Los unipersonales aumentaron en 15 años del 16,9% al 25%

Hogares de parejas sin hijos son 16,8% del total

La familia tipo uruguaya se ha transformado en las últimas décadas y ese cambio se fue consolidando con los años: hubo un fuerte aumento de los hogares unipersonales, se acrecentó la jefatura femenina, se redujeron los hogares conformados por padres e hijos y, de estos, el 16% son reconstruidos, es decir, que no todos los hijos son de ambos miembros de la pareja.

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La jefatura de hogares uruguayos tuvo una "creciente feminización"

Estas son las principales conclusiones a las que arriba el informe Las transformaciones de los hogares uruguayos vistas a través de los censos 1996 y 2011, realizado por las demógrafas Wanda Cabella, Mariana Fernández Soto y Victoria Prieto, que será presentado esta semana.

El aumento de hogares unipersonales es una tendencia que crece en todo el mundo, en diferentes formatos y por distintos motivos, incluso hasta el cine se ha dedicado en varias películas (Soltero en casa, El nido vacío y Sex & the city) a retratar las peripecias de la vida de a uno. Y Uruguay no es una excepción.

Mientras el ritmo de crecimiento de la población uruguaya ha sido lento, la evolución de los hogares ha presentado mayor dinamismo: entre los años 1996 y 2011 la población creció apenas 3,7% mientras que los hogares pasaron de 963.633 a 1.133.256, un crecimiento de 17,6%.

Este incremento se explica, según el informe al que accedió El País, por un mayor número de hogares unipersonales, pero también por hogares de parejas y monoparentales (jefe/a + hijos), en detrimento de los formados por varios integrantes.

En el año 1963 algo más de uno de cada diez hogares estaba conformado por una sola persona; en 2011 los hogares unipersonales se aproximaron a un cuarto del total. En los últimos 15 años pasó del 16,9% del total al 25%.

El aumento de los hogares unipersonales, según las demógrafas, se inscribe dentro de una tendencia al envejecimiento y por el aumento de jóvenes y adultos que viven solos.

De hecho el incremento más importante se da en personas de entre 20 y 34 años y se identifican tres causas: incremento de los divorcios y separaciones en edades tempranas, retraso de la primera unión combinado con un período de residencia unipersonal entre la emancipación del hogar paterno y la formación de una familia, y el aumento del nivel de ingresos que permite un mayor acceso a la formación de hogares de este tipo, más costosos que los hogares de más de un miembro.

Según el estudio viven más mujeres jóvenes solas, principalmente entre los 20 y 24 años, y la causa, explican, es porque son quienes "más emigran" del interior a la capital para estudiar, y cuentan con los recursos para formar hogares de este tipo.

"En 2011, el 72% de las mujeres solteras menores de 30 años que vivían en Montevideo en hogares unipersonales residían anteriormente en el interior. Un 74% de estas mujeres asistían en 2011 a un centro de educación", asegura el informe.

El aumento de los hogares unipersonal dentro de Montevideo se produce de manera "relativamente uniforme" en todos los barrios, mientras que es más homogéneo en el interior del país aunque mantiene una mayor concentración en el sureste, particularmente en los departamentos de Lavalleja, Rocha, Treinta y Tres y Maldonado.

Más cambios.

Los hogares monoparentales también ha registrado un aumento. Y la jefatura de los hogares uruguayos ha mostrado, según las demógrafas, una "creciente feminización".

Según datos del censo 2011, los hogares con jefa mujer son 48,5%, es decir unos 550.000.

"Entre los 25 y los 34 años, edades en que una porción muy importante de la población vive en pareja, la jefatura femenina experimentó aumentos notables", asegura el documento, que tiene más de 70 páginas.

A diferencia de otros países, en los que los hogares monoparentales suelen estar asociados con mayores niveles de vulnerabilidad, son los hogares más numerosos los que presentan menores logros educativos en Uruguay.

"En este tipo de hogar solo el 12,3% de sus integrantes promedia 13 o más años de educación, la mitad que el valor registrado entre los hogares unipersonal. Esta diferencia refleja la capacidad de las personas con mayores recursos económicos de sostener una vivienda y, por otro lado, las estrategias de las familias más vulnerables para hacer frente a la vida cotidiana poniendo en común sus recursos monetarios, locativos y de tiempo", asegura.

También se consolida un aumento de los hogares conformados por parejas sin hijos: representan el 16,8% del total. Ellos pueden explicarse por el aumento de los hogares que han pasado por el conocido "nido vacío" o por el retraso de la edad de inicio de la reproducción.

Estos aumentos se dan en detrimento de los hogares con varios miembros: en 15 años pasaron de ser el 20,1% al 14,9%. El informe, afirma, que se acentúa a partir del año 2004 y que la caída afecta igualmente a la capital del país como al interior.

Con hijos.

Los hogares compuestos con menores de 18 años también se redujeron en todo el territorio nacional, según el informe que pertenece al Atlas Sociodemográfico y de la Desigualdad del Uruguay, que tiene por objetivo generar conocimiento acerca de la situación demográfica y poblacional, con una mirada que prioriza el análisis territorial de las desigualdades.

El 41% de los hogares uruguayos incluye al menos un niño o adolescente. La mayoría de estos hogares están conformados por una pareja con hijos, tanto en Montevideo como en el interior del país.

En el año 2011 en todos los barrios de Montevideo más del 55% de los hogares incluían niños o adolescentes. En el cinturón costero, al este del departamento, esta proporción superaba al 60%, al igual que en el interior del país, en los que a excepción de los departamentos de Durazno, Tacuarembó y Florida, donde llega al 60%.

Las demógrafas afirma que el 51,5% de los menores vive con sus dos padres, el 14,3% vive con uno de sus dos padres y el 10,1% lo hace en hogares extendidos (extendido biparental: jefe/a, conyuge, hijo de ambos y otro pariente; extendido monoparental: jefe/a, hijos, otro pariente; extendido reconstruido: jefe/a, cónyuge, hijos del cónyuge y otro pariente). Los menores que no viven ni con su padre ni con su madre representan una minoría: 3,5%.

El documento asegura que la amplia mayoría de los niños de cero a cinco años convive con sus dos progenitores (71,8%), mientras en las edades correspondientes a la adolescencia solo poco más de la mitad convive con sus dos padres. "Mas de un cuarto de los niños convive con un solo progenitor y en la vasta mayoría de los casos es su madre", asegura, y agrega que esto no solo puede explicarse con las rupturas próximas al nacimiento del niño sino que también hay una proporción relevante de los niños cuyo nacimiento ocurre "fuera del contexto conyugal".

Las demógrafas dicen que en este punto no se encuentran diferencias significativas entre Montevideo y el interior del país, a pesar que en el interior es "levemente superior" la proporción que vive en hogares de parejas con hijos en comparación con la capital.

El documento deja claro que la familia uruguaya está cambiando y que ya no es tan fácil de encasillar ó etiquetar.

Hay más hogares de adultos mayores y de parejas sin hijos.

Una de las explicaciones al aumento de los hogares unipersonales es el envejecimiento de la población. Según el informe Las transformaciones de los hogares uruguayos vistas a través de los censos de 1996 y 2011 de las demógrafas Wanda Cabella, Mariana Fernández Soyo y Victoria Prieto, el crecimiento de la proporción de hogares unipersonales con una persona de 65 años y más fue 38% de 1996 a 2011.

"Existe una propensión mayor de esta población a conformar hogares unipersonales y en segundo lugar de parejas sin hijos", concluye el documento y asegura que una de cada tres personas de 80 años y más vive en un hogar unipersonal.

"Dada la mayor intensidad de la mortalidad masculina, se sabe que estos hogares están conformados por mujeres en su vasta mayoría", dice.

En 1996 este tipo de hogares se concentraban en los barrios sur y la costa este de Montevideo y en 2011 crecen en el centro del departamento. "En 2011, son 24 los barrios donde este tipo de hogar supera el 35% de los hogares en los que hay adultos mayores".

El informe hace referencia también a los hogares residenciales. En 15 años aumentó la cantidad de persona que viven en dichos centros aunque el número aún es bajo: hay 12.091 personas que viven en instituciones para adultos mayores y representan solo el 2% de las personas de más de 65 años. La mayoría son mujeres y se incrementa con la edad.

Subestimado número de parejas gay, dice informe.


El censo 2011 relevó por primera vez información sobre las parejas del mismo sexo que convivían en unión consensual. En esa ocasión se contabilizó 2.778 personas en pareja con personas del mismo sexo; el 67% residía en Montevideo. Un estudio reciente que compara Uruguay y Brasil, consigna que además de ser una población joven y masculinizada, con una clara preferencia por la capital, las parejas del mismo sexo en Uruguay tienen un mayor nivel educativo que las parejas heterosexuales y mejores ingresos. Según el mismos estudio que es citado en Las transformaciones de los hogares uruguayos vistas a través de los censos 1996 y 2011, el número de parejas del mismo sexo que viven en el país "factiblemente" esté "subestimado" por una mezcla de errores censales y el ocultamiento de información por discriminación.

SABER MÁS

Los hogares uruguayos.


El conocimiento de la composición de los hogares, sus cambios y la participación de los distintos tipos de hogares en el mapa general del país es relevante por diversas razones. Pero particularmente, según los demógrafos, tiene estrechos vínculos con el bienestar económico y la distribución de los recursos en la sociedad uruguaya.

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