CORRUPCIÓN EN EL ORGANISMO DEPORTIVO

"Esto es solo el comienzo", advierten investigadores del escándalo en FIFA

Se prevé que al menos otros diez integrantes del Comité Ejecutivo de la FIFA serán llamados a declarar por las autoridades judiciales suizas. Uno de ellos y sin dudas el más importante de todos es el propio Josep Blatter, quien hoy confirmó que irá mañana por una nueva reelección.

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Agentes del FBI en un operativo por el escándalo FIFA. Foto: Reuters

"Esto es apenas el comienzo", afirman los investigadores estadounidenses que provocaron un terremoto en la cúpula del fútbol mundial y a modo de amenaza hacia muchos responsables de la FIFA.

Son aquellos que podrían ser convocados a responder en los próximos días acerca de lo que día a día se revela como el mayor escándalo de la historia en el fútbol y que, por el momento, involucra a sólo 14 acusados.

En Zurich, donde pese a todo se desarrolla tal como estaba previsto el Congreso de la FIFA y se realizará mañana la elección presidencial en la entidad, se anuncian nuevas indagatorias tras los siete arrestos perpetrados el jueves.

Se prevé que al menos otros diez integrantes del Comité Ejecutivo de la FIFA, incluido el ministro de Deportes ruso, Vitali Mutko, serán llamados a declarar en las próximas horas o días por las autoridades judiciales suizas.

Uno de ellos y sin dudas el más importante de todos es el propio Josep Blatter, quien hoy confirmó que irá mañana por una nueva reelección para un quinto mandato al frente de la entidad, a la vez que ensayó un intento por desmarcarse del escándalo.

Desoyendo un pedido del titular de la UEFA, Michel Platini, para que renuncie al cargo y postergue por al menos unos meses la elección, Blatter sigue adelante, aunque no podrá abandonar territorio suizo, al igual que los demás dirigentes sospechados.

Por el momento, la situación de Blatter remite sólo a ese rubro, pues hasta ahora no han surgido pruebas o elementos que justifiquen una acusación formal, aunque será indagado por las autoridades federales estadounidenses.

El objetivo de los investigadores helvéticos es especialmente echar luz sobre la polémica asignación de los Mundiales de 2018 y 2022 a Rusia y Qatar, respectivamente.

Una investigación paralela a la que lleva adelante el Departamento de Justicia estadounidense, que se centra en dos décadas de maniobras fraudulentas vinculadas no sólo a las asignaciones de sedes mundialistas.

En ese caso, la lupa apunta también a los sobornos pagados para obtener los derechos televisivos de dichos torneos o ventajosos acuerdos comerciales, como corolario de una investigación que se inició hace ya cuatro años.

Nació de otra investigación que los agentes del FBI de la denominada "Eurasian Joint Organized Crime Task Force" realizaron para desentrañar algunos aspectos del crimen organizado ruso.

Esto les permitió incriminar no sólo a varios dirigentes de la FIFA, que en caso de ser hallados culpables arriesgan condenas de hasta 20 años de cárcel, sino también a directivos de las empresas televisivas que pueden correr su misma suerte.

Son 47 los cargos que enfrentan, desde fraude agravado hasta asociación para delinquir, pasando por lavado de dinero y evasión fiscal y en la mira se destacan los sobornos pagados por la asignación de los derechos de TV de distintos torneos.

Derechos que involucran las transmisiones de varias ediciones de la Copa América hasta el Mundial de Sudáfrica 2010, por cuya organización se sospecha que se habrían pagado unos 10 millones de dólares.

Desde el Ministerio de Deportes sudafricano llegó hoy la desmentida a esa versión y se informó que todos los fondos destinados a la Copa del Mundo que consagró campeón a España fueron "rigurosamente controlados".

La versión de los investigadores es contrastante, pues según su propia reconstrucción de los hechos, el hoy arrestado vicepresidente de la FIFA, Jack Warner, envió a un pariente a cobrar el soborno a un hotel de París.
Esta última afirmación cuenta con el respaldo del ex presidente de la Federación Egipcia (EFA), Al-Dahshouri Harb, quien declaró que Warner y otros miembros del Comité Ejecutivo de la FIFA intentaron venderle la sede del Mundial 2010.

En diálogo con el sitio del "Cairo Post", Harb aseguró que "Warner, junto a otros integrantes del Comité Ejecutivo de la FIFA, me ofrecieron votar por Egipto a cambio de trabajar como consultores de la EFA y del pago de siete millones de dólares".

"Rechazamos la oferta, debido a que la política del Estado egipcio en relación con la candidatura de El Cairo era no pagar un céntimo a nadie, sea una persona o una entidad", completó el dirigente.

Como resultado de esa política, Egipto no cosechó siquiera un voto en la elección realizada en 2004 por la sede de la Copa del Mundo que se jugó en 2010 finalmente en Sudáfrica y fue la primera de la historia en el continente.

En esa elección, Sudáfrica recibió el respaldo de 14 miembros del Comité Ejecutivo de la FIFA y terminó organizando la Copa del Mundo, mientras que otros diez votos fueron para Marruecos, recordó el mismo diario.

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