Guantánamo: El candidato blanco se opone "totalmente" a recibirlos

EE.UU. le dijo a Lacalle que, si gana, debe aceptar los presos

El postergado tema de la venida de los presos islamistas de Guantánamo se metió en la campaña electoral y la embajadora estadounidense, Julissa Reynoso, advirtió que su país entiende que Uruguay ya está comprometido a recibirlos.

El presidente Barack Obama quiere cerrar el campo de prisioneros desde 2009.

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P. BARQUET / J.P. CORREAvie sep 26 2014

El candidato blanco Luis Laca-lle Pou había dicho explícitamente que no se oponía a la llegada a Uruguay de familias de refugiados sirios pero sí que rechazaba de plano la de los seis presos de Guantánamo.

El presidenciable señaló que se quería referir a dos cosas que le van a "influir" a Uruguay. "La primera, que no sabemos si pasa, si no pasa o si lo tiramos para adelante: recibir presos de Guantánamo en nuestro país para quedar bien con Estados Unidos. La segunda es que Uruguay reciba familias que están pasando muy mal en su país de origen. Soy totalmente contrario a recibir a los presos de Guantánamo. Que los reciba Estados Unidos. Pero no nos podemos negar a la ayuda humanitaria de recibir a esas familias sirias", enfatizó.

Lacalle Pou contó ayer en San José que se había reunido con Reynoso antes de las elecciones internas y que luego fue llamado de la embajada "un par de veces" porque la representación quiso cerciorarse de que mantuviese la misma posición.

"Les preguntamos, bien fácil: ¿por qué no los reciben ustedes? Nos dijeron: porque el Parlamento no los acepta. O sea que son presos de ustedes, ilegítimos de ustedes, y me los quieren mandar a mí. No, eso no es negocio para nadie", sostuvo Lacalle Pou en una conferencia de prensa realizada en Libertad. Además, advirtió que "el gobierno no informó nada" y no contestó sus solicitudes de datos. Y adelantó que, en caso de concretarse la llegada de los presos de Guantánamo, si fuera presidente, es probable que deje sin efecto el acuerdo.

También el candidato presidencial colorado, Pedro Bordaberry, está en desacuerdo con la venida de los seis presos de Guantánamo.

En cuanto al candidato del Partido Independiente, Pablo Mieres, ha dicho que entiende que una vez que el país asumió el compromiso de recibir a los seis presos, la futura administración quedó comprometida, cualquiera sea el partido político que ocupe el gobierno.

Evidentemente, la rotunda postura del candidato presidencial blanco hizo sonar alguna alerta en el gobierno de Estados Unidos, porque su embajadora salió en la noche de ayer a aclarar que Uruguay ya está comprometido. Al participar en un evento en su residencia para festejar la apertura del mercado uruguayo a los pollos y mollejas provenientes de Estados Unidos (ver página A14), la diplomática dijo que "consideramos que la transferencia de estas seis personas es un acto sumamente humanitario; son seres humanos que tienen doce años encarcelados sin juicio, sin sentencia, sin ningún proceso formal". La diplomática recordó que gran cantidad de países latinoamericanos han pedido el cierre del campo de Guantánamo al igual que la Corte Interamericana de Derechos Humanos y que, por lo tanto, Estados Unidos está agradecido "profundamente" a la ayuda ofrecida por Uruguay.

Uruguay sería el país número 20 en recibir presos de Guantánamo, los cuales no pueden volver a sus países de origen ni ir a Estados Unidos.

Fue entonces que consultada si entendía que los partidos opositores uruguayos habían ya quedado comprometidos por lo acordado por el actual gobierno de Mujica, respondió afirmativamente. "Este arreglo diplomático entre dos países no es un acuerdo entre dos partidos. Eso es lo que nosotros entendemos porque tenemos un acuerdo con la República Oriental del Uruguay", advirtió. Insistió en que los presos "quieren seguir una vida normal" e "ir a un país donde pueden tener una vida en paz y Uruguay nos ha dado esa garantía". Reynoso reconoció que "por respeto" se reunió con Lacalle Pou, Bordaberry, Mieres y el candidato oficialista Tabaré Vázquez.

El diario estadounidense The New York Times publicó que en agosto llegó un avión Boeing a la base de Guantánamo para traer a los seis presos (cuatro sirios, un tunecino y un palestino), que esperó tres días y que abandonó el lugar finalmente sin los cautivos. Esto se habría debido, según el diario, a que el presidente Mujica habría dicho que prefería que llegasen luego de las elecciones. El diario sostuvo también que el vicepresidente estadounidense Joe Biden habría llamado a Mujica para presionarlo. Mujica dijo luego que entendía que los presos "no están listos" para venir a Uruguay y que la decisión final la va a tomar él.

Reynoso negó que hubiese presiones y que Estados Unidos estuviese determinando la fecha de llegada, aunque reconoció que "lo ideal" sería que los presos viniesen antes del 1° de marzo, cuando asume el nuevo gobierno.

En la base militar de Guantánamo, que está en la isla de Cuba, llegó a haber 600 confinados en 2003, sospechosos de terrorismo luego de los atentados del 11/S. Hoy quedan 149. Estados Unidos ha logrado que 48 países hayan aceptado recibir algunos. Ha realizado gestiones en ese sentido ante Colombia, Chile y Brasil. Uno de los sirios que vendría a Uruguay, Abu Wa`El Dhiab, ha ayunado para protestar por su encierro.

La oposición se aviene a recibir a los refugiados sirios

Tanto el candidato colorado Pedro Bordaberry como el blanco Luis Lacalle Pou, se avienen ahora, si son electos, a no objetar la llegada de refugiados sirios que comenzará en octubre con las primeras cinco familias compuestas por 42 personas.

Lacalle Pou contó que el lunes pasado se reunió "sin prensa" con el secretario de la Dirección Nacional de Derechos Humanos, Javier Miranda, encargado de coordinar la llegada de los refugiados sirios y le dijo: "Javier, contame quiénes son, qué situación tienen" los refugiados que vendrán.

En mayo, el presidenciable blanco había dicho: "Hay chiquilines que no llenan la panza, que no van a la escuela, que no tienen buena salud, que tienen muchas necesidades básicas insatisfechas". En esa oportunidad, planteó que "primero" está atender esa realidad de parte de los niños uruguayos, y luego "extender ese humanismo a los de otros países".

Lacalle Pou dijo a El País que en el encuentro de esta semana Miranda lo terminó de convencer de apoyar la llegada de los sirios porque le brindó toda la información que necesitaba. "Uruguay obviamente tiene muchos problemas y tiene que dedicarse a nuestros niños también, pero eso no significa que dejemos una gran conducta que nos hizo una gran nación, que es ser albergue de familias", consideró el candidato.

También Bordaberry había pedido dar prioridad a los niños uruguayos cuando se supo que el gobierno analizaba traer refugiados sirios. Sin embargo, también modificó su postura. Miranda lo llamó para coordinar una reunión que todavía no se concretó porque el candidato colorado estaba de gira electoral, pero Bordaberry adelantó a El País que por razones humanitarias le parece adecuado recibir a los sirios. De todas formas, consideró que debe clarificarse cuál será su estatus legal porque la normativa internacional establece que el refugiado debe indicar formalmente a qué país quiere dirigirse.

Siria está en guerra civil desde marzo de 2011. Se enfrentan sectores opositores moderados y radicales con el gobierno de Bashar al-Asad.

Oposición vs. embajadora


"O sea que son presos de ustedes y me los quieren mandar a mí. No, eso no es negocio para nadie".


Luis Lacalle Pou

"Tenemos un acuerdo con la República Oriental del Uruguay. No es un acuerdo entre dos partidos".

Julissa Reynoso

"Bastantes líos tenemos aquí para importar los líos de otros; las prioridades son otras, no Guantánamo".

Pedro Bordaberry


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