Iglesia

Hijo de Vázquez investigamilagro atribuido a Jacinto Vera

Álvaro Vázquez, hijo mayor del presidente, forma parte del tribunal que investiga un presunto milagro atribuido a Jacinto Vera, primer obispo de Montevideo.

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Jacinto Vera: dos tribunales de Roma estudiaron sus virtudes y aprobaron nombramiento.

El oncólogo Álvaro Vázquez, hijo mayor del presidente, Tabaré Vázquez, forma parte del tribunal que investiga un presunto milagro atribuido a Jacinto Vera (1813-1881), primer obispo de Montevideo, con vistas a su posible beatificación, dijeron fuentes eclesiásticas.

El oncólogo, que en su juventud fue seminarista y que se dedica a la misma profesión que ejerció su padre, tendrá como misión examinar los testimonios y pruebas del presunto milagro.

Se trata de la curación de un hombre cuya familia se había encomendado a Jacinto Vera, según el cardenal y arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla.

"Los médicos lo que dicen es: esto no tiene una explicación científica. Lo que queda luego es el hecho de que los teólogos, en Roma, digan que es posible que sea un milagro", dijo tras el acto de apertura del tribunal en la Catedral Metropolitana de la capital uruguaya el pasado domingo.

El pasado 6 de mayo, día en que se cumplían 134 años de su fallecimiento, Vera fue declarado "venerable" por el papa Francisco en reconocimiento de sus "virtudes heroicas".

Para que un venerable sea beatificado es necesario que se haya obtenido y comprobado un milagro debido a su intercesión y para que sea canonizado es necesario un segundo milagro. Ese segundo milagro debe ocurrir después de ser proclamado beato.

Vera nació en 1813 a bordo del barco que llevaba a su familia desde las españolas Islas Canarias a América. Primero vivieron en Florianópolis (Brasil) y después se trasladaron a Uruguay.

El hoy "venerable" estudió con los jesuitas en Buenos Aires, donde fue ordenado sacerdote en 1841, tras lo cual se trasladó a Uruguay, donde fue nombrado en 1859 vicario apostólico.

En 1862 y 1863 sufrió destierro en Buenos Aires por diferencias con el Gobierno uruguayo, pero el papa Pío IX le respaldó y le nombró prelado doméstico.

Ya de vuelta en Uruguay fue ordenado obispo en 1865 y en 1878 fue proclamado primer obispo de Montevideo.

Murió el 6 de mayo de 1881 con fama de santidad y una gran popularidad, sobre todo entre los pobres

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