ESPACIOS PÚBLICOS

Instalan lavadero irregular en local tapiado por la IMM

Un concejal fotografió el lugar; fue amenazado y lo denunció en la Policía.

IMM gastó 100.00 pesos para limpiar y tapiar el local abandonado. Foto: D. Borrelli
Intendencia gastó 100.00 pesos para limpiar y tapiar el local abandonado. Foto: D. Borrelli

Un lavadero irregular se instaló en un antiguo restaurante, ubicado en Estanislao López e Hipólito Yrigoyen, que hace pocos meses fue tapiado por la Intendencia de Montevideo porque había intrusos, ratas y basura acumulada. Ese lavadero funcionaba sin habilitación desde 2002 en una plaza ubicada en frente, y fue demolido el sábado pasado.

El 29 de agosto de 2002, Hugo Rodríguez recibió los permisos de la comuna capitalina para explotar una parada de taxis en una pequeña plaza pública. Al tiempo, transformó el lugar en un lavadero de autos. "Solo con la parada no daba (para subsistir). En 2002, todo el mundo se iba del país, pero yo aposté a quedarme", dijo. La clientela creció y el lugar empezó a funcionar las 24 horas del día. En su mejor época llegó a tener 14 empleados.

Como en esa época estudiaba arquitectura, presentó cartas a la Intendencia para acondicionar ese lugar en un espacio verde, con el lavadero incluido, con juegos para niños y mesas. La obra sería financiada por el propio Rodríguez. Presentó la iniciativa hasta tres veces a directores de todas las diferentes administraciones de la IMM.

"Quise regularizarme incansablemente. Me conocí todos los pisos de la Intendencia, pero nunca nadie lo consideró al proyecto", aseguró.

Su presencia irregular como lavadero alertó al departamento de Asesoría Jurídica de la Intendencia de Montevideo, que le inició un juicio hace dos años por el cual se le intimaba a desalojar ese lugar. Paralelamente, su propuesta continuaba en los cajones del área del departamento Espacios Públicos.

Susana Camarán, alcaldesa del Municipio E del 2010 a 2015 y hoy concejala, contó en una reunión del año pasado que muchos vecinos y comerciantes le pidieron muchas veces que el lavadero no fuera retirado porque previene problemas de seguridad. "Tienen luz y hay gente en la noche", comentó. A su vez, Rodríguez aseguró tener respaldo vecinal. Según dijo ayer, cuenta "con 700 firmas de vecinos" que respaldan su permanencia en ese lugar. Sin embargo, el hoy alcalde blanco del Municipio E, Francisco Platero, dijo que ese negocio no podía estar ahí. "Era absolutamente ilegal, con empleados que no estaban en planilla, en un lugar público", expresó.

El lavadero estaba en un espacio público que no tenía permisos. Foto: D. Borrelli
El lavadero estaba en un espacio público que no tenía permisos. Foto: D. Borrelli

Nuevo lugar.

Rodríguez perdió el juicio con la IMM. Pero pidió prórrogas para reubicar su negocio antes de que fuera desalojado. Al final, logró alquilar el antiguo restaurante "Los Tronquitos", ubicado justo en frente de la antigua parada de taxis. Esa propiedad fue la que varios vecinos denunciaron en junio de este año que se llenaba de ratas, residuos y oficiaba como aguantadero donde delincuentes se escondían luego de cometer delitos. Tras el reclamo vecinal, la IMM lo tapió y lo limpió el 23 de junio.

Hace dos semanas, el encargado del lavadero acordó un alquiler con el dueño de este padrón. Según el propietario aún "no hay nada firmado" con Rodríguez, por lo que solo se trató de un acuerdo de palabra.

Desde esta semana, el lavadero funciona solo 12 horas: desde las ocho de la mañana a las ocho de la noche. Tuvo que dejar a tres personas sin trabajo porque no puede funcionar en la noche. Rodríguez acordó con el vecino de la casa lindera que no trabajaría de madrugada por los ruidos molestos que podría ocasionar.

En este caso, Rodríguez —quien recibe de 20 a 40 autos por día para lavar— admitió no tener las habilitaciones para tener el negocio, pero dijo que "iniciará los trámites".

Demolición y denuncias.

El sábado pasado, un tractor del Municipio E apareció en el lugar y demolió la pequeña edificación que había en la plaza pública donde Rodríguez tenía el lavadero.

El concejal municipal Augusto Alcalde fotografió cómo se "recuperaba el espacio público". Luego, cruzó la calle y fotografió el nuevo lugar del lavadero. En ese momento, aseguró el representante municipal, fue increpado, insultado y amenazado por Hugo Rodríguez.

Por su parte, el dueño de este negocio aseguró que fue el concejal quien lo amenazó. "Me dijo que ya me sacaron de la placita y ahora me sacarían de este lugar", indicó.

Poco después del incidente del sábado, Alcalde presentó una denuncia policial por insultos y amenazas, en la cual adjuntó grabaciones del episodio. Rodríguez anunció que también realizará una denuncia.

Tiró la pared.

Hasta la semana pasada, el lavadero de autos estaba funcionando en una plaza pública sin contar con permisos de la Intendencia. Luego de la demolición ordenada el sábado pasado, el encargado del lugar alquiló "de palabra" el antiguo restaurante, ubicado enfrente, que había sido tapiado con bloques por la IMM en junio, a raíz de denuncias de vecinos por la presencia de intrusos y de ratas. El dueño del lavadero tiró abajo parte de la pared levantada e instaló allí el negocio, que hoy recibe entre 20 a 40 autos por día.

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