Trabajadores resisten reestructura de Ecolat; tensión en la planta de colonia

Una jornada de frenesí sindical: "ojo con los tiros"

En medio de insultos, golpes y una advertencia temeraria —"ojo con los tiros de los muchachos en la esquina"—, representantes de la empresa Ecolat debieron abandonar la planta de Nueva Helvecia, que había sido tomada por el sindicato el miércoles 4. Esta situación se dio luego de horas de tensión a partir de la comunicación de la empresa de una serie de despidos en el marco de una reestructura.

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El gremio sigue en movilización por la reestructura. Foto: Pedro Clavijo

El País accedió a las actas de comprobación del escribano Enrique Brusco Echevarría, testigo de todos los incidentes.

El escribano se constituyó en la planta de Ecolat a la hora 5.40 del miércoles 4, y junto a los delegados de la empresa comenzó a coordinar las notificaciones de despidos. A las 8.40 citan a la primera tanda. Miguel Álvarez, delegado sindical, anunció que "nadie habría de firmar nada".

A las 8.52 se cita a la segunda tanda, pero cinco delegados sindicales piden para ingresar a la oficina de la administración. Entre ellos estaban Sergio Silva y Álvarez. "Silva manifestó que nadie habrá de firmar nada y que van a paralizar la planta, manifestando que en Uruguay no se echa a la gente así", estampó el escribano en el acta.

Los sindicalistas se retiran y unos minutos después le comunican a los delegados de la empresa que iban a iniciar un paro. En la planta había 36.000 litros de leche sin procesar con riesgo de perderse.

A las 9.25 la segunda tanda no se había presentado, por lo que la empresa resuelve colocar un comunicado en la cartelera. Tres minutos después el sindicato anuncia la ocupación.

Los delegados de la empresa y el escribano inician un recorrido por la planta. Según el acta, en varias áreas el sindicato no permitió colocar sellos en las puertas. "En todo momento fuimos esporádicamente aplaudidos y se profirieron insultos varios por parte del grupo de gente que nos acompaña", dejó constancia el escribano.

A la 10.55 terminó la recorrida y los delegados de la empresa vuelven a la oficina de administración a la espera de una resolución del sindicato.

A las 12.15 los trabajadores seguían en asamblea y habían bloqueado la puerta de la oficina donde estaban los delegados de la empresa. El sindicato decide continuar con la actividad "desconociendo cualquier orden de la empresa".

"Siendo ahora la hora 14.15, la situación sigue incambiada; en la puerta de acceso hay un grupo de gente tipo piquete que no permite el ingreso de nadie y tampoco nuestro egreso", dice el escribano.

El estacionamiento de la planta también estaba bloqueado. Tampoco dejaron salir a un funcionario de administración a comprar alimentos.

Uno de los delegados de la empresa, desde su celular, da cuenta a la comisaría de Nueva Helvecia. "Les informó que, en caso de que se repita la situación con cualquiera de nosotros, necesitaremos guardia para asegurar la salida sin inconveniente", relató.

A las 14.45 el sindicato informa que "bajo gestión gremial" ingresaron a la planta camiones cisternas. "No se sabe si los descargaron porque no podemos salir de la administración", dice el acta del escribano.

Cuarenta y cinco minutos después el escribano cierra una primer acta y deja constancia que durante la recorrida por la planta un delegado de la empresa recibió una patada y otro una pedrada en la espalda.

A las 16.05 el escribano abre una segunda acta. Se le pide al sindicato que deje salir a los delegados de la empresa desbloqueando los autos en el estacionamiento, "recibiendo como respuesta a los pocos minutos que una vez que estuviéramos dentro de los vehículos ellos actuarían en consecuencia pero sin especificar nada más".

Ante esta respuesta, llaman de nuevo a la comisaría de Nueva Helvecia, "sin obtener posibilidad de custodia adecuada por falta de efectivos en el lugar". Igual deciden salir y ven cómo se agrupan varios trabajadores. "Procedimos a salir y apenas pasada la puerta del control de ingresos fuimos interceptados con insultos, sonar de bombos y tambores y epítetos que no reproduzco literalmente pero hirientes para cualquier persona. Poco a poco pudimos avanzar hasta los autos. (…) Se nos interrumpió la salida por unos minutos siendo rodeados por un grupo de aproximadamente 60 personas profiriendo insultos y, en mi caso, golpeando el auto con las manos y la ventana con el palito del bombo. Al iniciar la marcha una vez abierta una brecha en la gente a instancia de uno de ellos, escuché decir: ojo con los tiros de los muchachos de la esquina", relató el escribano.

Al otro día, el jueves 5, vuelven a la planta y constatan que está produciendo bajo control del sindicato. "La camioneta Toyota aún está bloqueando el acceso, con un trailer enganchado y hay un grupo de gente que impide el ingreso de los gerentes y personal jerárquico", constata el escribano, que como el día anterior toma fotografías. El sindicato tampoco dejó ingresar al personal no sindicalizado, y había tapado con bolsas negras las cámaras de seguridad. El escriban concluye su acta: los funcionarios no sindicalizados temen por su seguridad personal si ingresan.

Reestructura

La empresa Ecolat, del grupo peruano Gloria, anunció el miércoles 4 "una reestructura que, de resultar favorable, lograría preservar a más de 100 trabajadores en la empresa" mediante un plan de retiro incentivado de 92 empleados y el envío al seguro de paro de otros 100. Con la reestructura, Ecolat limita su "operación a las líneas de producción de manteca y leche larga vida" y deja de lado la parte de quesería. El mismo miércoles, la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) resolvió realizar paros de dos horas por turno en toda la industria láctea y se maneja un paro por 24 horas.

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