TENSIÓN Y EXTRAÑAS COINCIDENCIAS

Irán - Israel: relaciones peligrosas

El gobierno se tomó ayer catorce horas para reconocer que un importante diplomático iraní abandonó el país el 7 de diciembre luego de ser vinculado por los servicios secretos de Israel con la aparición, el pasado 24 de noviembre, de un maletín en las cercanías de la embajada judía, en ese momento ubicada sobre Bulevar Artigas.

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Un diplomático iraní fue vinculado a episodio de maletín sospechoso. Foto: Darwin Borrelli

Los ministerios de Relaciones Exteriores e Interior se vieron obligados a aclarar la situación debido a la información divulgada ayer por el diario israelí Haaretz, que hacía referencia a la expulsión de un diplomático iraní por otro hecho ocurrido el 8 de enero de este año y vinculado a la colocación de un explosivo sin detonador en las inmediaciones de la nueva embajada de Israel, recién mudada a las oficinas del World Trade Center.

En la tarde, cuando circulaban conjeturas para todos los gustos, Cancillería mantenía silencio e Interior, a través de Inteligencia, desmentía los hechos. Entonces Mujica se expuso a la prensa y pareció sorprendido cuando se le pidió confirmación de la expulsión. "¿De dónde sacó eso?", inquirió al periodista. Cuando se le explicó que lo había publicado un diario israelí solo atinó a repetir un tajante "de eso no voy a hablar".

Sobre las 19.30 horas, ambos ministerios libraron un comunicado conjunto que lejos de ponerle punto final al incidente, dejó abiertas más interrogantes y desnudó que la tensión entre Israel e Irán, que incluye presiones diplomáticas e investigaciones por cuenta de los servicios secretos, se palpita en suelo uruguayo.

Hechos y dudas.

El 24 de noviembre un maletín apareció a metros de la embajada de Israel sobre Bulevar Artigas y la Brigada de Explosivos lo detonó en el marco de un espectacular operativo. Días después, el canciller Luis Almagro recibió en su despacho a la embajadora israelí Nina Ben-Ami, quien le aportó pruebas colectadas por los servicios de seguridad de su país. El gobierno reconoció que dicha información fue trabajada por el Ministerio del Interior.

"Debido a que en la filmación se constató la presencia de un automóvil con matrícula diplomática perteneciente a un funcionario de la Embajada de Irán, el día 10 de diciembre se llamó en consulta a su Embajador en Uruguay", explica el comunicado oficial.

Dicho funcionario ocupaba un importante cargo en la representación diplomática iraní en Uruguay. En el comunicado Almagro dice que le manifestó el embajador iraní que "la coincidencia de la presencia del funcionario a unas decenas de metros del maletín no era afortunada y que resultaba inadmisible, y obligaría a Uruguay a adoptar medidas aún más severas si se dieran circunstancias semejantes en el futuro". Y agrega: "Sin perjuicio de la inexistencia de evidencia policial que implicara al funcionario iraní en ningún caso con el maletín y que el mismo no contuviera elementos explosivos, la situación era altamente preocupante".

Cada palabra elegida por Cancillería para redactar su comunicado, interpretada desde los códigos de la diplomacia, pretende reflejar que el gobierno se tomó muy en serio la situación, más allá de lo inverosímil que pueda sonar que un diplomático utilice un auto oficial y a plena luz del día coloque un maletín en una zona tan vigilada y sensible en cualquier parte del planeta.

En la reunión con Almagro, el embajador iraní justificó la presencia en el lugar de su funcionario porque se atendía en una mutualista de la zona. A esta coincidencia se suma otra: el diplomático implicado en el hecho por los servicios israelíes en la última semana de noviembre había dejado el país el 7 de diciembre, tres días antes de la reunión de Almagro con el embajador iraní.

Según explicó la representación iraní, lo hizo porque "había culminado su período de funciones en Uruguay". Es por ello que el gobierno uruguayo se encargó ayer de dejar en claro que no expulsó a nadie. Fuentes de la colectividad judía en Uruguay dijeron a El País que estaban en conocimiento de la situación y que hubo por parte del gobierno un acuerdo con la representación iraní para que el funcionario cuestionado dejara el país.

Por otra parte, el gobierno señaló que tras la aparición del maletín se realizaron "esfuerzos especiales de prevención y protección respecto a la embajada de Israel, sus funcionarios y la colectividad judía en Uruguay". También informó que llegaron expertos israelíes para "profundizar la investigación". Semanas atrás el semanario Búsqueda dio cuenta de la llegada a Uruguay de agentes del Mossad en Buenos Aires que trasmitieron su preocupación por la seguridad local y esbozaron hipótesis sobre el hallazgo en las inmediaciones del World Trade Center.

Pese a los esfuerzos que el gobierno dice haber hecho, también reconoce, en el mismo comunicado, que ni por el incidente del maletín ni por el del artefacto explosivo ocurrido 45 días después, pudo identificar a los responsables. Incluso aclara específicamente que no tiene ninguna prueba que vincule a Irán con ambos incidentes.

Cuando el 8 de enero perros de la Guardia Republicana hallaron el artefacto sospechoso, la Policía informó a la jueza penal María Helena Mainard, quien solicitó pericias a la Brigada Antibomba y a Policía Técnica. Esta semana, al volver de la feria judicial de enero, la jueza decidió pedir un informe a la Policía para saber si en las últimas semanas se pudo avanzar y surgió algún elemento nuevo. La jueza dijo a El País que al enterarse ayer de la noticia del funcionario diplomático iraní que fue expulsado se sorprendió porque esa información no fue aportada a la causa judicial. Ahora aguarda información de Inteligencia para resolver si pide nuevas medidas.

Más presencia iraní.

Ayer nadie respondió en la embajada de Irán en Montevideo. En tanto, el único representante de la colectividad judía que habló fue el presidente del Comité Central Israelita del Uruguay, Sergio Gorzy. Si bien reconoció que la comunidad se encuentra "en alerta" y pidió seguridad, dio señales de tranquilidad. "El gobierno uruguayo está de nuestro lado y nos cuida como a todos los ciudadanos de nuestro país. No tenemos la más mínima duda", aseguró.

Gorzy dijo a El País que no le sorprende que "haya gente vinculada al gobierno iraní en actos terroristas". "Eso fue lo que ocurrió en el caso de la Amia en Argentina". "Desde hace tiempo hay una cantidad desproporcionada de diplomáticos iraníes en los países de la región. Es evidente que la amistad de Venezuela e Irán facilita las cosas", opinó.

En ese sentido, el politólogo Sebastián Halperín, que ha estudiado a fondo el caso de la Amia, escribió una columna ayer en El Cronista en la que aludió a un incremento de la presencia iraní en varios países de América. De acuerdo a Halperín, el fallecido fiscal Alberto Nisman, investigador del atentado a la Amia, había denunciado en 2013 que las autoridades persas habrían instalado "estaciones de inteligencia" en Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Colombia, Guyana, Trinidad y Tobago y Surinam destinadas a promover y efectuar actos terroristas. Esto se habría convenido en 1982 en el marco de "la exportación de la revolución iraní" (entendida como la penetración cultural, política y religiosa, destinada a expandir una visión radicalizada del islam), que podía realizarse, de ser necesario, "de manera violenta y por medio de atentados".

(Producción: Tomer Urwicz y Natalia Roba)

Es habitual la "invitación a retirarse"


Las reglas de la diplomacia dictan que un funcionario puede ser declarado "persona no grata" si se entromete en asuntos locales o si su conducta es inconveniente. La consecuencia natural es la expulsión formal. Sin embargo, con frecuencia los países optan por la "invitación a retirarse", ya sea por consideración al funcionario o a su país. Los diplomáticos gozan de "inmunidad diplomática" y no pueden ser juzgados fuera de su país.

Almagro, más cerca de Irán que de Israel


En 1992 y en 1994, cuando se perpetraron los atentados a la embajada de Israel en Buenos Aires y a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), el canciller Luis Almagro era encargado de negocios de Uruguay en Irán. En ese país cumplió funciones entre 1991 y 1996. Este antecedente ha sido visto con recelo y desconfianza por Israel una vez que Almagro asumió como canciller en 2010.

El abogado y diplomático del MPP ha realizado una gestión tendiente a profundizar los vínculos comerciales preexistentes con Irán. La nación islámica es hoy un socio comercial importante para el comercio uruguayo, exportador principalmente de arroz y lana. Por mucho tiempo Uruguay le importó petróleo.

El lazo político sí es un mérito casi exclusivo del actual canciller. En enero de 2011 una delegación de parlamentarios encabezada por la diputada del MPP, Ivonne Passada, viajó a Teherán con la intención de impulsar la cooperación bilateral. Meses después, en abril, el propio Almagro fue a Irán y se reunió con el entonces presidente Mahmoud Ahmadinejad. En aquel momento el canciller hizo un balance muy positivo de la visita, constató “el buen momento” que atravesaban las relaciones políticas entre ambos países y los destacó como “estados independientes que se oponen a la injusticia y a la opresión en el mundo”. En esa gira también se reunió con autoridades de otros países islámicos. En diciembre de 2012 se recogieron los frutos. El vicecanciller de Irán para América y Europa, Ali Asghar Khaji, realizó una visita oficial a Uruguay. El funcionario dijo entonces a El País que los encuentros habían sido “excelentes”. Afirmó que estaban dadas las condiciones para llevar las relaciones diplomáticas con Uruguay a un plano más profundo y puso como ejemplo su estrecha cooperación con Bolivia y Venezuela en diversas áreas.

Casi dos años después, el canciller visitó a la comunidad palestina en Chuy y se dejó retratar con una bufanda con los colores y el nombre de ese país. El gesto fue criticado por la oposición.

Almagro se defendió diciendo que también se había puesto una prenda extranjera cuando había viajado a Israel, pero justamente en ese país no cosechó buen vínculo durante su gestión.

El primer roce fue en marzo de 2012, cuando el gobierno uruguayo votó en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas una resolución para investigar el impacto de las colonias judías en territorio palestino ocupado. También esa vez Uruguay, se abstuvo de votar otra resolución en contra de Irán. Luego, en agosto de 2014, en plena campaña electoral, el presidente José Mujica catalogó de “genocidio” el ataque israelí a población civil de Gaza y el canciller se refirió al mismo como “masacre”. Se emitió un duro comunicado que terminó de desatar el enojo israelí, que llegó a hablar del “peor” vínculo de la colectividad con un gobierno uruguayo.

Ahora el futuro presidente, Tabaré Vázquez, nombró como director general de Secretaría de la Cancillería a Abram Bernardo Greiver, actual embajador en Israel, lo cual fue interpretado como una señal de acercamiento.

SABER MÁS

Convocan a ministros a explicar al Parlamento


El Partido Colorado anunció que llamará a sala a los ministros de Relaciones Exteriores, Defensa e Interior para que expliquen lo ocurrido con Irán. “Una vez que la prensa de Israel dio cuenta del hecho tenemos derecho a estar informados. Es un tema muy serio y delicado y no podemos manejarnos con trascendidos periodísticos”, justificó a El País el senador Ope Pasquet.

A la actual legislatura le queda solamente una semana, por lo que los ministros deberán concurrir en el comienzo de la próxima legislatura y antes del 1° de marzo, cuando asuma el nuevo gobierno. Pasquet dijo que de no hacerlo el pedido seguirá en pie para que respondan los próximos ministros, por lo que de no concurrir el canciller Almagro, el caso Irán sería el primero por el que asista al Parlamento el futuro canciller Rodolfo Nin Novoa.

“Es un tema muy serio. La comisión permanente citó a Almagro para explicar los detalles de la llegada de los presos de Guantánamo pero nunca asistió. Espero que esta vez se tome este asunto más en serio. Creo que tendría que hacer un esfuerzo e ir al Parlamento antes de dejar el cargo”, sostuvo Pasquet. El senador recordó que los hechos cobran mayor relevancia a partir de lo ocurrido en Argentina con la muerte del fiscal Alberto Nisman, que investigaba la conexión de Irán con el atentado a la Amia.

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