NEGOCIACIÓN EN MARCHA

Gobierno baja el perfil a posibles obstáculos para la planta de UPM

Álvaro García aseguró que “en la gran mayoría de puntos existe acuerdo”.

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El ministro Rossi dijo que UPM "pide mucho" y que se procurará darle todo lo posible. Foto: D. Rojas

El gobierno salió ayer presuroso a precisar que no existe ningún tipo de inconveniente en las tratativas para lograr la instalación de la segunda planta de celulosa de UPM, una inversión a la que el presidente Tabaré Vázquez le da una importancia capital.

Lo hizo a través de dos funcionarios que tienen un rol fundamental en las conversaciones: el ministro de Transporte, Víctor Rossi y el director de Planeamiento y Presupuesto, Álvaro García. Rossi sostuvo que "UPM pide muchas cosas y tenemos la voluntad de dar todo lo que sea posible" y que "en una mesa siempre hay discusiones, si no las hubiera, no haríamos las reuniones", enfatizó.

El semanario Búsqueda publicó ayer que la empresa pretende que el gobierno suscriba una "carta de entendimiento" en la que deje claro su interés en el proyecto para que la compañía puede presentar ese documento a los posibles financiadores del enorme proyecto industrial. El semanario informó que el planteo molestó al ministro de Economía, Danilo Astori, y que otros funcionarios plantearon en una reunión que se realizó esta semana en la Torre Ejecutiva dilatar las conversaciones, en el entendido que el documento solicitado compromete al país, antes de que se hayan acordado otros aspectos clave del proyecto.

"Las negociaciones entre el gobierno y UPM están en una etapa confidencial y por lo tanto no lo vamos a discutir en la prensa", advirtió Rossi y atribuyó la publicación a la "interpretación de quienes quieren meter la nariz en el intercambio; es parte del folklore (...) En una mesa siempre hay discusiones, si no las hubiera, no haríamos las reuniones. Quienes tenemos la responsabilidad como gobierno de participar en esas negociaciones tenemos que tratar de hacer las cosas lo mejor posible", enfatizó.

Por su lado, García señaló que "tenemos una evaluación muy positiva de las negociaciones con la empresa", ya que "en la gran mayoría de los puntos planteados existe acuerdo y poseemos un mapeo muy claro de aquellos puntos en los que todavía seguimos trabajando".

Las negociaciones llevan ya cuatro meses y, tras un receso por las fiestas tradicionales, se retomarán en enero. De ellas participan 70 funcionarios en ocho grupos técnicos.

El presidente Vázquez ha dicho que su aspiración es que en el segundo semestre de l año entrante se pueda poner la "piedra fundamental" de la nueva planta de UPM, que será la más grande del grupo escandinavo. Se calcula que su construcción generará 6.000 puestos de trabajo. En el gobierno se da como un hecho que la inversión, a ubicarse a no más de 25 kilómetros de Paso de los Toros, (no está todavía resuelto si en Tacuarembó o en Durazno), se concretará. UPM quiere traer en tren la pasta de celulosa a Montevideo. Se requerirá también de una fuerte inversión en mejoras viales.

La planta podrá producir hasta 2 millones de toneladas de celulosa al año, bastante por encima de los 1,2 millones que tiene la planta de UPM que funciona en las cercanías de Fray Bentos.

El gobierno evalúa que UPM reciba en el puerto de Montevideo en concesión un área de varias hectáreas en las cercanías de los silos de la empresa Obrinel para que deposite allí la pasta de celulosa que llegaría por tren, antes de su embarque hacie al exterior.

UPM tiene a nivel mundial 19.600 trabajadores y 86.000 accionistas y manufactura diversos productos en 13 países.

El Sunca pide que se capacite previamente.

Esta semana el SUNCA (sindicato de la construcción) reclamó que se instrumenten con tiempo los cursos de capacitación para los 6.000 trabajadores que se desempeñarán en la construcción de la planta de UPM y que se pacten con anticipación las condiciones laborales. La construcción de la planta de Montes del Plata se paralizó en más de una oportunidad debido a la frecuente conflictividad laboral.

UPM planteó al gobierno que se le otorgue algún tipo de garantías para que no se ocupen sus instalaciones por conflictos laborales.

Las cámaras de Industria y de Comercio y Servicios ya han planteado en varias oportunidades su molestia porque en el marco legal uruguayo actual se considere a la ocupación como una extensión del derecho de huelga.

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