Blanqueando la situación

Gobierno asume la deuda de Maduro con tamberos

Vázquez se rindió a la evidencia; BROU dará oxígeno por US$ 66 millones.

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Astori: refinanciación de deuda y exportaciones eran asuntos independientes. Foto: L. Mainé

En julio del año pasado el presidente Tabaré Vázquez anunció triunfante un acuerdo con Venezuela para que esta comprase 265.000 toneladas de alimentos (pollo, leche en polvo, queso, soja y arroz) por alrededor de US$ 300 millones. Dijo en ese momento que se trataba de una bocanada de "aire puro", en particular para el sector lácteo que había sufrido por el derrumbe del mercado venezolano, y barajó que más adelante se podría ampliar el acuerdo.

Pero nada ocurrió según lo planeado. Semanas después, Vázquez debió llamar personalmente a su colega Nicolás Maduro para que este aceptase liberar US$ 50 millones. Ese fue el único pago hasta el momento. Ahora Vázquez se rindió a la evidencia y asumió que no vendrá nuevo dinero venezolano. Anunció a las gremiales lecheras que el Banco República les prestará US$ 66 millones a las empresas Conaprole, Pili, Claldy y Calcar en condiciones muy "blandas". De este modo, el Estado asumió que había dado una garantía implícita a los exportadores de que cobrarían. Y quedó desautorizado el asesor del Ministerio de Economía y Finanzas, Martín Vallcorba, que hace algunos días había dicho que el Estado no debía compensar a los privados por sus "errores".

Con este fondeo, las empresas perjudicadas por el incumplimiento venezolano podrían mantener el precio que les pagan a los productores y evitar una caída adicional que hubiese podido significar el fin de muchos tambos.

Vázquez recibió en la residencia de Suárez a las 17 horas al presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Horacio Braga, al de la Sociedad de Productores de Leche de Florida, Horacio Rodríguez, al de la Intergremial de Productores de Leche, Sergio Filgueira, y al de la Cámara de Productores de Leche, Horacio Leániz. A Vázquez lo acompañaba el presidente del Instituto Nacional de la Leche, Ricardo de Izaguirre, el ministro de Economía, Danilo Astori, y el de Ganadería, Tabaré Aguerre. Ambos ministros habían recibido más temprano en el Parlamento fuertes embates de la oposición que les reprochaba no haber tomado suficientes recaudos para asegurarse que las industrias lácteas cobrasen por las exportaciones ya realizadas.

La fórmula.

La propuesta que presentó el Ejecutivo a los tamberos y que próximamente entregará a la industria, supone que las cuatro empresas perjudicadas recibirán un total de US$ 66 millones en pagos mensuales de alrededor de US$ 10 millones, dijo Rodríguez a El País. Las empresas se beneficiarían de un período de gracia de tres años (durante ese lapso no deberían pagar) y luego tendrían tres años para devolver el préstamo. El gobierno enviará pronto al Parlamento un proyecto de ley para que se le permita dar este paso y quiere comenzar con los desembolsos rápidamente, explicó.

Con estos fondos, las empresas podrían mantener lo que les pagan a los tamberos. Conaprole es la que paga mejor (alrededor de $ 8 el litro) y el resto de la industria paga $ 6. Ni siquiera la leche a $ 8 cubre los costos de los tamberos, dijo Rodríguez. Con un litro a $ 8 el sector perdería en el próximo semestre US$ 10 millones y con el litro a $ 6 las pérdidas en ese lapso se elevarían a US$ 70 millones, detalló el gremialista.

Batalla parlamentaria.

Astori y el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, habían comparecido más temprano en el Parlamento en régimen de Comisión General convocados por el diputado nacionalista Alejo Umpiérrez, quien una y otra vez machacó con que el Estado debió participar en la elaboración del fideicomiso del que iban a cobrar los exportadores a Venezuela. Umpiérrez sostuvo que fue un grave error dejar que solamente participasen en su diseño el banco Bandes y la empresa estatal Corpovex, ambos pertenecientes al Estado venezolano. "Se dejó todo librado a la voluntad del gobierno venezolano. Nos pasaron la pelota por los caños y abrimos las piernas. Es un fideicomiso de papel, puro papel", dijo Umpiérrez. Su correligionario, Luis Heber, ironizó que "nuestros compañeros bolivarianos revolucionarios nos estafaron, nos robaron". Y pidió al gobierno "autocrítica".

Aguerre dejó entrever que las industrias lácteas son responsables de la situación porque embarcaron mercadería sin tener certeza de cobro, y reconoció que ignora la razón por la que alguna empresa (hacía referencia a Claldy) todavía no hubiera recibido dinero alguno pese al envío de quesos a Venezuela hacía más de dos meses. Insistió una y otra vez en que las ventas al país caribeño fueron negociadas por el sector privado y que el gobierno se limitó a dar un marco para que las empresas actuasen. Y dijo no saber el motivo por el cual algunas empresas exportadoras han pagado a intermediarios comisiones del 3%.

El ministro Astori, asumiendo por primera vez una postura pública respecto al tema, mantuvo una y otra vez que el gobierno no tenía manera de evitar que el dinero saliese de Uruguay. Los legisladores blancos y los colorados Adrián Peña y Pedro Bordaberry acusaron al gobierno de inducirlos a error y haberles hecho creer que el dinero con el que Ancap saldó sus deudas con Petróleos de Venezuela (Pdvsa) no saldría de Uruguay y pagaría a los exportadores a través del fideicomiso constituido en Bandes Uruguay. Astori dijo que poner condiciones a Pdvsa hubiese hecho caer todo el proceso de refinanciación de la deuda de Ancap. Los opositores le respondieron que su subsecretario, Pablo Ferreri, dijo que el cobro era seguro.

"Yo soy ejecutivo y usted parlamentario".

El diputado blanco Alejo Umpiérrez acusó al gobierno de no defender el interés nacional al permitir que el dinero con el que se debía pagar a los exportadores saliese de Uruguay. El comentario no le gustó nada a Aguerre, quien al final de la interpelación se acercó a Umpiérrez, lo saludó y le dijo con expresión seria: "El que no hace no se equivoca. Lo que pasa es que yo soy ejecutivo y usted es parlamentario". De todas formas, Aguerre reconoció que intentó disuadir, sin éxito, a Conaprole de que enviase leche en polvo a Venezuela porque faltaban garantías de cobro. Según Aguerre, "esto no está totalmente fracasado", y sostuvo que la situación sería peor sin el acuerdo con Venezuela, que al menos permitió el restablecimiento del flujo comercial con ese país y el cobro de US$ 50 millones en momentos en que no había (y sigue sin haber) mercados alternativos para la leche en polvo y los quesos. Venezuela llegó a captar el 35% de las exportaciones lácteas y pagaba precios excelentes. Llegó a recibir más del 70% de las exportaciones de quesos, y tarde o temprano volverá a demandar lácteos uruguayos, auguró.

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