LOS REFUGIADOS EN URUGUAY

El gobierno traslada a familias sirias y cesa la ayuda económica

Una con 14 hijos en Juan Lacaze irá a Salto a un terreno de Colonización.

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Refugiados llegaron en octubre del 2014, fueron cinco familias, la segunda tanta no tiene fecha. Foto: Archivo.

En octubre el gobierno dejará de asistir económicamente a las cinco familias sirias con 42 integrantes que llegaron a Uruguay pocos días antes de las elecciones nacionales de 2014, huyendo de la guerra civil en su país. El gobierno evalúa ahora de qué forma los asistirá para facilitar su ingreso en esta segunda etapa.

Una de las familias de sirios que se encuentra afincada en Juan Lacaze, en el departamento de Colonia y que se compone de 14 hijos, será trasladada a Salto a un predio del Instituto Nacional de Colonización que cuenta con árboles frutales. El padre de los 14 jóvenes estaba molesto por tener que residir en Juan Lacaze y pretendía trasladarse a un lugar donde pudiese contar con más tierra para dedicarse a tareas de granja. No había en Colonia un predio que se adecuara a las pretensiones del refugiado. El hombre llegó a agredir a una funcionaria de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, Michelle Alfaro, que viajó a Juan Lacaze para interiorizarse de la situación de la familia. Esto motivó que el gobierno sancionara a la familia retirándole la asistencia económica durante el pasado noviembre y desembocó en una denuncia policial. "Volaron objetos pero nadie está lastimado", dijo en ese momento el director de Derechos Humanos, Javier Miranda.

El traslado de la familia que se hará dentro de pocos días estaba originalmente previsto para diciembre de 2015. Fue coordinado entre el Instituto Nacional de Colonización y la Secretaría Nacional de Derechos Humanos.

Según supo El País, los niños no querían el traslado, ya que se encuentran plenamente integrados. En Juan Lacaze, una localidad de tradición industrial de 14.000 habitantes, concurren a una escuela de tiempo completo y a la UTU.

Ahora el sirio padre de familia será tratado como un colono por lo que tendrá que pagar un arrendamiento. Al comienzo tendrá el asesoramiento de un ingeniero agrónomo.

Por otro lado, una familia siria que está en Piriápolis también será reubicada. El padre de la familia trabaja en la construcción y los niños concurren a una escuela pública de la zona.

El director de Primaria, Héctor Florit, dijo a El País que los niños de las familias sirias "en general se están adaptando adecuadamente".

"Las primeras cuatro y cinco semanas fueron muy intensas y requirieron un seguimiento muy próximo sobre todo por la inmersión lingüística. Ahora no hay problema y el mecanismo para que los niños pasen a la escuela de Salto será el habitual. No hemos recibido ninguna instrucción particular ni sugerencia. El padre de la familia de Piriápolis había pedido primero que sus hijos fueran trasladados de escuela pero luego cambió de parecer", señaló.

Aunque el gobierno se había comprometido ante la ONU a recibir un segundo grupo compuesto por 72 refugiados el año pasado, le ha dado largas debido a que la inserción de las cinco primeras familias resultó más dificultosa de lo esperado.

Si bien no lo admitió explícitamente, también pesaron en la decisión del gobierno los ataques de terroristas islamistas en Europa y la posibilidad de que la llegada de más refugiados afectara la seguridad.

Algunos de los refugiados representan casos muy complejos para el gobierno como el de una viuda que tuvo tres experiencias laborales pero no pudo retener ninguno de los empleos. En el gobierno también había preocupado mucho la protesta que en el invierno pasado, durante cuatro días particularmente fríos, hicieron las familias frente a la Torre Ejecutiva en reclamo de ser trasladadas a otro país.

En algunas de estas familias también se han dado casos de violencia que han sido denunciados al gobierno.

El secretario de Derechos Humanos, Javier Miranda, dijo el año pasado en el Parlamento que las familias recibían unos $ 36.000 mensuales fijos cuando no tenían más de seis integrantes y $ 70.000 cuando superaban los 10 miembros. A esto se sumaba un fondo rotatorio que se paga mensualmente y que se entrega contra la presentación de boletas. Se destina a vestimenta, esparcimiento y comunicaciones. En este caso el monto entregado a cada familia es de $ 26.000.

El gobierno también ha tenido varios problemas con los seis ex reclusos de Guantánamo que llegaron como refugiados.

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