INVESTIGACIONES DE ACCIDENTES AÉREOS

No hay datos sobre tres siniestros aéreos fatales

Fallecieron doce personas en los casos aún abiertos.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Personal del ministerio de Defensa y Bomberos reflotan el avión accidentado. Foto: R. Figueredo

Tres de los accidentes aéreos ocurridos en Uruguay desde 2013, y en los que murieron 12 personas, todavía no tienen informes finales del Ministerio de Defensa sobre las causas de los mismos.

Algunos siniestros aéreos sucedidos desde 2011 pero que no tuvieron víctimas fatales, tampoco tienen conclusiones oficiales. En total, el número de accidentes aéreos que no fueron terminados de investigar ronda los 50.

En Uruguay, las investigaciones sobre este tipo de siniestros recae sobre la Comisión Investigadora de Accidentes e Incidentes de Aviación (Ciaia), un organismo que depende directamente del Ministerio de Defensa.

A las 6 de la mañana del 18 de diciembre de 2013, un avión fumigador despegó del aeropuerto de Treinta y Tres para cumplir con un vuelo de traslado. A los pocos segundos, la aeronave se estrelló, según un informe interino de la Ciaia publicado al cumplirse un año del accidente. Sin embargo, el informe definitivo sobre este siniestro todavía no fue elevado a los jerarcas del Ministerio de Defensa.

Un avión turbohélice Beechcraft 90, de origen argentino, despegó el 19 de marzo de 2015 del aeropuerto de Punta del Este, con ocho ejecutivos y dos pilotos. Poco después, el avión se desplomó y cayó en la orilla de la Laguna del Sauce. A un año del siniestro, aún no hay ni siquiera un informe interino como sí pasó con otros accidentes, por ejemplo, la caída del avión fumigador en Treinta y Tres.

El 19 de septiembre de 2015, un estudiante falleció cuando carreteaba en un aerogiro (aeronave pequeña de ala giratoria similar a la de los helicópteros) en el aeropuerto de Minas, Lavalleja. El aparato levantó vuelo en forma imprevista y se estrelló instantes después. Tampoco hay un informe interino o final de este accidente en las páginas de la Ciaia.

Una fuente del Ministerio de Defensa indicó a El País que el atraso en la culminación de los informes se debe a que los investigadores, que son civiles, exigen que estén pagos los viáticos antes de viajar a realizar las investigaciones de campo y no tienen la misma rigurosidad que los militares.

Reconoció que el informe interino sobre la caída del avión en Laguna del Sauce debía estar publicado en la página web de la Ciaia dentro del año de sucedido el siniestro (se cumplió el 19 de marzo pasado), ya que esa es una recomendación de la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI). La asesora analiza realizar una conferencia de prensa para explicar a los familiares de las víctimas las causas de la caída del avión argentino en la Laguna del Sauce.

Más trabajo.

La Comisión Investigadora de Accidentes e Incidentes de Aviación hace un informe técnico sobre las causas del siniestro. No busca establecer responsabilidades ni culpabilidades.

Esta asesora cuenta con cuatro investigadores y un jerarca de la Fuerza Aérea que también realiza relevamientos de campo. Hasta hace poco eran solo dos. Sin embargo, el volumen de trabajo de esta comisión creció en forma exponencial en los últimos cinco años por la mayor utilización de aviones fumigadores al crecer el uso de la tierra con destino al agro.

Entre el 2012 y 2015, los investigadores debieron lidiar con varios casos de magnitud, con víctimas fatales: la caída del avión de Air Class, el accidente de una aeronave a poca distancia de Carmelo y el siniestro ocurrido en aguas de la Laguna del Sauce, en Maldonado. Un ejemplo del atraso de la Ciaia, e el caso del accidente del avión de Air Class caído en el Río de la Plata el 6 de junio de 2012. En el siniestro fallecieron los pilotos Walter Rigo y Martín Riva, cuyos cuerpo no se encontraron.

Los investigadores demoraron casi tres años en culminar el informe sobre el accidente.

Testigos no vienen a declarar.

El avión accidentado en Laguna del Sauce marzo de 2015 pertenecía a una empresa de medicamentos. Era usado para transportar fármacos. Luego, fue entregado a otra empresa para llevar pasajeros. Una agencia de viajes ofreció el servicio del avión para traslado de ejecutivos a Uruguay. Testigos argentinos no quieren venir a declarar ante la jueza de Maldonado, Adriana Morosini, porque el avión no podía hacer vuelos comerciales.

Laguna del Sauce: el avión llevaba sobrepeso.

En el aeropuerto argentino de San Fernando los pilotos se reúnen en una pequeña cantina. La mayoría de ellos pilotean aviones para empresas de taxi aéreos.

Fuentes cercanas a los pilotos fallecidos en Laguna del Sauce dijeron a El País que nadie quería volar en el avión accidentado porque éste había tenido un siniestro en 2013 en ese mismo aeropuerto. "Es posible que haya una vinculación entre ambos accidentes", agregaron las fuentes.

Los dos pilotos que se subieron al Beechcraft tenían poco trabajo y por eso aceptaron el viaje, agregaron las fuentes. El copiloto trabajaba como chofer de la agencia de remises ubicada en el mismo aeropuerto, relataron. También señalaron que, en un principio, el avión tenía como destino una provincia argentina y no Uruguay. Por ello, el piloto llenó el tanque de combustible. Se subieron ocho técnicos de una compañía líder en Argentina en la industria de ferias. Los pasajeros y el combustible generaron sobrepeso. En San Fernando, al avión le costó levantar vuelo, según las fuentes. Lo mismo pasó en Punta del Este. El piloto giró hacia la izquierda y el avión cayó.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)