VEA LA FOTOGALERÍA

Invasión sindical al despacho de presidenta de ASSE

El plan de los representantes de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) para la manifestación era uno, pero todo cambió en un abrir y cerrar de ojos.

Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
Foto: Francisco Flores.
El ingreso al edificio de ASSE no estaba previsto. Foto: F.Flores.
El ingreso al edificio de ASSE no estaba previsto. Foto: F.Flores.

Mientras el presidente del gremio, Pablo Cabrera, y el secretario general, Martín Pereira, estaban dando notas en la mañana de ayer en la puerta del edifico de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), un grupo grande de manifestantes invadió primero el hall del ex Edificio Libertad y luego subió por la escalera hasta la puerta del despacho de la jerarca Susana Muñiz.

La manifestación fue violenta e incluyó, al ritmo de un bombo y otros instrumentos musicales, gritos e insultos para la presidenta de ASSE. El encargado de comunicación de la Administración, José Luis Varela, salió a tranquilizar los ánimos pero no tuvo éxito. Luego, cuando Cabrera y Pereira recién llegaron a la puerta del despacho, este último tomó un megáfono y trató de tranquilizar a los alterados manifestantes que al rato aceptaron irse del lugar.

Lo sucedido complica más que nadie a Cabrera, electo por el gremio para ocupar el cargo de representante de los trabajadores en el directorio de ASSE. Lo desproporcionada de la manifestación de ayer lo deja mal parado ante el Poder Ejecutivo que debe dar el aval para que asuma el cargo.

Según supo El País, la dirección de ASSE no quiere que el sillón que dejó libre el procesado Alfredo Silva sea tomado por Cabrera. Las elecciones dentro de la FFSP, que se desarrollaron meses atrás, mostraron claras fisuras en el sindicato. A todo esto, se suman las sospechas de corrupción dentro del gremio, luego del procesamiento de Silva por maniobras con una empresa de limpieza y una auditoría en la colonia de vacaciones que el sindicato tiene en Punta Ballena, que dieron cuenta de irregularidades que llevaron a pérdidas por US$ 10 millones.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te puede interesar
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)