EL SISTEMA DE PRIVACIÓN DE LIBERTAD PARA MENORES

Jerarca acusa a sindicato del INAU de "cultura del terror"

Fulco culpa a trabajadores del Inisa de amenazar a familias de los internos.

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Fulco denunció al Parlamento que tratan a los menores "como en una perrera". Foto: Imagen video

El sindicato de trabajadores del INAU "genera obstáculos permanentes" en los programas de rehabilitación de menores infractores en el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa), el ex Sirpa, y "una cultura básicamente del terror tanto para los chicos como para las familias", que "han permanecido silenciadas bajo la amenaza de que les iba a ir peor a sus hijos".

Todos estos "horrores" fueron los que encontraron en el Instituto los nuevos directores asumidos hace unos meses, según explicó la presidenta del Inisa, Gabriela Fulco, en la comisión de Presupuesto integrada con Hacienda del Senado, a la que compareció con los otros directores Eduardo Katz y Álvaro Viviano.

Fulco dijo que aspira a "elevar el nivel educativo y de formación de los funcionarios" porque "es bastante bajo".

Hay funcionarios que atienden los módulos "como si fuera una perrera", acusó, para agregar que han "barrido con turnos completos de personal que no ha cumplido con su labor de funcionario público y su tarea de rehabilitación".

"Muchas veces los jóvenes solicitan ayuda o ver médico a determinada hora de la noche y el pedido no tiene la respuesta inmediata que debería tener, por lo que se genera conflictividad, problemas, roturas, golpeteos y todo lo que después sale en la prensa como incidentes o inicios de motines", reveló Fulco.

Las actuales autoridades siguen "relevando irregularidades administrativas", que "son muchas como robos de materiales del sistema y comida, con personal que no está calificado para el trato directo con jóvenes".

Con la práctica de deportes a diario, Fulco sostuvo que "se ha atacado también otro punto de debilidad del sistema, que era el empastillamiento de los jóvenes. En el sistema se empastillaba a los jóvenes porque mientras duermen no molestan y además porque ellos lo solicitaban, generándose una adicción al sicofármaco".

"En algunos casos la medicación se aplicaba agarrando entre varios al joven e inyectándolo a la fuerza, para que durmiera el día entero", contó.

Según la directora, la imposibilidad de reeducar a los menores conduce a "generaciones perdidas", dijo. "Quizás no reincidan por el efecto intimidatorio de esta situación de reclusión trágica, dramática; o quizás lo hagan y los encontraremos en el Instituto Nacional de Rehabilitación a lo largo de los años", advirtió.

Fulco contó que en el sector de 13 a 15 años, "para dormir y disponer de una almohada tienen que agarrar un buzo o lo que tengan, rellenarlo con la ropa de que dispongan y hacerle un nudo", lo cual lleva a una situación de "inequidad que se genera en el sistema" como "parte de la cultura carcelaria o tumbera, de rastrillar al que tiene mejor que nosotros, lo cual genera violencia" entre ellos.

"Los invito a todos a visitarnos y comprobarlo", resumió.

Esta situación, al parecer, molestó a la senadora oficialista Daniela Payssé, quien respondió sobre la invitación de Fulco: "No me necesitan invitar porque como legisladora tengo derecho a ir cuando se me cante, Y he ido en muchas ocasiones, coordinando la visita y sin coordinarla. La señora presidenta lo sabe".

"Hubo una estafa y debe haber una denuncia".

Las autoridades del Inisa afirmaron que el centro de rehabilitación que se construyó a un costo de US$ 20 millones no sirve para nada. Y que necesitan otros US$ 20 millones para otro edificio. Eso llevó a que el senador nacionalista Luis Alberto Heber dijera que "hay una responsabilidad penal" porque "fuimos estafados". "Suponemos que las autoridades del INAU habrán hecho las correspondientes denuncias penales". Heber dijo que le preguntarán al Instituto si se denunció el hecho a la justicia.

Senadora del Frente cuestiona idoneidad de directores del Inisa.

El informe de la presidenta del Inisa, Gabriela Fulco, apoyada por el vicepresidente Eduardo Katz, causó molestia en la bancada del Frente Amplio. Entonces, la senadora Daniela Payssé (FLS) cuestionó a los directores del organismo por el diagnóstico. "Lo que escuché fueron quejas. ¡Parece que no pueden hacer absolutamente nada, nada, nada! Y entonces, me pregunto qué han pensado esas cabezas que pusimos al frente de esta institución al levantar nuestras manos para votar la venia solicitada", subrayó.

Y luego preguntó si son los directores adecuados. "No creo que se les haya caído la venda de los ojos (al asumir) y se hayan encontrado con un mundo desconocido" porque "eso significaría que estuve levantando la mano para poner al frente de una institución a gente que no tenía conocimiento de la situación real".

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