EXRECLUSO DE GUANTÁNAMO

Emiten alerta en Brasil por refugiado sirio que se fue de Uruguay

La aerolínea Avianca divulgó un boletín de seguridad pidiendo información para ubicarlo.

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Jihad Ahmad Diyab. Foto: Reuters

El sirio Jihad Ahmad Diyab, uno de los seis presos de Guantánamo que fueron traídos a Uruguay en 2014 y que desde hace dos semanas está en Brasil, encendió la alarma de las autoridades de ese país. La aerolínea Avianca publicó un boletín de seguridad para pedir colaboración en la búsqueda de Diyab.

“Con base en informaciones recibidas por la división antiterrorismo, solicitamos a todos, en caso de detectar la presencia de Jihad Ahmad Di- yab en territorio brasileño, comunicarse con la Policía Federal y la Agencia de Seguri- dad”, señala el comunicado, que incluye una fotografía del exrecluso, según informó Infobae y medios de Brasil

El boletín advierte de que es posible que Diyab esté utilizando un pasaporte falso de origen marroquí, jordano o sirio. “Tiene dificultades de locomoción, usa muletas y no habla en portugués”, agrega el texto, que pide datos inmediatos del prófugo, si es posible.

Todas las aerolíneas que operan en Brasil recibieron la orden de divulgar este comunicado para ayudar en la búsqueda de este hombre.

Estados Unidos está “cooperando” para conocer el paradero del exrecluso de Guantánamo acogido como refugiado en Uruguay y que a mediados de mes abandonó el país, dijo este jueves el encargado de negocios de la Embajada en Montevideo, Brad Freden.

“En un sentido más amplio, lo que estamos haciendo es trabajar con Uruguay para que el asentamiento de los expresidiarios en el país sea un éxito”, expresó Freden.

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Cuatro sirios, un tunecino y un palestino fueron acogidos en Uruguay como parte del compromiso del expresidente, José Mujica, de colaborar con su par estadounidense, Barack Obama, en el plan de cierre del penal de Guantánamo.

En febrero de 2015, Jihad Diyab había pasado por Argentina para, supuestamente, buscar a unos familiares de su madre. A los pocos días, y tras las protestas del gobierno argentino, regresó al Uruguay.

El pasado 16 de junio, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, confirmó que el sirio Diyab había cruzado la frontera ingresando a Brasil.

Diyab ya había intentado entrar en Brasil este año pero las autoridades de ese país impidieron su ingreso.

Diyab tiene 44 años y nació en Líbano de padre sirio y de madre argentina. Vino a Uruguay en mal estado de salud tras hacer varias huelgas de hambre en Guantánamo para protestar contra su reclusión, que comenzó en 2002. Diyab se mostró renuente a firmar un acuerdo que el gobierno uruguayo le propuso a los refugiados por el cual, a cambio de una partida de dinero, los seis excautivos asumían una serie de compromisos. Nunca trabajó, vivía solo en un apartamento en Montevideo, hizo declaraciones en contra de Estados Unidos e insinuó su simpatía por el grupo Al Qaeda.

Usaba muletas para desplazarse y si bien agradeció al gobierno de José Mujica la posibilidad de salir de Guantánamo también consideraba que la venida de los refugiados no había sido suficientemente preparada. Mujica, a su vez, dijo que el comportamiento de los refugiados había sido “pésimo” e incluso que había tenido que aceptar “a unos locos” para poder vender naranjas a Estados Unidos.

Militar sirio vinculado a Al Qaeda

 Aunque lo declaró “liberable”, Estados Unidos, que capturó a Diyab en Pakistán en abril de 2002, lo consideraba inicialmente vinculado a la red terrorista Al Qaeda. Diyab integró la Fuerza Área siria hasta 1993, para la que conducía camiones y recibió entrenamiento para manejar armas.

Vivió en Arabia Saudita y volvió a Siria, cuyo gobierno lo acusó de actividades terroristas y lo condenó a muerte en ausencia. Su nombre apareció en la agenda de integrantes de la red terrorista, según los servicios de inteligencia estadounidenses.

Los servicios creían que era un hábil falsificador de documentos. Tuvo 67 reportes por presunta mala conducta y actitud hostil hacia sus guardias en Guantánamo, donde fue alimentado a la fuerza.

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