PROYECTO DE LA FUNDACIÓN GONZALO RODRÍGUEZ

El futuro del Molino de Pérez inquieta a los vecinos

La Fundación Gonzalo Rodríguez pretende obtener la concesión del edificio por un plazo de 10 años.

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La rueda tiene el mecanismo deteriorado; ayer dos adolescentes la usaban para jugar. Archivo El País.

En marzo se entregó la custodia del Molino de Pérez a la Fundación Gonzalo "Gonchi" Rodríguez que presentó un proyecto para quedarse con la concesión. Los vecinos quieren negociar con la IMM. Temen que el proyecto no sea acorde a las necesidades del barrio.

Es un pulmón verde en medio de edificaciones que desemboca en la Rambla OHiggins. Una especie de cráter de pasto con un arroyo que lo refresca y acompaña su investidura. Ahí los perros corren siempre un paso adelante de sus dueños olfateando cada rincón y los niños juegan al lado de una rueda estática de madera que sobresale de uno de los edificios más antiguos de Montevideo. La rueda y el edificio constituyen una pieza patrimonial que hace cerca de 200 años reposa en el parque Eugenio Baroffio: el Molino de Pérez

La rueda ya no gira, pero mueve la energía de una parte del parque que los vecinos visitan con frecuencia. Dos mujeres hablan mientras sus perros corren en el momento en que un hombre se acerca y les avisa que los concejales municipales y vecinales se están reuniendo con el fin de encontrarle una "novia" adecuada a aquella construcción centenaria.

El Molino de Pérez fue construido en 1835 y declarado patrimonio nacional en 1975. Ahora la Intendencia de Montevideo le otorgó la custodia a la Fundación Gonzalo Rodríguez, organización sin fines de lucro que tiene el objetivo de cuidar la seguridad vial de niños y adolescentes.

La Fundación nació en 2001 y desde los inicios su camino se basa en "trabajar en la memoria de Gonzalo" explica a El País María José Pessano, su directora. El objetivo de trasladarse es nuclear las oficinas, los puntos de chequeos que realizan y todos los objetos en memoria del piloto en un solo lugar, para que la gente pueda visitarlos.

Luego de casi un año de buscar un lugar para homogenizar su servicio, presentaron un proyecto ante la Intendencia para poder adquirir el molino por un plazo de diez años. Sin embargo los vecinos no están de acuerdo con los planes que la fundación tiene para la construcción ya que según entienden es patrimonio nacional y tiene que tener elementos que sean culturales y al servicio de todos.

"Los vecinos estamos en total desacuerdo con esta concesión que nuevamente va a entregar nuestro patrimonio por mucho tiempo. Consideramos que poco tiene que ver con el barrio y con los intereses que éste tiene para con ese espacio", dicen a través de una petición de firmas en el sitio change.org.

Por otra parte reclaman que la IMM debe hacer "la difusión necesaria para que se sepa que este lugar está vacante", explica Augusto Alcalde, concejal del Municipio E. Entiende que la comuna debe dar un tiempo de seis meses para definir los lineamientos concretos "en conjunto" con las entidades involucradas y que "es tendencioso haberle dado la llave a quien sea".

Dos etapas.

El proyecto presentado por la fundación consta de dos etapas. En una primera instancia se trabajará en la restauración del bien. "La idea es adecuar las instalaciones y generar un museo que tenga que ver con la molienda de la rueda, el mecanismo y la historia del molino", dice Pessano. En la planta baja del edificio estará el auto de Fórmula 3000 del piloto y en la alta "se planea hacer una sala de capacitación para 35 personas". Por otra parte, en un sector del parque Baroffio se realizarán los puntos de chequeo, donde "no más de dos técnicos en conjunto" corroborarán la instalación de los Sistemas de Retención Intantil, para los niños que viajan en vehículos.

"Esto se hace por agenda dos veces a la semana", explica. Lo que la Fundación necesita es "un espacio de estacionamiento de ocho coches" y en dos de esos lugares se realizaría el chequeo.

En la segunda etapa la fundación planea construir un pabellón independiente que sea reversible a metros del edificio. "Si en el plazo de diez años que nos dan se llega a la conclusión que no es el padrón que servía para el barrio se puede revertir", explica la directora. En esa construcción auxiliar se planea albergar todo lo relacionado con "Gonchi". La idea "es que se exhiban los autos, las copas y que la gente lo pueda visitar".

Papa caliente.

"De pique están pensando en construcciones en el parque y eso afecta", dice Alcalde. "El espacio libre del parque hoy permite múltiples usos". Una vez que la construcción está hecha "estás coartando la escala de uso", agrega el concejal.

Alcalde considera que darle la concesión del Molino es "injusto porque no se le da participación a los vecinos" y cree que la Intendencia "quiere salir rápido del tema", ya que este tipo de edificios son una "papa caliente" para la comuna.

Desde la fundación entienden que el impacto del que hablan los vecinos no será tal. "El staff de personas que trabajan no son más de 10, de lunes a viernes", explica Pessano.

Mientras la fundación espera una decisión final, los vecinos intentan alzar la voz para conseguir una prórroga que permita encontrar la "novia" ideal para el Molino.

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