IRPF

La ingeniería de las deducciones que abarca a todas las franjas

Vázquez anunció que para los salarios por debajo de los $ 33.400 no se aplicará el 8%.

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Vázquez junto al Secretariado del FA. Foto: Francisco Flores

Hoy todos los trabajadores pueden descontar de lo que pagan del IRPF un porcentaje de dinero de algunas partidas que abonan, como ser los aportes al BPS y a las cajas previsionales, al Fondo de Solidaridad, una partida por gastos de hijos a cargo (que es de $ 3.600 mensuales) y al Fondo Nacional de Salud (Fonasa), y algunas cuotas de préstamos hipotecarios si el valor de la vivienda no supera los US$ 80.000, entre otras partidas. Eso es lo que se llama deducciones del IRPF.

Para calcular esas deducciones se utilizan franjas. Así, cuando estas partidas suman entre $ 0 y $ 10.020 descuentan el 10% del pago de IRPF (o sea del monto se calcula un 10% que será restado del aporte del IRPF); entre $ 10.021 y $ 26.720 descuentan el 15%, entre $ 26.720 y $ 143.620 restan 20%, entre $ 143.620 y $ 227.120 restan 22%, entre $ 227.120 y $ 360.720 restan 25%, y más de $ 360.720 restan un 30%.

Las franjas son progresivas. Es decir si, por ejemplo, el monto a descontar es $ 25.000, por los primeros $ 10.020 se descuenta un 10% (esto es $ 1.002) y por el tramo entre 10.021 y $ 25.000 ($ 14.979) se descuenta un 15% (esto es $ 2.246,85), de forma que podrá descontar en total del pago de IRPF $ 3.248,85.

Según los expertos, el 90% de la población llega a tener descuentos con tasas del 10% y 15%.

Para entender el peso que esto tiene en lo que finalmente se paga, se puede tomar el ejemplo de un trabajador dependiente y sin hijos que gana $ 40.000 nominales. Puede hacer deducciones por la suma de aportes jubilatorios y Fonasa, que totalizan $ 7.850. Este monto entra dentro de la franja del 10%, lo que da $ 785. Esa es la cifra que podrá descontar y de ahí la importancia de las deducciones. Como esa persona por su nivel salarial debía abonar $ 2.352 de IRPF, con la resta de los $ 785 hoy termina pagando $ 1.567 del impuesto.

Pero la propuesta del ministro de Economía, Danilo Astori, fue unificar las tasas en 8% fijo, lo que implica que no habrá más franjas. No importa cuál sea el nivel salarial, va a poder descontar menos al momento de pagar el IRPF. Esto inquietaba al Pit-Cnt y al Frente Amplio, especialmente porque abarca incluso a los salarios más bajos.

Como parte de los cambios anunciados por el presidente Tabaré Vázquez, se estipuló que la medida no abarcará los salarios inferiores a los $ 33.400, que seguirán manteniendo el esquema de deducciones actual.

Así, un trabajador sin hijos que hoy gana $ 33.400, paga de IRPF $ 346,53 porque deduce $ 655,48. Con la propuesta de Astori, que implicaba mantener la tasa (10%) pero reducir las deducciones a 8%, la persona debería a futuro pagar de IRPF $ 477,62 porque deduciría $ 524,38. Esto es, el anuncio de Vázquez de que no se tocará la deducción desde ese nivel salarial para abajo, permitirá a las personas no tener que pagar $ 131,1 más de IRPF. En otras palabras, quien gana menos de $ 33.400 nominales no se verá afectado por ninguno de los cambios.

Vázquez, por otra parte, si bien anunció que para el cálculo de IRPF de la franja entre $ 33.401 y $ 50.100 mantendrá la tasa de 15% (y no 18% como planteó Astori) dejó en claro que en ese caso las deducciones se calcularán a una tasa de 8%. Esto, lo que da a entender, es que a los salarios por debajo de los $ 33.400 se les aplicará una deducción de 10% y a quienes ganen más un 8%. Vázquez cambia el foco y ya no toma en cuenta el monto posible a deducir sino el salario nominal.

Esto implica que hoy quien gana $ 40.000 paga $ 1.567 de IRPF porque deduce $ 785. Con la propuesta inicial del gobierno iba a pagar $ 1.994 de IRPF por el aumento de tasa y porque deducía $ 628. Ahora, con el nuevo planteo, pasará a pagar $ 1.724 de IRPF (porque se le mantiene la tasa en 15%), pero le cambia el porcentaje de deducciones de 10% a 8%. La diferencia entre una propuesta y otra es de $ 270.

En suma, la medida de unificar la tasa de las deducciones afecta más a quienes tienen salarios más elevados. Son esas personas las que con ingresos más altos tienen gastos más altos en las deducciones. Pero ya no tienen tasas progresivas; la máxima tasa a deducir será de un 8%.

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