fuga de internos

Funcionarios del Vilardebó denuncian que son agredidos a diario

En septiembre se escaparon cuatro internos derivados por la Justicia, ayer fueron 10; en aquel momento los trabajadores pidieron varias medidas de seguridad y afirman que solo obtuvieron portones automáticos que aún no funcionan.

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Ocupación del Hospital Vilardebó. Foto: Francisco Flores

Cinco meses atrás, a principios de septiembre de 2014, se fugaron cuatro internos, derivados por la Justicia, de la sala 11 de máxima seguridad del Hospital Vilardebó. Ayer hubo una nueva fuga, esta vez se escaparon 10 internos derivados por la Justicia al Vilardebó por distintos delitos: siete de ellos son inimputables (cuando cometieron delitos no estaban en su sano juicio) y tres imputables (cometieron el delito y después en la cárcel tuvieron una crisis patológica). Solo uno fue recapturado. Tres, que estaban internados por haber cometido homicidios, siguen libres.

En septiembre de 2014 los funcionarios del Hospital Vilardebó efectuaron varios reclamos para tener mayor seguridad en el centro asistencial: más personal, un policía para la sala de seguridad de hombres y una policía para la sala de seguridad de mujeres y portones automáticos. La secretaria general de la Comisión Interna del Hospital Vilardebó Alicia Penén dijo a El País que de esos reclamos solo obtuvieron la colocación de portones automáticos que hoy, a cinco meses de las solicitudes que realizaron en septiembre, no están funcionando. 

En el Hospital Vilardebó no hay policías, solo guardias sin armas, denuncian los funcionarios.

"En un hospital no deberíamos tener presos. Debería existir un hospital penitenciario con un ala de psiquiatría donde pudiéramos atender con la seguridad y los derechos que tiene cualquier paciente. Acá no solo se vulneran los derechos de los trabajadores, también se vulneran los de ellos", agregó Penén. 

En abril de 2014 más de la mitad de los pacientes del Hospital Vilardebó tenían causa judicial: algunos eran inimputables y otros venían del sistema carcelario. "Hay casos que no amerita que estén ahí", adviertió en ese entonces el director de Salud Mental, Horacio Porciúncula.

Luego de la fuga de septiembre pasado, los funcionarios se reunieron con Salud Mental, con autoridades del Ministerio del Interior, también tuvimos una entrevista con el juez Jorge Ruibal ministro de la Suprema Corte de Justicia, pero "nadie le pone el cascabel al gato".

Los trabajadores están de paro y desde las 10:30 realizan una asamblea para evaluar los pasos a seguir. Penén afirma que el paro no es solo por la fuga sino porque "todos los días hay una agresión a un compañero". 

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