detectaron conversaciones en las que se hacía referencia a atentar contra la vida del juez penal de 5° Turno, José María Gómez, y del fiscal penal de 8° Turno, Gustavo Zubía.

En rueda de prensa, Díaz dijo que las amenazas a los fiscales están relacionadas con casos abiertos. El fiscal de Corte señaló que, en los casos de ayer y de la semana pasada, a dos fiscales y un juez, ya se identificó el origen de las amenazas.

El miércoles 24, un sicario conocido como "Chucky", agredió a culatazos al conocido penalista Gustavo Bordes. Cuando el profesional estaba en el suelo, amartilló cuatro veces su arma. En el Juzgado, "Chucky" dijo que su trabajo era ser sicario y que había cobrado $ 50.000 para asustar a Bordes. Al terminar la indagatoria, Gómez y Zubía lo procesaron con prisión por homicidio en grado de tentativa, privación de libertad y hurto en grado de tentativa.

Tras enterarse de las amenazas a Zubía y Gómez, el fiscal de Corte se comunicó con jerarcas del Ministerio del Interior para solicitar todas las medidas que brinden seguridad a los magistrados. "Se tomaron todas las acciones necesarias para garantizar la seguridad de los fiscales", dijo Díaz a El País.

El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Chediak se reunirá hoy con el juez Gómez y es probable que la próxima semana solicite a Interior más seguridad para los juzgados y sus entornos.

Zubía y Gómez se suman a la lista de amenazados. El 31 de mayo pasado, la jueza penal de 2° Turno y una fiscal adjunta al fiscal Gilberto Rodríguez fueron intimidadas por un individuo que integra una organización criminal que opera en el Cerro.

Meses antes, la fiscal penal de 3er Turno también fue amenazada de muerte por una organización que opera en Cerro Norte con fuertes influencias en el Penal de Libertad y el Comcar.

"Estamos tomando medidas de prevención".

El fiscal de Corte, Jorge Díaz afirmó que "no son noticias gratas" que jueces y fiscales penales sean amenazados de muerte. "Pero queremos transmitir serenidad. La Fiscalía y los fiscales están trabajando, desarrollando sus tareas normalmente", dijo ayer el jerarca en rueda de prensa. El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Chediak, manifestó su preocupación por las amenazas a operadores judiciales. "A la señora juez le he dado nuestro apoyo y solidaridad", agregó. Dijo que estas situaciones son atípicas en Uruguay. "Si bien las amenazas no se materializan en hechos, nunca se puede estar seguro", advirtió.

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