Conmoción por crimen de LA docente Gonnet en atraco a una fábrica de pastas

"Escuché gritos y una balacera"

El asesinato de la docente Diana Gonnet (36) durante una asalto a una fábrica de pastas ocurrido el domingo 16, generó indignación en el barrio Parque Rodó, en la ciudad de Fray Bentos y en las redes sociales.

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Docente: Gonnet llegó a Montevideo desde Fray Bentos y con su esposo compró un apartamento.

Gonnet, oriunda de Río Negro, había comprado con su esposo un apartamento en el Parque Rodó hace cinco años.

En la tarde de ayer, varias decenas de personas marcharon por el Centro de Montevideo bajo la proclama "No más trabajadores asesinados". Los manifestarntes cantaron consignas referidas al crimen de Gonnet a manos de un rapiñero y la emboscada mortal efectuada al policía Marcos Melo Pérez (45) en el barrio Santa Catalina por parte de dos menores en la mañana del 7 de agosto.

La Policía no tiene pistas sobre el rapiñero y su cómplice.

Balacera.

Eran las 14:12 horas del domingo 16 en la esquina de Blanes y San Salvador. Una fila de una veintena de personas, que llegaba hasta la vereda, esperaban sus pedidos de pastas. Un hombre, corpulento, de 1.80 metros de altura, con casco y visera negra, se bajó de una moto. Llevaba una campera de nylon negro, vaquero y championes. Su cómplice estacionó por Blanes.

El individuo extrajo un arma de fuego y exigió el dinero de la recaudación a los empleados de la fábrica de pastas Blanes.

Según señalaron a El País testigos del asalto, un policía retirado que esperaba su pedido se tiró encima del rapiñero intentando capturarlo cuando éste se dirigía a la moto con el dinero robado.

El asaltante logró eludirlo y lo golpeó en la cabeza de un culatazo. El ex policía cayó al suelo. A menos de un metro de distancia, le disparó. "Ese señor nació de nuevo", dijo la vecina Adriana M., quién presenció el asalto. "Escuché el griterío de la gente. Luego la balacera", dijo.

El mostrador de la fábrica de pastas es pequeño. Sus clientes, que vienen desde Pocitos y Punta Carretas, llegaban hasta la acera.

"La gente corría. Se tiraba al piso. Vi a una señora metiéndose debajo de una camioneta", expresó Adriana.

Una joven de unos 20 años se cansó de esperar su pedido de ravioles y dijo que regresaba en un rato. Luego envió a su novio a buscar el pedido.

A unos 50 metros de la fábrica de pastas, un joven se cruzó con el novio de la cliente y le advirtió: "Flaco, tirate al piso que están asaltando el comercio de la esquina".

El hombre no le creyó. Segundos después escuchó los primeros balazos y se tiró contra un auto.

A pocos metros de la fábrica de pastas "Blanes", Adriana M. llamaba a su pequeño hijo, que jugaba en el Parque Rodó junto con varios amigos, para rogarle que no regresara a su casa en ese momento.

Cortó la llamaba con su hijo y luego trató de comunicarse infructuosamente con el Servicio 911, según señaló. "Estaba ocupado. Es un servicio de emergencia; no entiendo porque estaba siempre ocupado", agregó.

Cuando la confusión cesó, Adriana M. vio a Diana Gonnet tirada en la vereda, a poca distancia de la entrada a la fábrica de pastas "Blanes". Dos hombres la arrastraron hasta el otro cordón.

Adriana salió de su casa para asistir a la joven. Supuso que uno de los hombres que la cargaba era el esposo de la víctima. "Llévenla a mi casa, así descansa mientras espera asistencia médica", le dijo Adriana a uno de los hombres.

Ambos estaban shockeados. Adriana miró al rostro de Diana y vio que sus ojos celestes miraban al vacío. Diana tenía las pupilas levantadas. Había entrado en shock.

"Yo le hablaba y ella no respondía", expresó.

Adriana M. le levantó la remera. Observó que tenía un balazo a la altura del abdomen que casi no sangraba. Y también vio una mancha de sangre. No se dio cuenta en ese momento que se trataba de un segundo disparo.

La testigo insistió a los dos hombres que trasladaran a Gonnet hasta su casa para esperar allí asistencia médica. No podía verla tirada en un charco de agua. Y las ambulancias no llegaban. "Demoraron un montón", agregó Adriana.

Los dos hombres cargaron a Gonnet en una camioneta que la llevó a una mutualista cercana. La docente falleció en la mañana de ayer.

Según Adriana M., siete móviles policiales llegaron entre 15 y 20 minutos después de la rapiña. "No entiendo para qué tantos móviles si todo había pasado. También llama la atención que no mandaran ninguno de la Seccional 5° que se encuentra a cinco cuadras del lugar", afirmó.

El atraco resultó traumático para la testigo. Dijo que hace dos noches que no puede dormir. "Sueño con esa chica".

Cuerpo de la joven fue cremado en Mercedes.

Luego de la autopsia realizada en el Instituto Técnico Forense de Montevideo, los restos de Diana Gonnet (36) fueron trasladados a Río Negro, su tierra natal. Tras un breve velatorio en la empresa fúnebre Fray Bentos, el cuerpo de la joven fue cremado en Mercedes. En medio de un profundo dolor, Héctor Gregorio, familiar de la joven fallecida, dijo: "Apelo a las posibilidades educativas como herramienta para transformar la sociedad en que vivimos. La educación es primordial y las autoridades deberán tomar medidas porque así es imposible seguir avanzando".

Marcha en el Centro por más seguridad.

En la tarde y noche de ayer se desarrolló una marcha ciudadana bajo el lema de "No más trabajadores asesinados", en repudio a recientes homicidios de trabajadores registrados en rapiñas por delincuentes reincidentes.

Según una proclama leída por Sandra González, cuyo padre fue asesinado en un asalto efectuada en un comercio hace seis años en Punta de Rieles, en los últimos cinco años "han sido asesinados miles de ciudadanos. En los meses de este año van ya 180 asesinatos, 40 de ellos a trabajadores en ocasión de rapiñas".

La manifestación ciudadana tuvo lugar esta tarde-noche, comenzó en la Plaza Cagancha y terminó en la Torre Ejecutiva, donde los ciudadanos reclamaron medidas a la Justicia y al Ministerio del Interior por las diversas reincidencias carcelarias de los homicidas en los últimos años. La marcha fue organizada a través de las redes sociales luego del asesinato del policía Marcos Melo Pérez (45) a manos de dos menores para robarle el arma. Melo Pérez volvía de cumplir un Servicio 222 cuando fue emboscado y ejecutado por la espalda.

Sobre el final de la marcha se escucharon cánticos en contra del ministro Eduardo Bonomi, acusándolo de ser "el responsable" final de los crímenes.

También se fustigó a los gremios de la educación por no expedirse sobre la muerte de la docente Diana Gonnet.

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