EL AJUSTE FISCAL: LAS SORPRESAS DEL PLAN

Industriales dicen que gobierno "cambió las reglas de juego"

El Pit-Cnt prepara un paro general para junio y está sorprendido por tasa de deducciones.

Al día siguiente de que el gobierno anunciara un ajuste fiscal para obtener ingresos adicionales por US$ 500 millones, la central sindical anunció un paro general para el 29 de junio en rechazo básicamente de la propuesta de subir el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a los salarios medios. Por su parte, la Cámara de Industrias sostuvo que las medidas propuestas son un cambio en las "reglas de juego" con efecto recesivo.

El Secretariado Ejecutivo de la central sindical aprobó por unanimidad, tras recibir una evaluación primaria de los técnicos del Instituto Cuesta-Duarte, una declaración que afirma que el paquete anunciado "tiene un carácter recesivo al extraer recursos de la demanda interna y en particular del consumo nacional". Advierte también que "las reducciones del gasto suponen reducir los niveles de inversión aprobados en el presupuesto nacional al no ajustarlos por el IPC (inflación) y diferir los aumentos de inversión resueltos al año siguiente. (...) También puede significar un achique del Estado con el no llenado completo de las vacantes que se producen", agregó.

Para la central, la propuesta del gobierno "no grava en forma sustancial la gran riqueza". El Pit-Cnt realizará el viernes 3 de junio una Mesa Representativa Nacional Ampliada y promoverá asambleas informativas en los lugares de trabajo del 6 al 10 de ese mes.

El Pit-Cnt tiene la intención de proponer que solamente se incremente el IRPF a quienes ganen más de $ 90.000 nominales, pero reconoce que esto disminuiría mucho el impacto recaudador del paquete, lo que hace imperioso estudiar alternativas.

Fuentes de la central dijeron que generó sorpresa el "descubrimiento" de que se establecerá una tasa fija y única de 8% para las deducciones del IRPF. Hoy esas tasas van de 10 a 25%. La preocupación del Pit-Cnt pasa porque este cambio afectaría incluso a las franjas de asalariados a los que no se les subirá la alícuota del IRPF. Hoy hay deducciones por hijos ($ 3.600 por cada uno y por mes), por cuidados médicos y por aportes al Banco de Previsión Social. Para el caso de quienes sumen hoy deducciones por unos $ 12.000 por distintos conceptos, se reducirían $ 1.350.

Gonzalo Lucas, de Deloitte, calcula que aproximadamente el 90% de quienes pagan IRPF deducían por una tasa de 10% hasta ahora. El impacto de la baja de las tasas afectaría fundamentalmente a las franjas superiores del IRPF.

Las fuentes señalaron que el hecho de que en el horizonte esté la posibilidad de un incremento tributario a partir del 1° de enero "tensiona" la próxima ronda de Consejos de Salarios. El Pit-Cnt ya había pedido una revisión de los lineamientos salariales (el gobierno rechazó esa posibilidad) porque entendía que hay un riesgo de pérdida del poder adquisitivo de los sueldos que ahora se incrementa por el eventual aumento de la carga tributaria.

En Uruguay 677.000 personas perciben menos de $ 20.000 nominales y 219.000 entre $ 20.000 y $ 30.000 nominales. Estos dos primeros grupos no se ven afectados por el incremento del IRPF. El gobierno quiere incrementar los impuestos para quienes perciben salarios nominales superiores a $ 33.401 —138.000 personas perciben entre $ 30.000 y $ 40.000 nominales, por lo que este grupo se ve parcialmente afectado—. Entre $ 40.000 y $ 60.000 ganan 137.000 personas, entre $ 60.000 y $ 80.000, 57.000 asalariados y entre $ 80.000 y $ 120.000, 43.000. Hay 30.000 trabajadores que ganan más de $ 120.000. Estas cifras llevan al gobierno a sostener que el 70% de los asalariados y pasivos, que son los de menores ingresos, no se ven afectados con estos cambios al IRPF. El presidente Tabaré Vázquez sostuvo que el 80% del ajuste lo paga el 10% más rico de la población.

Una estimación de CPA Ferrere indica que para una retribución nominal de $ 50.000, que queda totalmente afectada por el cambio de tasa del 15% al 18% (para el caso de un asalariado sin hijos) el IRPF supondría el pago de $ 698 adicionales. Para un salario nominal de $ 60.000, los pagos adicionales serán de $ 1.343; para un sueldo de $ 120.000, $3.628 y para quien gane $ 200.000, la carga adicional sería de $ 7.113.

Visión industrial.

La Cámara de Industrias del Uruguay está aliviada por el hecho de que el gobierno no introdujo cambios a la Ley de Inversiones y por lo tanto no modificó exoneraciones hoy vigentes. Pero cree, según su presidente Washington Corallo, el ajuste "va a ser contractivo y va a sacar dinero de circulación". Los cambios fiscales específicos para las empresas pueden llevarlas a diferir sus inversiones, advirtió, porque suponen un cambio en las reglas de juego. El gobierno propone considerar las utilidades no distribuidas generadas por una empresa con una antigüedad superior a tres períodos como distribuidas, siempre que no hayan sido reinvertidas y así gravarlas con un 7% adicional del IRPF (pasaría de 25% a 32%).

Esto para Corallo es un cambio de reglas de juego que obliga a repensar los flujos financieros. A su juicio, la no distribución de utilidades no es necesariamente una forma de elusión fiscal porque a veces apunta a formar reservas.

Javier Metre, especialista tributario de CPA Ferrere, explicó a El País que "muchas veces hay empresas (como las financieras) que por restricciones técnicas o requerimientos de capital no pueden distribuir todas las utilidades y esto les implicaría un costo". "Pero en cualquier caso respecto a este punto hay que esperar a ver qué establece la norma para ver cómo operará", señaló.

El gobierno quiere bajar de 100 a 50% la deducción por pérdidas fiscales de ejercicios anteriores de las empresas acumuladas durante los últimos cinco períodos hasta alcanzar el 50% del Resultado Fiscal. Si una empresa perdía $ 1.000 en un ejercicio y ganaba $ 1.000 el siguiente, podía deducir en este la cantidad perdida, pero ahora la cifra se reduciría a $ 500, ejemplificó Metre.

EL PLAN DE AJUSTE FISCAL.

Aumento de la tasa del IRPF y del IASS.

Se mantiene el mínimo no imponible en $ 23.380 nominales para el IRPF. A partir de $ 33.401 las tasas suben entre tres y cuatro puntos según las franjas de ingresos. En el caso del IASS el aumento es a partir de $ 50.101.

Postergación y recorte del gasto.

Se difiere para 2018 la ejecución de gastos previstos para 2017, se reducirán 5% los fondos que no se hayan ejecutado asignados para retribuciones personales, y se llevarán al mínimo los gastos de funcionamiento.

Menos ingreso de funcionarios.

Por cada tres funcionarios que se van de la administración central, ingresan dos. Hoy el Estado tiene 293.000 vínculos laborales, 36% de ellos presupuestados. La medida también se aplicará para las empresas públicas.

Reforma por déficit de la Caja Militar.

El gobierno quiere que este año esté aprobada la reforma de la Caja Militar. En 2015 el gobierno la asistió en US$ 345,7 millones. En Uruguay hay 53.200 retirados militares y 27.250 cotizantes; dos pasivos por activo.

Rebaja de dos puntos del IVA con tarjeta.

La Rendición de Cuentas habilitará la devolución de dos puntos para las compras con tarjetas. Las tarjetas de débito tendrán una devolución de cuatro puntos y las de crédito de tres puntos a partir del próximo 1° de enero.

Cambios en impuestos de las empresas.

El gobierno quiere evitar la elusión fiscal de algunas empresas que postergan o no hacen el reparto de dividendos por el cual se tributa 7% más de IRPF. Si no se pagan durante tres años, considerará que las utilidades se repartieron.

OPINIONES

Pablo Rosselli: Bajar déficit y mejorar competitividad es clave.

Pablo Rosselli, de Deloitte, considera que la posibilidad de reactivación con el nuevo escenario planteado pasará fundamentalmente por lo que se consiga en cuanto a la mejora de la competitividad y cuánto se logre corregir el déficit fiscal. El bajo nivel de actividad no necesariamente va a desacelerar la inflación; eso dependerá del comportamiento del dólar, opinó. La reactivación, en cualquier caso, quedará para el mediano plazo, dijo Rosselli que para este año espera crecimiento nulo.

Pablo Moya: "Ajuste recesivo en un contexto que ya es recesivo".

Pablo Moya, de la consultora Oikos, entiende que es "mentira" que el contexto internacional se haya deteriorado recientemente ya que hace un año que lo hizo. Además, cuestionó que se diga que se hace pagar el ajuste a los sectores más ricos. "No se es rico en Uruguay siendo asalariado", sostuvo. "Es un ajuste recesivo en un contexto recesivo. Afecta el ingreso disponible y las expectativas. La gente empieza ya a moderar el gasto. Se invertirá menos porque se ahorrará menos", sostuvo.

Washington Corallo :"El ajuste fiscal se podría haber evitado".

El presidente de la Cámara de Industrias, Washington Corallo, cree que "el ajuste se podría haber evitado si en el ciclo bueno el déficit hubiese sido cero y eso ahora permitiría bajar impuestos para alentar la demanda". "Lo importante es darle sustentabilidad a las empresas para que no se pierda empleo. La industria es la que paga mejores salarios. La economía tiene que ser dinámica pero esto va a ser un factor adicional que incidirá contra el nivel de actividad", consideró el industrial.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)