Será enviado en agosto; atenderán advertencias de ilegalidad

Gobierno optó por no devolver Fonasa y descartó subir el IRPF

En su búsqueda de recursos para planes sociales, el Poder Ejecutivo decidió ir por la no devolución de los excedentes del Fonasa y dejar quieta la última franja del IRPF, que se aplica a los que ganan más de $ 200 mil.

Se barajó subir la carga tributaria para la última franja en el último Consejo de Ministros. M.I.Hiriart

P. Meléndrez / E. Delgado

En el mes de agosto, la Presidencia tiene previsto enviar un proyecto de ley al Parlamento que deje sin efecto la devolución de excedentes del Fondo Nacional de la Salud (Fonasa) del año 2013, con lo que estima recaudará unos US$ 50 millones que destinará a prioridades que marcó el Gabinete Social.

En el Consejo de Ministros del lunes pasado, el Poder Ejecutivo comenzó a evaluar una segunda alternativa jurídica para obtener más fondos para estas prioridades: modificar la última franja de aportes al Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que se aplica a los sueldos de más de $ 200 mil, debido a los cuestionamientos jurídicos respecto a la propuesta de no devolver los excedentes del Fonasa.

Pero fuentes de la Torre Ejecutiva afirmaron a El País que se optará por la propuesta del Fonasa y que se será muy cuidadoso en su legalidad. En ese sentido, una comisión que integran funcionarios de la Presidencia, del Ministerio de Economía y de la OPP analizará si el mecanismo implica un nuevo impuesto o no y lo que resuelva definirá el contenido del proyecto, acotaron las fuentes.

El prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, dijo a varios medios ayer que el régimen de devolución del Fonasa "ha generado inequidades importantes porque se devuelve muchísimo dinero, mucho más de lo calculado previamente" y "muy concentrado en los deciles de más altos ingresos del país".

"Estamos trabajando para encontrar un mecanismo que nos permitan generar condiciones para que haya mayor equidad y que ese dinero pueda ser destinado a programas específicos que son muy importantes para el gobierno", concluyó.

El secretario de la Presidencia, Homero Guerrero, señaló que hasta el momento se devuelve al contribuyente lo que pago de más de Fonasa al año siguiente del aporte, pero acotó que "el gobierno lo que está manejando es la manera de no hacer esa devolución".

Expertos.

La alternativa referida al IRPF fue cuestionada por tres expertos en temas tributarios que, al ser consultados ayer por El País, coincidieron en que es negativo modificar la ley fiscal por razones coyunturales, porque eso desbalancea el sistema.

El abogado José Luis Shaw, experto en temas tributarios, explicó que desde el punto de vista formal no habría problemas en modificar la última franja del IRPF, cosa que se podría hacer con una ley siempre que no sea de aplicación retroactiva, pero consideró que la conveniencia de esa medida es más discutible.

"El IRPF ya ha sido toqueteado. Se bajó la alícuota mínima y el impuesto se hizo más gravoso y esto es un paso más haciendo pagar una tasa muy alta por ingresos que internacionalmente son bajísimos", dijo.

Shaw, autor de numerosos trabajos académicos y doctrinarios en temas tributarios, sostuvo que la medida que barajó el gobierno desestimula "a la gente preparada" porque "es una forma de gravar altamente capacidades contributivas por rentas del trabajo de los más capaces, cuando el país necesita educación y justamente se estaría gravando la renta más alta que es la que genera la gente capacitada".

Por eso, Shaw afirmó que modificar la última franja del IRPF "conspiraría contra el mejor desarrollo de la economía", y por esa razón opinó que sería una medida "absolutamente contraproducente por razones de política tributaria, no de política partidaria".

Por su parte, el abogado tributarista Carlos Loaiza, socio del estudio Sanguinetti & Foderé, criticó la idea, porque la reforma tributaria aprobada en 2007 creó un sistema "sistémico, lógico y con la pretensión de tener estabilidad y permanencia", lo que no se ha cumplido porque "da la sensación de que se cambia todos los días y ni siquiera con racionalidad sino con espíritu recaudatorio".

En ese sentido, Loaiza dijo que la propuesta de modificar la última franja del IRPF "no parece una medida acertada sino llevada por la coyuntura y por lo tanto no es deseable en la pretensión de estabilidad".

"Si se hace una gran reforma invocando que se busca la permanencia y la estabilidad y después se la empieza toquetear en el marco de una presión por aumento del gasto público y con déficit fiscal, está claro que se está yendo contra el postulado de que el sistema tenga permanencia", insistió.

En tanto, el contador Sergio Franco, responsable de los servicios de asesoramiento legal y tributario de la consultora PwC, estimó que el gobierno, al encontrarse "presionado" por los compromisos que asumió en materia de gasto social, "está incurriendo en modificaciones que de alguna manera rompen el equilibrio que el gobierno anterior había estimado que se alcanzaba" con la reforma tributaria de 2007, donde "había tasas y tramos bastante balanceados".

Franco dijo que la medida plantea un mayor gravamen a las rentas de trabajo y, debido al sistema de escalas que existe en Uruguay, "se trepa fácil a los tramos altos".

"Puedo acelerar los tramos para que la gente entre antes a las tasas más altas, pero se está rompiendo los equilibrios que se defendieron cuando se impulsó la reforma tributaria", analizó el contador.

En cuanto a la medida inicial que planteó el gobierno, respecto a no devolver en 2014 los aportes excedentes del Fonasa (con lo que el Estado ganaría unos US$ 50 millones), Franco dijo que esa medida es "un mamarracho y un disparate". En los últimos días varios expertos criticaron esa posibilidad que opinaron implicaría la creación de un nuevo impuesto, ya que esa es la única vía legal para no devolver esos fondos a los contribuyentes.

2.248 Personas.

Según datos de la Dirección General Impositiva (DGI) sobre la última campaña del IRPF (que se cerró el año pasado pero es referente a 2011), en ese momento había en Uruguay 2.248 personas con ingresos mensuales superiores a los $ 249.313 que tributaron en la última franja del gravamen. Esos contribuyentes aportaron al fisco el 18,1% de sus ingresos, de acuerdo la información de la DGI.

La primera medida para ampliar la recaudación y destinar esos fondos a la salud y políticas sociales, era no devolver el año próximo los aportes excedentes al Fonasa. Pero atento a que existen "temas jurídicos" que se deben analizar, por orden del presidente José Mujica se creó una comisión que evaluará el tema.

LA VISIÓN DE TRES EXPERTOS

José Luis Shaw

ABOGADO TRIBUTARISTA

Consideró que el IRPF "ya ha sido toqueteado", y advirtió que una eventual modificación a la última franja del tributo es una medida que "conspiraría contra el mejor desarrollo de la economía".

Carlos Loaiza

ESTUDIO SANGUINETTI-FODERÉ

El abogado dijo que "da la sensación" de que el IRPF "se cambia todos los días y ni siquiera con racionalidad sino con espíritu recaudatorio". Dijo que cambiar la última franja "no es acertado".

Sergio Franco

CONSULTORA PWC

Por estar "presionado", el gobierno está "incurriendo en modificaciones que de alguna manera rompen el equilibrio que el gobierno anterior había estimado que se alcanzaba" con la reforma de 2007, dijo.

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