El gobierno cree que el crecimiento estará por debajo del 3% anual hasta 2018

El gobierno casi se quedó sin margen para bajar las tarifas

El ministro de Economía, Danilo Astori, comenzó a salir de los conceptos generales y ayer fijó finalmente la meta fiscal: quiere bajar el desequilibrio de las cuentas públicas en un punto del Producto Interno Bruto, alrededor de US$ 600 millones para el año 2019. Quizás para la población lo más relevante es el camino elegido para llegar a ese objetivo.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Astori se apoya en el director de la OPP y en el presidente del BCU. Foto. A. Colmegna

Se les pedirá a las empresas públicas US$ 600 millones en ese lapso. Esto, por un lado, descarta aumentos de impuestos pero, por otro, puede llegar a implicar que el gobierno tenga poco margen en los próximos años para bajar las tarifas públicas. Además, al menos en este momento, UTE sería la única con las cuentas suficientemente en orden para ayudar, dados los déficit abultados de Antel y Ancap.

También se buscarán ahorros mediante la reducción de la publicidad oficial, la baja en las horas extras y la no provisión de 25 de cada 100 vacantes. Y se terminarán los planes de retiros incentivados en el Estado debido a su elevado costo para el fisco, anunció Astori ayer tras el Consejo de Ministros. Hoy las empresas públicas transfieren aproximadamente 2,3% del Producto Interno Bruto y la intención del equipo económico es que ese aporte llegue para 2019 a 3,3 puntos del PIB, los mencionados US$ 600 millones. Actualmente el déficit fiscal se ubica en 3,4% del PIB, después del pago de intereses (el último dato es del año móvil terminado en marzo pasado). El déficit primario, es decir antes del pago de los intereses de la deuda pública, se ubica en 0,2%.

La otra gran pieza de información que Astori todavía no da, es cuál será la evolución del gasto público, con el que el gobierno intentará cumplir con algunos de sus proyectos, como la creación, aunque sea de una manera gradual, del Sistema Nacional de Cuidados. El ministro insistió en que el gobierno tiene la intención de cumplir sus "obligaciones programáticas" y que la atención presupuestal a la salud y a la educación seguirán siendo prioritarias.

El instrumento de los retiros incentivados fue muy utilizado en los últimos años. Por ejemplo, el Banco de Previsión Social redujo su plantillla en un 12% entre 2008 y 2013 con esa modalidad. También empresas como UTE y Ancap recurrieron a los retiros incentivados. Con esta modalidad, por ejemplo, UTE bajó su plantilla en 2012 y 2013 en 500 personas. El anterior presupuesto daba a los funcionarios públicos de más de 58 años la posibilidad de acogerse a retiros incentivados. Ahora, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto distribuyó un instructivo entre las oficinas estatales en el que se establece que no se aplicarán nuevos planes de retiro incentivado y no se prorrogarán los que estén vigentes.

Enlentecimiento.

El ministro le puso también cifras a la magnitud de la desaceleración económica que espera el gobierno producto, en parte, del deterioro de la región. Ayer, por primera vez, Astori reconoció que seguramente la economía crecerá menos de 3% en 2016 y 2017. El gobierno espera un crecimiento de entre 2,5% y 2,8% en este año y los dos próximos. Recién en 2018 la economía uruguaya lograría expandirse por encima de 3%. La desaceleración ya se refleja en la caída de las exportaciones. El desempleo se ubicó en marzo en 7,3%, el mayor nivel desde mediados de 2010, en tanto la inversión en maquinaria y equipos declinó 11,3% en los primeros tres meses del año. Para este año, no hay megaemprendimientos de inversión previstos como lo fue Montes del Plata, inaugurada el año pasado. En este contexto, el Pit-Cnt asume que vienen épocas de moderación en el alza de los salarios y anunció que se concentrará en mejorar las remuneraciones más deprimidas.

Apoyo.

Economistas consultados por El País consideraron que es una buena señal del gobierno el tratar de corregir parcialmente el desequilibrio fiscal, pero consideraron que quizás el gobierno debió fijarse una meta más ambiciosa. Pablo Moya, de la consultora Oikos, consideró positivo que el gobierno envíe la señal de que los recursos son limitados, pero comentó que "hubiera deseado que fuera un poco más ambicioso porque el déficit es alto pese al crecimiento de los últimos años".

Moya consideró que la meta trazada para las empresas públicas "limita" la posibilidad de que se instrumenten rebajas tarifarias importantes en los próximos años a menos que se produzca un derrumbe en el precio del petróleo, algo poco probable. El desequilibrio fiscal es "manejable" aunque consideró que hubiese sido "deseable" que el gobierno no hubiese estado tan atado por las promesas electorales.

Alejandro Cavallo, de Equipos Consultores, señaló a El País que "todo el ajuste recae en las empresas públicas. "No está mal lo que se está haciendo pero habría que analizar si no hay otras formas de mejorar los resultados y hacer algo más extensivo al conjunto del sector público", señaló. Como no se esperan aumentos de la rentabilidad de las empresas públicas, Cavallo coincidió con Moya en que no habrá mayor margen para bajas en las tarifas. La meta de reducción del déficit parece "un poco lenta", valoró. De todas formas, consideró que en el corto plazo no hay dudas sobre la sustentabilidad de la deuda pública uruguaya. A mediano plazo con el ajuste de un punto previsto sería suficiente para hacerla sostenible.

Alfonso Capurro, de CPA Ferrere, matizó que para esta consultora la corrección de un punto hubiese debido procesarse ya el año próximo y advirtió que esperan un escenario económico menos optimista que el gobierno. "El repunte de la actividad en la región tendría que ser muy fuerte" para que se cumpla la meta de crecimiento del gobierno, opinó. "La región este año defraudó", recordó. La posibilidad de que haya rebajas tarifarias será "más difícil", valoró, porque habrá más "presión" sobre las empresas públicas. Aún así, consideró una señal positiva que el gobierno haya reconocido la necesidad de realizar un esfuerzo fiscal porque "se estaba en un equilibrio incómodo" aunque la sustentabilidad de la deuda "está fuera de cuestión".

LA VISIÓN DE LOS ECONOMISTAS.


Mucha cautela - Danilo Astori, ministro de Economía


"Aún cuando tenemos restricciones, el país va a poder tener un presupuesto acorde con el cumplimiento de las obligaciones programáticas y sin alterar los equilibrios macroeconómicos. Hoy se aprobaron conceptos generales y van a surgir cifras después de las reuniones con las empresas públicas".

Pragmatismo - Alfonso Capurro, CPA Ferrere


"Actuar sobre las empresas públicas es lo más realista y pragmático. En cuanto a su caja, Ancap está prácticamente equilibrada y su pérdida patrimonial tiene que ver con el alza del tipo de cambio. Antel tiene problemas por las inversiones que hizo. El ajuste de un punto debería ser en 2016".

Señales - Pablo Moya , Oikos


"El gobierno está mandando señales a las empresas y a los sindicatos. Incidirán factores no controlables como el contexto internacional o el clima. El déficit no se reduce de un día para el otro pero es importante que se envíen señales. Es alto y hubiera deseado una meta un poco más ambiciosa".

Realismo - Alejandro Cavallo,  Equipos Consultores


"Las metas de crecimiento son realistas. Si la economía se desacelera más de lo previsto será más difícil abatir el déficit púbico. No se esperan aumentos grandes en la rentabilidad de las empresas públicas. Bajar en un punto el déficit para 2019 parece un poco lento. Habrá años de crecimiento bajo".

SABER MÁS

CUENTAS PÚBLICAS

Un déficit al alza que se quiere bajar

En el año móvil terminado en marzo pasado el rojo de las cuentas públicas era de US$1.980 millones, equivalentes al 3,4% del Producto Interno Bruto. Ese resultado supuso un desmejoramiento frente al 3,2% del año terminado en febrero. El ministro de Economía, Danilo Astori, insiste en que un mal manejo fiscal puede poner en riesgo los avances económicos logrados en los últimos años por lo que habrá mucha prudencia.

Medidas para poner orden

Se reducirá la publicidad oficial en las empresas monopólicas en un 75% y en las no monopólicas un 50%. El año pasado, el gasto por este concepto llegó a US$50 millones, de los cuales correspondieron a Antel US$25 millones. Solamente se cubrirán 75 de cada 100 vacantes que vayan apareciendo en el Estado. Y se procurará coordinar mejor los esfuerzos de inversión de las empresas públicas. Se reconoce que en este aspecto hubo falencias.

Antel en una mala situación

Aunque debió haber aprobado su balance antes del 31 de marzo pasado todavía no se conocen las pérdidas de Antel en 2014 pero habrían sido abultadas y rondarían los US$194 millones. El País intentó, sin éxito, obtener datos sobre los resultados de la empresa de telecomunicaciones a través de su gerencia de Prensa y Relaciones Públicas. Parte de las pérdidas derivarían de la fuerte inversión realizada por Antel en su red de fibra óptica.

Ancap también está en rojo

La empresa de combustibles perdió US$ 169 millones en 2013 y se cree que su abultado déficit podría seguir incrementándose. Su balance de 2014 ya debería haber sido aprobado. Parte del déficit se explica por el alza del dólar que afecta a Ancap incrementando el peso de las deudas que contrajo en la moneda estadounidense. La oposición también cuestiona algunas de las inversiones que realizó Ancap

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