CIENCIA APLICADA

Inauguran primer Centro de Biotecnología del país

Es financiado por cinco empresas privadas y por la ANII.

Autoridades de ANII, Universidad ORT y empresas privadas celebraron. Foto: F. Flores
Autoridades de ANII, Universidad ORT y empresas privadas celebraron. Foto: F. Flores

Dicen que es una disciplina que no para de crecer y cuyas perspectivas laborales superan, incluso, a la medicina. La biotecnología —o simplemente el uso de la técnica para modificar a los organismos vivos— cosecha menos fama que la ingeniería, pero junto a la robótica, la mecatrónica y la big data son señaladas como las áreas del futuro. Ya ocho de cada diez biotecnólogos, graduados en Uruguay, trabaja de lo que estudió. Y eso que solo solamente se titularon 60 personas desde que se creó la carrera hace siete años.

Uruguay dio ayer un paso en la apuesta por esta disciplina: se inauguró el primer Centro Tecnológico de Biotecnología del país. ¿Recién el primero? "No necesariamente aquí se hace una ciencia de punta, sino que se apuesta a mejorar los procesos de aquello que ya existe y tiene mercado", dijo Carlos Sanguinetti, director del Centro. Dicho de otro modo: "Se toma una vacuna en base a la tecnología de los años 70 y, tras la investigación y trabajo de laboratorio, se la adecúa a técnicas más modernas: el resultado es más eficacia, menos invasión, mejores dosis, más productividad y abaratamiento de costos". Aunque suene trillado, solo este ejemplo puede hacer la diferencia para que una vaca viva más y sea más productiva.

El Centro Biotecnológico cuenta con fondos públicos —a través de la ANII—, y está construido con el apoyo de cinco empresas privadas y la Universidad ORT, que es la institución que imparte la carrera académica. "Esto no tiene que verse como una competencia entre UdelaR y la educación privada", señaló Juan Cristina, decano de la Facultad de Ciencias de UdelaR y presente en la inauguración de ayer. "Muchos de los docentes de esta carrera son graduados en la educación pública o bien estos proyectos implican salidas laborales de calidad para los uruguayos: hay que dejar de pensar en una lógica de público versus privado", consideró.

Sanguinetti coincide con su colega de UdelaR. De hecho dice que el proyecto nació en la Universidad ORT porque fue una "apuesta" y porque una institución más pequeña y menos vertical "facilita la ejecutividad". Pero explicó que aquel que se gradúa en Biotecnología puede trabajar tanto para el sector público como privado y, sobre todo, para el exterior.

Un 20% de los egresados en Ciencias termina yéndose al exterior para trabajar. Según Cristina, ese es un detalle a revertir, teniendo en cuenta que "el Estado invierte y luego saca el provecho otro Estado".

La apuesta al Centro de Biotecnología, concluyó el presidente de la ANII, Fernando Brum, es "tejer la trama" entre la academia, las empresas y el gobierno para que ese futuro esté también en Uruguay.

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