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Jorge Gandini: "El lunes empecé; renuevo mi vocación por Montevideo"

El diputado de Alianza Nacional se quedó con las ganas de ser candidato a la Intendencia de Montevideo por la Concertación. Estuvo tres años armando la estructura para su campaña, pero cuando Luis Lacalle Pou ganó la interna en junio de 2014, Gandini no contó con su apoyo y debió dar un paso al costado.

Ahora, pasada la instancia del domingo, anunció que volverá a intentarlo dentro de cinco años, y le da la bienvenida a Edgardo Novick a la Concertación: “con él nos complementamos”. De Daniel Martínez, adelanta que será su fiscal.

—¿Se le pasó el enojo?

—Nunca estuve enojado. No, para nada. Los políticos estamos acostumbrados a las buenas y a las malas. Yo tuve de las malas muchas veces. El asunto es saber seguir. Y yo sigo.

—¿Qué sintió el domingo cuando vio los resultados?

—El domingo lo viví trabajando desde muy temprano, tratando que los compañeros que estuvieran en la calle tuvieran todo el respaldo posible. Y sentí una enorme paz interior, una enorme tranquilidad de espíritu, que es cuando uno siente que hizo lo que tenía que hacer. Yo hice lo que tenía que hacer desde cuando terminamos la campaña electoral en 2010, que los diputados de Montevideo reflexionamos sobre los resultados y terminamos en la misma conclusión que en mayo de 2005: hay que empezar antes. No podemos dejar todo para último momento. Tenemos que hacer en Montevideo un trabajo de largo plazo. Pero nunca lo hacemos, entonces yo decidí empezar, mover el tablero. Y tres años antes, en junio de 2012 dije quiero ser intendente de Montevideo. Se lo dije a la convención, no le pedí permiso, porque los blancos no pedimos permiso. Empecé un camino, sin saber dónde terminaba. No hay garantías en la política. Y creo que hice todo lo que tenía a mi alcance para transformar una lógica que era la de esperar. Y ese camino nos dio resultados: generó una esperanza, una expectativa, obligó a que el Partido Colorado adelantara sus tiempos y promoviera a Ney Castillo, se puso a Montevideo en la agenda política antes que la nacional. Y nació el Partido de la Concertación, y llegó Novick a las conversaciones internas, para ser el tercero. Cuando la cúpula de mi partido dijo que yo no era el candidato, acepté la decisión legítima de quienes tienen las mayorías en la elección interna. Y entonces trabajé para mi partido, para la nacional, para mayo y este lunes empezamos de vuelta.

—¿Cómo analiza el resultado de la Concertación en Montevideo y particularmente de Álvaro Garcé, el candidato del Partido Nacional?

—La Concertación demostró ser una herramienta apta para ganar. No pudo, quizás porque no se hicieron las cosas a tiempo. No fue más que los partidos Nacional y Colorado votando separados. En 2010 sacamos el 38% y ahora 37%. Hoy tenemos dos alcaldías y si no hubiésemos ido juntos no las tendríamos. Demuestra que juntos se pueden lograr cosas, ahora quizás no aprovechamos toda su potencialidad. Desde el Partido Nacional, nos fue mal. Volvimos a ser terceros en Montevideo, en la pasada éramos segundos, teníamos siete ediles y ahora tenemos cuatro. Tuvimos 234.000 votos en octubre y ahora sacamos 100.000, era gente que nos acompañó hacer seis meses. Tampoco se fueron de la Concertación, eligieron adentro. Votaron a Novick, que salvó la Concertación. Él genero una expectativa y un discurso muy inteligente y apto para ese universo no frentista.

—¿Cree que tiene futuro la Concertación?

—Yo creo que en Montevideo tiene futuro, no creo en la Concertación a nivel nacional, creo que hay otro tipo de concertaciones, acuerdos, encuentros que posibilitaron ganar otras intendencias y en algunas no se logró por muy poquito. Y hubo acuerdos naturales entre los liderazgos locales. En Montevideo el camino es tan difícil porque el Frente pasa siempre el 50% y por eso había que encontrar un mecanismo para unirnos y que nos permitiera generar un atractivo, una alternativa. Para Montevideo creo que lo es. No creo en la Concertación a nivel nacional.

—Cuando Lacalle Pou le comunicó que no era su candidato, usted dijo que no tenía nada para reprocharle pero que él sería entonces el responsable por el resultado electoral de mayo. ¿Mantiene esa afirmación?

—Sí, siempre es así. Quienes tenemos un rol de liderazgo, a escala yo lo tengo en mi agrupación política, somos responsables de las decisiones y nos hacemos cargo. Él no consultó a la gente, me vino a transmitir que tenía una visión diferente, que yo no era su candidato, que entendía que tenía que apoyar a esa persona. Su candidato era (Sebastián) Bauzá, que terminó no siendo. Por suerte apareció Garcé, que ofreció su candidatura ya en verano para cubrir un lugar que no tenía candidato. Gran esfuerzo hizo Garcé.

—¿Cuánto cree que pesó esa jugada de Lacalle Pou en el resultado electoral del domingo?

—No lo puedo interpretar. Yo creo que la gente reclamó la Concertación, tenía la expectativa de que podíamos ganar, y juzgará si el partido tomó buenas decisiones. A lo mejor parte de ese juicio se refleja en la conducta electoral del domingo, pero es muy difícil saberlo.

—¿Por qué lo bajó Lacalle Pou? ¿Hubo algún otro motivo para que no fuera candidato?

—No, yo tengo buena relación con Luis, tenemos diferente procedencia.

—Pero no parece ser un tema de sectores porque su candidato era Bauzá, una figura extra política, que tampoco estaba probada en las urnas…

—Bueno, pero era su candidato. Ahora, el argumento que estuvo sobre la mesa de Gandini votó mal es una buena excusa, pero no un argumento porque si lo fuera mi lugar debería haberlo ocupado alguien que votó bien: Álvaro Delgado, Gustavo Penadés. Bauzá no voto mal ni bien, no votó. Ni tampoco Garcé. Ese no es un argumento, hay otros. Lacalle Pou quería tener un candidato de su cuño y presentarlo antes de la elección de octubre.

—¿Está dispuesto a volver a correr la carrera dentro de cinco años?

—El lunes ya empecé a trabajar. No estoy en carrera electoral, no estoy en pose de candidato, pero renuevo mi vocación por Montevideo. Y estaremos ayudando, hoy lo vi a Daniel Martínez.

—¿Qué le dijo?

—Que le deseo éxito y que iba a estar controlándolo. Yo no creo que está todo mal en Montevideo, yo creo que hay cosas que están bien. Creo que Martínez va a tener muchos desafíos en su propia interna y creo que va a tener que doblegar algunas manos muy resistentes para hacer cosas si quiere hacerlo. Yo tengo todo lo que dijo y lo vamos a estar contrastando, y de esa forma vamos a ayudar. Si estoy en carrera lo va a definir la gente, hay que conectar con la gente, que es lo más difícil, todos los demás son candidatos de laboratorio, que a veces llegan y a veces no.

—¿Qué opina de Novick?

—Él dice que quiere ser candidato a intendente y esa es una de las buenas cosas que tiene hoy la Concertación: tiene más de un candidato cuando antes no tenía a nadie. Creo que con él nos complementamos y competimos. Ahora, Faccello acaba de decir que capaz que deja el Partido Colorado y fundan la Concertación en la Cámara de Diputados. ¿Quiere decir que Novick va a ir por la Presidencia? Eso cambia el rumbo. No lo sé.

—¿Con el plan inicial de usted como candidato nacionalista y Ney Castillo como candidato del Partido Colorado, Novick hubiese votado diferente?

—Totalmente. Si el plan inicial se hubiese largado en octubre, el tiempo electoral municipal hubiese sido con una polarización entre el que está y el que le puede ganar. Eso hubiese dado otra campaña. Como eso no sucedió la campaña fue ¿quién puede ganar en el Frente? ¿Topolansky? Entonces voto a Martínez. Hubiese sido otra campaña si el plan original que trazamos se hubiese cumplido: Ney concentraba a los colorados, yo a los blancos y Novick era el empresario exitoso, independiente, sin estructura que iba a ser una pista de aterrizaje para los desencantados que nunca van a votar un blanco o un colorado.

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