Denunciarán a la cúpula del sindicato por irregularidades

Se enciende la interna del gremio de la Salud

No vivas dando tantas explicaciones, tus amigos no las necesitan, tus enemigos no las creen y los estúpidos no las entienden", señalaba un post publicado el domingo en el muro de Facebook de la expresidenta de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP), Beatriz Fajián.

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Trabajadores de FFSP tomaron laboratorio Dorrego en reclamo de mejores salarios para no médicos.

Así le contestaba al primer informe de la auditoría del Instituto Cuesta Duarte que advierte sobre gastos excesivos en viajes, compras sin boletas y cuantiosos préstamos recibidos por la dirigente, y de los cuales no hay boletas ni justificativos que garanticen la devolución del dinero.

La publicación de la primera auditoría que se lleva a cabo en el sindicato tras el escándalo de Alfredo Silva —también expresidente del gremio, exdirector general de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) y procesado por una maniobra de sobrefacturaciones con una empresa que se encargaba de la limpieza del Hospital Maciel—, involucra a Fajián, al propio Silvia y a toda la dirigencia del sindicato en una serie de irregularidades.

La interna del sindicato estaba difícil ayer. La oposición, o sea la Lista 70 del Partido Comunista, está decidida a presentar una denuncia penal contra las actuales autoridades de la Federación y los expresidentes Silva y Fajián, una vez que el Cuesta Duarte entregue su informe definitivo, dijeron fuentes del gremio ayer a El País. Es que los mandamás del sindicato tienen hasta la semana que viene para brindarle al Instituto del Pit-Cnt documentación que justifique los cientos de miles de pesos para los cuales no hay papeles que dejen claro cuál fue su destino.

El nuevo escándalo que salpica a la FFSP, se da en momentos en que el presidente del gremio, Pablo Cabrera —cercano al sector de la senadora Constanza Moreira en el Frente Amplio—, es el principal candidato a ocupar un sillón en el directorio de ASSE en representación de los trabajadores. El Ministerio de Salud Pública (MSP) demora la designación de Cabrera, que fue elegido por los mismos trabajadores, y según supo El País ya se le informó que esta no se concretará al menos hasta que la Federación termine con la ola de paros y ocupaciones, los cuales llevan adelante en el marco de la discusión presupuestal en la Cámara de Senadores.

Cabrera tiene un poder relativo en el sindicato, donde el ala más radical le impidió llegar a un acuerdo con el Poder Ejecutivo reclamando mejores salarios para auxiliares de servicio y enfermería. Semanas atrás ocuparon el edificio de ASSE y del MSP sin su autorización. "No tiene poder para manejar el sindicato", sostuvo ayer una fuente del Ministerio a El País.

Sin salida.

Desde el Pit-Cnt, en tanto, ya han dejado en claro a la cartera de Salud Pública que el nombre de Cabrera formará parte de la terna que la central de trabajadores tiene que entregar para que el ministro elija quién va a ocupar el cargo de director de ASSE. Los otros serán un representante del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) y uno de Federación Uruguaya de la Salud (FUS), el gremio de los médicos y de los trabajadores no médicos del sector privado, respectivamente. Pero lo cierto es que el MSP está entre la espada y la pared, pues saben que elegir a alguien que no forme parte de la FFSP para ocupar ese cargo, es declararle la guerra a los trabajadores de la salud pública.

"Fue una elección interna de la FFSP con voto secreto por la que se eligió a Cabrera. El Pit-Cnt no va a ir en contra de la definición de los trabajadores de la salud pública", señaló a El País, consultado sobre el tema, Fernando Ferreira, integrante del secretariado del Pit-Cnt en representación del sindicato de la bebida (quien quedó en el lugar de Richar Read luego de que este presentara su renuncia al órgano).

En estas últimas semanas la Federación ocupó los hospitales Pasteur y Español, cerraron camas en el Hospital Pereira Rossell y también tomaron el Laboratorio Francisco Dorrego —hoy se cumplen 20 días desde que comenzaron la ocupación de este centro— (ver aparte).

El nombre de Cabrera, sin embargo, aparece apenas salpicado dentro de la auditoría de la Federación. Él es el único de los funcionarios que no recibió dinero para llevar adelante viajes, y el que menos plata pidió prestada al gremio (45.000 pesos que incluso un documento interno del sindicato advierte que no lo pidió para él, sino para Silva).

Según develó este fin de semana El País, entre otras irregularidades en el seno del sindicato de la salud pública, solo el 46% de un total de 3.382.223 de gastos hechos en la Colonia de Vacaciones del gremio en Punta Ballena en el año 2013, fueron justificados con "documentos correctos". El 32% no tiene documentación, el 19% tiene documentación "irregular" y el 3% "inverificable".

Hace 20 días que ocupan laboratorio

"No los sacamos porque no afectan el servicio", señalaron a El País desde la Administración de Servicios del Salud del Estado (ASSE), en referencia a los trabajadores de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) que ocupan desde hace 20 días el laboratorio Francisco Dorrego, dependiente del Ministerio de Salud Pública (MSP).

Desde ASSE advierten que solo el 10% de los medicamentos que reciben los hospitales públicos salen de allí, y que en estas casi tres semanas no se afectó "para nada" el servicio por la ocupación. Hoy habrá una reunión en el MSP, entre la FFSP, ASSE y el Ministerio de Economía, donde se discutirá el presupuesto y se instará a levantar la ocupación.

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