LAS INTERROGANTES DE LA ELECCIÓN

Elección interna del FA con poca chance de cambiar su estructura

La hegemonía del MPP y los comunistas se mantiene por el peso que tienen las bases.

El cargo de presidente del Frente Amplio no es lo único que se juega hoy en las elecciones internas. El Plenario, máximo órgano de la coalición, renueva sus autoridades y nada hace esperar que cambie su composición, que actualmente está mayoritariamente en manos del Movimiento de Participación Popular (MPP) y del Partido Comunista, por la incidencia que tienen estos grupos en las bases. Por esa razón, muchos de los que dicen estar "desencantados" con la izquierda no irán a votar.

Los candidatos a presidir el Frente Amplio —Alejandro Sánchez, Javier Miranda, Roberto Conde y José Bayardi— tienen cuatro estilos diferentes de conducción. Pero las decisiones más importantes deberán pasar sí o sí por el Plenario, órgano que se compone de 176 miembros, de los cuales 85 son representantes de los sectores políticos, 85 de las bases y seis corresponden a "personalidades" de la coalición de izquierda.

Fue el Plenario el que decidió que el gobierno se retirase de las negociaciones por el TISA, y el que apoyó al vicepresidente Raúl Sendic y denunció una campaña "de la derecha" y "de los medios" en su contra por el episodio de la licenciatura en Genética. También será el Plenario el que defina si la reforma constitucional que impulsará el Frente Amplio se hará por medio de una Asamblea Constituyente.

Fuentes de la coalición dijeron a El País que no es de esperar que como consecuencia del resultado de estas internas se produzcan cambios bruscos en el Plenario, debido a que la mitad de los cargos son para las bases (41 de Montevideo, 41 del interior y tres del exterior) donde tienen la hegemonía los comunistas, el MPP y el Partido Socialista. Por ejemplo, el Frente Líber Seregni (Asamblea Uruguay, Nuevo Espacio y Alianza Progresista) casi no tiene delegados de base, de ahí las críti-cas a la actual estructura que realizan los principales referentes del bloque liderado por el ministro de Economía, Danilo Astori.

La que sí puede sufrir variaciones, aunque menores, es la representación sectorial del Plenario. Cualquier grupo que presente una lista tiene derecho a un delegado en ese organismo, lo que se conoce entre los militantes como "base uno". Es decir que hay 21 listas y por lo tanto 21 lugares ya adjudicados, independiente de la votación; por lo tanto quedan para repartir otros 64 lugares entre los que tengan más apoyo en las urnas.

El MPP hoy es el sector con más delegados al Plenario Nacional (17), seguido del Partido Socialista (16), el Frente Líber Seregni (14), la alianza entre el Partido Comunista y el Frente Izquierda de Liberación (6), la Vertiente Artiguista (3), la lista 711 de Sendic (3) y la Liga Federal del diputado Darío Pérez (2).

En base a la votación de cada sector se dividen los cargos en la Mesa Política compuesta por 15 integrantes con voz y voto. Hoy este organismo tiene cuatro delegados del Frente Líber Seregni (dos de Asamblea Uruguay y dos del Nuevo Espacio y Alianza Progresista), tres del MPP, tres del Partido Socialista y dos del Partido Comunista. Tienen un representante: la lista 711, la Vertiente Artiguista y la Liga Federal.

La verdadera puja se dará por el ingreso de sectores a la Mesa Política. Los que están en condiciones de disputar un lugar son Casa Grande (de la senadora Constanza Moreira) y el grupo IR (de Macarena Gelman), los cuales en las últimas elecciones nacionales alcanzaron una banca en el Senado y otra en Diputados.

Para calcular la representación de cada grupo en la Mesa se debe dividir el total de votantes entre 15 (número de integrantes del órgano). Si votan 170.000, como en el año 2012, un lugar cuesta 11.300 votos, pero si sufragan unos 100.000 como esperan, se necesitarán unos 6.600 votos para ingresar al organismo que adopta resoluciones todas las semanas sobre los más diversos temas.

Otro capítulo merece la elección del Secretariado, que según como fue concebido debería estar integrado por los sectores que componen la Mesa y cuentan con representación parlamentaria, aunque eso fue dejado de lado hace tiempo. La Liga Federal, por ejemplo, viene reclamando un cargo que le correspondería según estas reglas, pero eso nunca se le reconoció.

La gran preocupación hoy para los frenteamplistas es cuántos van a votar; por eso el llamado desesperado de los candidatos, jerarcas de gobierno y legisladores convocando a asistir al acto eleccionario. Están habilitados a votar 470.000 afiliados mayores de 14 años que residen en Uruguay o en el exterior, pero se permite la adhesión y voto simultáneo.

Elección tras elección viene bajando el caudal de votantes. En 2006 sufragaron 222.795 frenteamplistas, mientras que en 2012 votaron 170.770. Ahora el temor es que participen menos de 80.000 y la expectativa es que por lo menos concurran a las urnas alrededor de 100.000, lo que sería un motivo de festejo para muchos.

Los astoristas entienden que cuanto menos frenteamplistas voten, mayor será la fuerza que tengan dentro de la estructura sectores como el MPP y el PCU. La representatividad del Plenario es un tema viejo, ya que desde siempre ha sido cuestionada por el astorismo y defendida a muerte por el MPP y los comunistas. Lo cierto es que más allá de declaración de intenciones que puedan tener algunos candidatos, parece algo muy difícil de cambiar por la resistencia que genera acotar la participación de las bases bajo el argumento de que el Frente es un "entramado de coalición y movimiento".

"No cambia nada".

Es más, el argumento de que estas elecciones "no cambian nada" en la estructura del Frente es uno de los más fuertes que emplean algunos de los "enojados" con la coalición de izquierda.

El mantenimiento de una estructura que no condice con la expresión electoral que tiene el Frente es el principal motivo que esgrimen el publicista Esteban Valenti, el sindicalista Richard Read y el abogado frenteamplista Hoenir Sarthou para no ir hoy a votar. Un caso distinto es el del director del semanario Voces, Alfredo García, quien por la misma causa votará en blanco.

Para Valenti, "el dominio" sobre la estructura del Frente no solo no cambiará con estas internas sino que será aún peor. La respuesta es simple: "no es un problema de los cuatro compañeros candidatos a la presidencia del Frente, el problema es la estructura cada vez más encerrada".

Su teoría es que con estas elecciones se "santificará" una estructura que puede ser "muy peligrosa, porque pierde el carácter democrático". "¿Alguien discutió en los pocos comités de base que funcionan alguna de las definiciones más duras y polémicas, por ejemplo Ancap, el título de licenciado (de Sendic) o la reforma constitucional? Yo creo que este Plenario va a reforzar todavía más una visión de copamiento del Frente", subrayó.

García dio en Twitter sus razones para votar en blanco. "El Plenario no representa nada y es una máquina de impedir". "La cuestión de fondo es que más allá de quién salga presidente ninguno parece estar dispuesto a cambiar la estructura frentista en serio" y "los comités de base están caducos y se han convertido en geriátricos", sostuvo.

LOS QUE MARCAN SU ENOJO.

"Se santifica la estructura"

No voy a votar y estoy muy tranquilo con mi conciencia y me siento profundamente frenteamplista. Podría no ir a votar y callarme y al otro día sacar las conclusiones; pero me parecía injusto con la gente porque respeto al que vota y al que no (...) A partir del lunes aparecerá santificada una estructura que considero muy peligrosa porque va perdiendo el carácter democrático". Esteban Valenti - Publicista.

"No hay una autocrítica" - 

No voy a votar porque no cambia nada. Es un cambio solamente de personas, no hay un cambio estructural del Plenario y es ahí donde hay que atacar. Es una estructura muy cerrada pensada para adentro y da la espalda a lo que la masa frenteamplista quiere. No he escuchado una autocrítica en todo este año; dicen que está bien lo de Ancap y lo del título de Raúl Sendic". Richard Read - Sindicalista.

"El Plenario ya caducó" -

Voy a ir a votar, pero en blanco porque no me convence ninguno de los cuatro candidatos y creo que la estructura del Frente Amplio no sirve para nada; así que pienso que hay que revertirla. Entre otras cosas se elige el Plenario que como elemento de conducción política me parece que ya caducó por la forma en que se elige y la cantidad de gente que vota". Alfredo García - Director del semanario Voces.

"Se incide al no ir a votar" - 

No voy a ir a votar, porque ya no voté al Frente Amplio en las últimas elecciones y el resultado de esta interna no va a modificar la situación del país. Incide mucho más que se manifieste que hay disconformidad con la gestión del gobierno no votando y quien quiera dar un mensaje tiene que hacerlo no votando, porque no hay una épica sincera sobre lo que está pasando". Hoenir Sarthou - Abogado frenteamplista.

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