La reforma del sistema educativo

La escolarización a los tres años habilita ingreso de 13.000 niños

Director técnico del Instituto de Evaluación relativiza efecto de la medida.

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Hasta este año la educación pública escolarizaba a partir de los 5 años. Foto: A. Colmegna

Apartir de este año, la educación inicial comenzará a partir de los tres años y no de los cinco como se hizo hasta 2015. Esto implica el ingreso al sistema público de 12.900 nuevos niños. En países como Finlandia la educación formal comienza a partir de los siete años. Y para algunos, incluso autoridades, que se empiece a educar desde los tres años no tiene tantos beneficios como los que se plantean.

"No creo que la panacea sea, y en América Latina está habiendo una serie de contagio sobre eso, esa idea de la institucionalización educativa muy temprana", dijo a El País el director técnico del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed), Mariano Palamidessi.

El jerarca, que es argentino y que asumió el cargo hace apenas dos meses, señaló que la escolarización a partir de los tres años "no es una receta universal" y dijo que en realidad esto "tiene que ver con las circunstancias que se viven en estos países", en referencia a que ambos padres se ven obligados a salir a trabajar.

"Las clases medias urbanas han tendido a hacer esto por cuestiones del mercado de trabajo. Es muy común que padre y madre trabajen, tengan una carrera profesional, y entonces los chicos a partir del año, o de los dos años, estén dentro de un jardín. En los sectores populares, en los estratos más bajos de la sociedad, esto no es tan fácil, porque comúnmente se resuelve por mecanismos de mercado, es decir: los niños van a jardines privados. Entonces, el problema principal no es adelantar mucho la escolarización a edades muy tempranas, el problema es que hay que hacerlo ahí donde no estén garantizados los pisos mínimos de equidad en términos de accesos a, en primer lugar, sistemas de cuidado", dijo Palamidessi.

Desde la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), su presidente, Wilson Netto, reconoció a El País que la necesidad de ambos padres de tener que salir a trabajar, es una de las razones por las cuales es bueno escolarizar a partir de los tres años.

"No podemos analizar a la sociedad uruguaya comparándola con otras que tienen una organización y una estructura distinta. Si uno se refiere por ejemplo a Finlandia, lo que allí pasa es que los jóvenes se reúnen en distintos ámbitos, e ir al centro educativo es uno más. En Uruguay el único ámbito de reunión de los jóvenes es el centro educativo. Los padres tienen que ir a trabajar y alguien tiene que hacerse cargo de un cuidado profesional de sus hijos", precisó Netto.

De todas formas, advirtió que "es positivo para Uruguay el ingreso a los tres años, porque permite hacer evaluaciones y apoyos oportunos para comenzar mejor la Primaria".

Sobre los conocimientos que deben adquirir los jóvenes de tres a seis años, Palamidessi precisó que el adulto a cargo debe "estimular el desarrollo del lenguaje, ayudar a un desarrollo temprano de los mecanismos de autorregulación de la sociedad, a todo el comando externo, que diga lo que se puede hacer y lo que no, que genere los mecanismos de autorregulación del individuo, autorregulación de la conducta, que enseñe a saber esperar, trabajar en grupo, encontrar las formas de comunicarse con pares, con adultos, y que estimule el juego simbólico que luego permite los procesos de pensamiento".

Palamidessi consideró que "lo ideal" para el sistema sería que "se garantice algún tipo de instrumento, de estrategia o de cobertura" que sirva para que cuando los niños lleguen a Primaria cuenten con "ciertos aprendizajes, elementos de crianza que permitan el mejor trabajo escolar". Pero advirtió que el plan para lograr esto no tiene por qué ser único, ya que "lo mejor es no casarse con ninguna solución".

"Es verdad que la situación de Finlandia es especial, porque los estados nórdicos tienen sistemas bastante generosos de cuidados para padres, que permiten que padre o madre se puedan quedar con el niño. Además, hay un nivel de equidad social que no existe en los países latinoamericanos, las familias tienen cubierta una suerte de cuestiones", precisó el director del Ineed, quien aclaró que sus opiniones eran personales y no comprometen al resto de la Institución.

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