Clubes y Policía advierten que sin ellas no se puede aplicar derecho de admisión

El fútbol se queda sin cámaras de seguridad que prometió Interior

El nuevo sistema de cámaras de seguridad con reconocimiento facial para las canchas de fútbol no se instalará hasta pasada la mitad del año, recién para el próximo campeonato Apertura.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Palos, piedras y piñas en la tribuna de Cerro durante el partido con Peñarol. Foto: A. Colmegna

El mes pasado el Ministerio del Interior (MI) prometió que este se instrumentaría antes de que Tabaré Vázquez asumiera la Presidencia de la República, el próximo 1° de marzo. Un nuevo acto de violencia en el fútbol puso el tema en el tapete otra vez, dado que, sin estos dispositivos, es difícil reconocer a los violentos para así aplicar el derecho de admisión.

En momentos en que los disturbios en el fútbol vuelven a ser la preocupación tras lo sucedido este fin de semana en el encuentro entre Cerro y Peñarol en el estadio Luis Tróccoli, y luego de que se generen nuevos cruces entre los clubes y la Policía por quién se debe encargar de aplicar el derecho de admisión, fuentes de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) reconocieron que el nuevo plan de seguridad, que incluye cámaras de reconocimiento facial, aún está en pañales.

Ni siquiera culminó el proceso de licitación que determine qué empresa se hará cargo de traer al país los dispositivos e instalarlos. Y una de las dificultades que llevan al atraso es la fuerte inversión económica que implica el sistema.

"Se fueron ajustando los tiempos y se fue viendo que la compra era mucho más complicada de lo que se pensó en un principio. Hay muchas empresas que ofrecen sistemas diferentes… Así que esto va a estar pronto recién para el fin del Clausura, y va a estar funcionando para cuando esté el Apertura", declaró a El País el secretario de asuntos económicos de la AUF, Ignacio Alonso.

Las cámaras las va a comprar la Asociación, pero van a ser operadas por el MI. La idea inicial es que esto sirva para que se aplique el derecho de admisión en las canchas, de tal manera que una vez que un violento sea identificado, no pueda volver a ingresar.

"Con la aplicación de este sistema, la participación de los tribunales de faltas, la actuación de la Justicia Penal ya vamos a estar bien. El tema es que este dispositivo sirva después para aplicar el derecho admisión", precisó Alonso, quien reconoció que en la AUF ya existe una lista de violentos que supuestamente no podrán entrar más a los eventos deportivos, y que esta ya está en manos de la cartera de Interior.

Otro tema que está en juego para la instalación de los nuevos dispositivos, es el de los costos del moderno sistema. En un principio 12 empresas se presentaron a la licitación. De esas se preseleccionaron seis en diciembre. Y en enero se volvió a hacer otra preselección que terminó con cuatro finalistas, que fueron las que pasaron la fase de calificación técnica. Entre ellas la diferencia del precio que le ponen a los nuevos dispositivos es verdaderamente significativa: el que pide menos reclama cuatro millones de dólares, el que pide más 10. Esto incluye tres dispositivos fijos, para el Estadio Centenario, el Charrúa y en el futuro en el Estadio de Peñarol, y seis dispositivos móviles que se instalarán cada fin de semana en los partidos que se presuma sean los más conflictivos.

De todos modos, la AUF ya adelantó que no podrá encarar este gasto de un día para el otro, y que está buscando la manera de abaratar los costos. "Estamos estudiando qué elementos son innecesarios de incluir y que pueden ayudar a ahorrar un poco. Acá lo importante es comprar el instrumental que permita aplicar el sistema de infraestructura, software y cruzamiento de datos. Y la idea es que sea posible desde el punto de vista económico. Pensar en 4 millones de dólares es inviable, entonces habrá que reducir elementos o no comprar todo junto", señaló Alonso.

El mes pasado, el subsecretario de Interior, Jorge Vázquez, había dicho que el sistema estaría listo para marzo y que este iba a "permitir que a las personas que identifiquemos allí, vinculadas a actos de violencia, les prohibamos la entrada en otros espectáculos deportivos sin necesidad de que los directivos de los clubes digan nombres y apellidos porque eso los expone y nosotros entendemos esa situación".

Violencia.

El reglamento para garantizar la seguridad en el fútbol permite ingresar banderas de dos metros por uno, pero está prohibido desplegarlas durante el partido. Sin embargo, en el encuentro del sábado entre Peñarol y Cerro hubo varias banderas y fue esto lo que motivó los enfrentamientos.

A su vez, el MI y los clubes habían acordado la utilización de cámaras de seguridad móviles que la AUF contrata para cada partido (mientras se lleva a cabo el proceso licitatorio por parte de la AUF, para adquirir las cámaras con reconocimiento facial). Sin embargo, esas cámaras no estaban. El director de seguridad de la Asociación, Nelson Telias, dijo a El País que no había cámaras "pero la Policía pidió las filmaciones de la televisión y ya las tienen", dijo.

La hinchada de Cerro ingresó una bandera de Peñarol, sustraída en anteriores enfrentamientos. Antes de que empezara el partido, por el altavoz se invitó a los hinchas a guardar las banderas y se advirtió que el partido no comenzaría hasta que ello sucediera, 10 minutos después de la hora prevista para el pitazo inicial. Telias dijo que los dirigentes de Cerro fueron a pedir la bandera pero los hinchas no se la entregaron.

El ambiente siguió caldeado durante toda la primera parte, hasta que, en el segundo tiempo, efectivos de la Guardia Republicana fueron rodeados por hinchas de Cerro. Los policías fueron agredidos con piedras y bengalas. Otros efectivos que acudieron en su ayuda, también fueron agredidos. A la salida los incidentes siguieron y la Policía reprimió con bastones.

Otras fuentes de la AUF señalaron a El País que la tribuna Chile, donde se llevaron a cabo los incidentes, es a la que suelen ir los hinchas que provienen de las zonas más conflictivas de Cerro Norte. El ambiente entre estos y la Policía ya estaba caldeado, luego de que la semana pasada efectivos intentaran, sin éxito, entrar a la zona, azotada por una guerra entre grupos narcotraficantes.

Para la AUF el operativo policial hubiera tenido éxito el domingo en la cancha de Cerro, en caso de que más efectivos hubieran entrado a reprimir a los violentos. Unos 350 policías trabajaron en el dispositivo de seguridad que fue instalado en el estadio Luis Tróccoli, pero solo unas pocas decenas de estos ingresaron al interior de la cancha para frenar a la barra brava de la tribuna Chile.

Al juez penal Gabriel Ohanian le dieron cuenta de diez detenidos pero no le informaron que había habido policías heridos. La Policía solo le dijo que entre los detenidos había dos heridos leves, por lo que decidió dar cuenta al juez de faltas (ver nota aparte).

En tanto, en la cancha de Cerro, los destrozos fueron menores. Solo rompieron dos baños químicos, producto de los saltos que los hinchas dieron sobre ellos. Según dijo a El País personal de mantenimiento del Tróccoli, en el resto del estadio no quedaron rastros de lo sucedido.

Descontrol.

El director Nacional de Deporte, Ernesto Irurueta, se quejó de que los estadios sigan sin aplicar el "derecho de admisión" acordado. "En los estadios entra cualquiera", dijo el jerarca a El País. Según lo previsto, los clubes tienen la obligación de identificar a sus hinchas más violentos y prohibirles el ingreso a los escenarios.

Con esta postura discrepó Cerro. Ernesto Vergara delegado del club ante la AUF dijo a El País que la responsable de mantener el orden público y excluir a los violentos del fútbol es la Policía. "Debería haber un trabajo eficiente de parte de la Policía", señaló.

Telias por su parte señaló que lo del derecho de admisión está sujeto a contar con las cámaras de identificación facial. "Por más que le digamos a la Policía estas personas no pueden entrar y le mostremos diez caras, cómo harán para memorizar esas caras", se preguntó. "El problema es el costo que tienen esas cámaras. Es fácil con la plata del otro". Y añadió: "En Inglaterra les llevó 20 años terminar con los hooligans".

El jefe de la Guardia Republicana, Robert Yroa, calificó como "exitoso" el operativo del sábado en el partido Cerro-Peñarol. "Para nosotros el saldo del operativo, de la operación en general, que no solo son los incidentes de adentro, fue exitoso. Más allá de los incidentes y los policías lesionados, fue positivo", dijo Yroa en 100% Deporte de Sport 890.

Yroa no pudo explicar como ingresaron las banderas cuando están prohibidas y la Policía tiene la tarea de controlar. "Las banderas por más que no se permitan, siempre aparecen, como una cantidad de otras cosas. Los controles los ven y los conocen. Se controla, pero siempre de una manera u otra aparecen ciertos trapos como le dicen los hinchas, adentro de los estadios. Lo vemos a diario, hay mucho trabajo por delante".

"Debemos comprometernos todos, no solo la Policía y la Guardia Republicana, para que sea un evento deportivo de disfrute para el público. Que cada uno cumpla con lo que se compromete", dijo el jerarca policial, que preguntado sobre si tienen colaboración de todas las partes involucradas en el fútbol, prefirió no responder.

Yroa confirmó que el operativo dejó dos policías heridos: uno de la Republicana y otro de Jefatura. También dijo que la orden actual es que los efectivos estén dentro de las tribunas, a diferencia del año pasado, cuando la orden fue retirar a la Policía de estas. "A las tribunas se está entrando, hay fuerza desplegadas, en los encuentros van a ver que está la Republicana", enfatizó.

UNA HISTORIA REPETIDA


18/01/2015


Incidente. El clásico de verano disputado en el Estadio Centenario fue finalizado antes por el árbitro debido a incidentes que ocurrían en la Tribuna Ámsterdam. La Policía no intercedió.

Consecuencias. El subsecretario de Interior, Jorge Vázquez, sostuvo que "siempre es una gran discusión si la Policía ingresa o no. A veces el ingreso de la Policía a una tribuna genera un daño mayor del que está sucediendo".

17/08/2014


Incidente.
La Guardia Republicana detuvo a ocho personas en las inmediaciones del Parque Central, luego del partido entre Nacional y Defensor. Según el mayor de la Guardia Republicana, Eduardo Álvez, en ese procedimiento se incautó un arma calibre 22 con 10 proyectiles.

Consecuencias. Todo quedó en la nada. Ninguno de los ocho detenidos se hizo cargo del arma incautada.

09/11/2014


Incidente
. Para que no haya disturbios, el Ministerio del Interior previó un operativo de seguridad con 800 policías dentro y fuera del estadio Centenario por el clásico.

Consecuencias. La Policía detuvo a 32 personas en el marco del operativo; 15 parciales de Nacional fueron detenidos por rapiñarle 600 pesos a un joven antes de comenzar el partido y el resto fue por alcohol y desmanes en general.

26/03/2014


Incidente. Nacional y Newells se enfrentaron por la Copa Libertadores. Además de destrozos en las tribunas, el partido terminó con 40 personas detenidas y 28 policías heridos.

Consecuencias. Enojado por la situación, José Mujica decidió retirar a los policías de las tribunas del Centenario y del Parque Central. El presidente de la AUF, Sebastián Bauzá, presentó renuncia el 31 de marzo. "Me voy porque no hay gobernabilidad".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te puede interesar
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)