Los lineamientos del gobierno se ajustan a la coyuntura económica, dicen

Expertos destacan prudencia de pauta

Los analistas consideraron adecuada la decisión del gobierno de promover una ronda salarial mesurada en un contexto de incertidumbre económica. El Pit-Cnt, en tanto, valoró como "insuficiente" la pauta oficial y promoverá algunos cambios.

Los empresarios y los sindicatos se reunirán el lunes próximo. Foto: Ariel Colmegna

Pablo Meléndrez

"No estamos dispuestos a perder empleo". Así resumió el subsecretario de Trabajo, Nelson Loustaunau, los objetivos de la pauta de negociación salarial que el Ministerio de Trabajo presentó a empresarios y trabajadores, donde se alertó un escenario de incertidumbre y riesgo inflacionario.

Los lineamientos del Poder Ejecutivo para la ronda salarial que se aplicará a 122 subgrupos de actividad que representan a unos 500.000 trabajadores (en su mayoría de la industria, el comercio y los servicios) apuntan a privilegiar los aumentos de los salarios más bajos (menores a $ 10.000).

La propuesta oficial relaciona siempre los aumentos a la situación de cada rama de actividad y también el panorama económico general. La intención del gobierno es que los acuerdos se firmen a tres años, por lo que los convenios que se rubriquen ahora vencerán al inicio del próximo gobierno.

La pauta del Poder Ejecutivo, que fue presentada el lunes a las cámaras empresariales y al Pit-Cnt, plantea dos fórmulas de negociación: la tradicional basada en el centro de rango de inflación y con un aumento de 0 a 3% y se establece la cláusula del salvaguarda para renegociar los convenios cuando la inflación supere el 15%.

La segunda y novedosa modalidad de negociación apunta a establecer aumentos nominales "sin separar la inflación y crecimiento real de los salarios", dice la pauta del Poder Ejecutivo. En este caso, la salvaguarda por inflación se activará cuando ese índice se ubique por encima del 12% en el último año móvil.

En la presentación de la pauta salarial, el gobierno plantea un contexto de "fuerte incertidumbre a nivel internacional/regional". Ayer, el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, dio detalles sobre la evolución del gasto público y justificó el hecho de que el déficit acumulado sea mayor al que se preveía (ver página A7).

En el mismo sentido, se indica que la negociación ocurrirá bajo un contexto de "menor crecimiento económico".

En la pauta oficial también se alerta que el mercado laboral está "menos dinámico" y con "algunas señales de alerta", a la vez que persisten las "presiones inflacionarias".

Coyuntura.

La economista Mercedes Comas, de la consultora Pwc, dijo que es "importante" el reconocimiento que hace el gobierno en cuanto a que el contexto actual "es menos favorable para dar aumentos salariales". "Y en este contexto lo que están diciendo es que los salarios deberían ajustarse a menor ritmo", dijo Comas ayer a El País.

En el mismo sentido se pronunció el catedrático en derecho laboral de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, Jorge Rosenbaum, para quien la pauta salarial dada por el Poder Ejecutivo es "ajustada a la coyuntura" que se vive actualmente porque el contexto actual es "diferente" al que había al momento de las rondas salariales registradas en 2005, 2008 y 2010.

"Habrá una mayor flexibilización de los lineamientos de la ronda anterior, lo que permite diferenciar situaciones que son bastante asimétricas y eso es bueno, porque dará la posibilidad de que haya mayor adaptabilidad para las situaciones del sector industrial que están bastante afectadas", dijo Rosenbaum a El País.

En tanto, la abogada laboralista María Durán, del estudio Hughes & Hughes, dijo que "es evidente que la situación no es la de crecimiento económico de años anteriores y eso hace que haya expectativas del lado de los trabajadores para recuperar el poder de compra, pero por otro lado está la realidad empresarial de que el crecimiento no es el esperado".

Por su parte, el abogado Nelson Larrañaga, responsable del Departamento Laboral y Seguridad Social del estudio Ferrere, advirtió que la negociación salarial será compleja. "Pronostico una ronda de muchísima conflictividad y larga, porque habrá dificultades para encontrar los consensos", dijo.

La visión de Larrañaga en cuanto a la conflictividad de la negociación fue compartida por su colega Durán. "Va a ser un escenario difícil y complicado", adelantó la abogada.

Inflación.

Los dos modelos de negociación planteados por el gobierno proponen cláusulas de salvaguardia para renegociar los convenios cuando la inflación supere el 15% en la primera fórmula y el 12% en el segundo y novedoso esquema.

"Ningún analista prevé una inflación de esas características. Incluso, hay muy pocos que creen que se acerque o supere el 9%, por lo que es llamativo que las cláusulas de salvaguarda se planteen tomando en cuenta máximos de 12 o 15%, porque son situaciones bastantes extremas y muy poco probables", consideró el economista Pablo Moya, integrante de la consultora Oikos.

Moya dijo a El País que esos topes inflacionarios podrían "generar algún ruido" al momento de la negociación. "Si me pongo del lado de los trabajadores voy a tratar de que esos topes se llevan a más abajo", sostuvo el experto.

Comas, de Pwc, en tanto, dijo que los topes de inflación que fija la pauta oficial "son muy altos y es difícil que se llegue a ellos". Agregó que los últimos análisis indican que la inflación "se debería ir moderando" en el corto plazo.

"Insuficiente".

El Secretariado Ejecutivo del Pit-Cnt analizó ayer la pauta dada por el gobierno para la próxima negociación salarial, la que valoró como "insuficiente", dijo a El País Marcelo Abdala, uno de los coordinadores de la central sindical.

"Desde nuestro punto de vista es insuficiente porque se debería apuntar a acelerar el proceso de redistribución de la riqueza y también tendría que permitir una mayor aceleración de los sueldos de menos de $ 14.000", dijo Abdala.

El Pit-Cnt entiende que los convenios deberían ser a dos y no a tres como quiere el gobierno, porque de esa forma se volverían a negociar los salarios al comienzo de la próxima administración.

De todos modos, el dirigente sindical dijo que el Poder Ejecutivo es un "actor importante" en la negociación, pero no necesariamente se debe seguir la pauta que plantea.

El 90% son por tres años

El 90% de los convenios y actas de votación acordadas durante la última etapa de negociación salarial (primer tramo de la quinta ronda correspondiente al período 2012-2013) tienen una vigencia de tres años, y por eso vencen el 30 de junio de 2015, según un estudio realizado por el abogado Nelson Larrañaga, responsable del Departamento Laboral y Seguridad Social del estudio Ferrere. El análisis abarcó a 48 convenios firmados entre junio de 2012 y abril de 2013. El 92% de ellos toma como proyección de inflación el rango medio del gobierno.

CUATRO OPINIONES SOBRE LA PAUTA SALARIAL DADA POR EL GOBIERNO

N. Loustanau

Dijo que el objetivo del gobierno en la nueva ronda salarial es prudente por el escenario económico y de inflación previsto. "No estamos dispuestos a perder empleo", sostuvo el subsecretario de Trabajo.

M. Comas

"Es importante" que el gobierno haya decidido dar una pauta moderada en virtud de la coyuntura. "Están diciendo que los salarios deberían ajustarse a menor ritmo", dijo la economista que integra el equipo de la consultora Pwc.

J. Rosembaum

La pauta planteada "dará la posibilidad de que haya mayor adaptabilidad para las situaciones del sector industrial, que está bastante afectado", opinó el abogado y catedrático de Derecho Laboral de la Udelar.

M. Abdala

El coordinador del Pit-Cnt dijo que la pauta dada por el Poder Ejecutivo es "insuficiente". La central sindical reclamará que los acuerdos que se firmen sean a dos años y no a tres como lo pretende el Ministerio de Trabajo.

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