Nidia Telles cortó una obra para pedirle a un espectador que se retirara

Expulsado del teatro porque sonó su celular

Volvió a suceder. Fue el domingo pasado en la función de Madame Curie, el exitoso unipersonal protagonizado por Nidia Telles, que esa tarde terminaba una breve temporada en el Teatro Alianza. Un celular sonó cuando transcurrían quince minutos del espectáculo, pese a que antes del inicio el asistente de sala, a voz en cuello, había solicitado que fueran apagados los teléfonos.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
"Ahora hacés una obra de una hora cuarenta y dicen que es larga". Foto: Fernando Ponzetto

El texto de Mira Michalowska fue estrenado hace 18 años y Telles lo ha llevado por todo el mundo y ganado por su actuación premios en festivales de Europa. Se desarrolla en espacios no convencionales y en esta reposición la Alianza Uruguay-Estados Unidos fue la elegida. La primera parte del monólogo transcurre en el hall de entrada de las salas de la calle Paraguay, dividido en dos espacios a los que el público se traslada, invitado por la actriz, para finalizar en la platea y el escenario del teatro chico. El espectáculo dura una hora y quince minutos aproximadamente, y en él Telles pone todo su talento en escena, sin tener siquiera un acompañamiento musical. El esfuerzo y la concentración que le exige a la actriz es extraordinario, el resultado también es excepcional.

Pero el domingo último, un ringtone rompió el clima que se había creado ante más de un centenar de espectadores que colmaban las sillas enfrentadas y que estaban separadas por un corredor por el que Telles, encarnando a la periodista Marie Mattingley Melony, caminaba relatando sus primeros encuentros con Madame Curie en París, con el cometido de entrevistarla para un revista norteamericana.

El sonido del celular paralizó a Telles y disgustó a los espectadores. Su rostro se desfiguró. A sus espaldas una mujer grande echaba mano a una cartera grande para apagar el aparato que sonaba. Nidia no se dio vuelta y dijo: "Le pido a la persona cuyo teléfono acaba de sonar que se retire". Y agregó: "Esto no puede suceder en un teatro". La mujer no se dio por aludida, por lo que Telles debió reiterar su pedido. Recién allí, la señora y su marido se pararon y con un gesto y mirada desafiantes pasaron por delante de Telles y se marcharon. Un silencio que se prolongó por un par de minutos se apoderó del lugar. En la cara de Nidia se vio claramente el disgusto y el esfuerzo que debió hacer para continuar con la función. Solo su profesionalismo y manejo de la escena le permitieron seguir adelante y recomponer el clima. Se vio obligada a retomar el texto en el lugar que lo había tenido que cortar, sino que también, aflojar la tensión que el hecho había generado entre los espectadores. Al término de la obra la respuesta de los presentes se tradujo en una ovación. Telles que, evidentemente, seguía afectada por lo sucedido, se dirigió al público y pidió disculpas por lo acontecido. Explicó, que el esfuerzo y la concentración que requieren para un actor un monólogo de más de una hora, es muy grande. Estaba muy afectada por haber tenido que echar a un espectador. Explicó que la amparaba un digesto municipal que prohíbe el uso de celulares o cualquier equipo electrónico en salas teatrales. Un fuerte aplauso volvió a estallar.

Normativa.

La norma que invocó y aplicó Telles es el artículo R.1513.20 del Digesto Departamental de 1995 , modificado en 1999 y que dice: "Se prohíbe el ingreso a las salas de cine y teatro con mates y termos".

Asimismo, "está prohibido a los espectadores el uso de teléfonos celulares, intercomunicadores inalámbricos, walkie-talkies o cualquier otro elemento que implique la utilización de la voz humana para transmitir o grabar mensajes en salas de espectáculos públicos".

Según la normativa, quien infrinja esta disposición municipal puede ser retirado del espectáculo, perdiendo el derecho a la devolución del importe de la entrada.

Mismo hecho que irritó a Roberto Jones.

Recientemente el actor Roberto Jones tuvo un incidente —con amplia repercusión— con un espectador a quien su celular le sonó durante su unipersonal sobre Borges. El actor relató que luego de la función le vino un derrame en un ojo y que el médico le advirtió acerca de las consecuencias del estrés producido por estos episodios. Jones confesó que está evaluando dejar de actuar en Montevideo.

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