El sindicato se aferraba a una última gestión del gobierno

Ecolat ratifica que su retiro es irreversible

La empresa Ecolat aceptó reunirse con el gobierno pero le ratificará que su retiro de Uruguay es irreversible y pedirá que se respete su decisión.

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Trabajadores del sector lácteo se manifestaron ayer por el cierre de Ecolat. Foto: A.Colmegna.

La Federación de la Industria Láctea (Fitil) había decidido ayer dejar en suspenso un paro de 24 horas en protesta por el cierre de Ecolat a la espera de los resultados de una reunión entre el gobierno y los accionistas. Con el anuncio de la empresa, cabe esperar que la situación se complique en un momento en que el corte de horas extras en el sector comienza a afectar la distribución de leche.

Las fuentes de la empresa dijeron a El País que "el objetivo del encuentro sería lograr el cierre ordenado y en cumplimiento con todas las exigencias de la ley tal como lo ha manifestado la empresa". Su delegación estará encabezada por Roberto Bustamante, que ha actuado como portavoz en este asunto del grupo Gloria, accionista de Ecolat.

Ayer, la federación de la industria láctea decidió que todos sus afiliados aportarán $ 2 extra durante seis meses para conformar un fondo de solidaridad con los trabajadores de Ecolat. La dirección había logrado postergar la realización de un paro de 24 horas que pedían algunos trabajadores a la espera de la reunión que tendrán en las próximas horas representantes de la empresa con integrantes de los ministerios de Industria, Trabajo, Economía y Finanzas y Ganadería.

Una nutrida concentración de trabajadores, entre los cuales eran numerosos los sindicalistas de Conaprole y los de Ecolat que llegaron en autobuses desde Nueva Helvecia, manifestaron, ayer, frente al Palacio Legislativo con bombos y se reunieron con algunos legisladores oficialistas.

El sindicato estaba dispuesto a aceptar que la empresa trabajara con 130 trabajadores en lugar de los 400 que empleaba pero demandaba que se implementara un seguro de paro rotativo. Ahora el escenario cambia y seguramente el gobierno centre su atención en la implementación de seguros de paro especiales para los trabajadores y en la elaboración de un registro de aquellos que podrían ser absorbidos por otras empresas del sector.

De todas formas, el director de Trabajo, Luis Romero, ratificó a El País que la reunión con el grupo Gloria se realizará seguramente, mañana, en las primeras horas de la tarde. "Si tienen que decir algo que lo digan mirándonos a los ojos. Acá hay un gobierno que los está esperando para negociar. No han firmado ningún documento que diga que se van", señaló.

En el sector lácteo trabajan alrededor de 4.000 personas, de las cuales cerca de un 10% lo hacían en Ecolat, una empresa que sucedió a Lactería y que tenía su planta en Nueva Helvecia, una ciudad de 11.000 habitantes en Colonia.

El sindicalista Heber Figuerola dijo a El País que el sindicato tiene la impresión de que Gloria, un grupo peruano que factura más de US$ 1.000 millones anuales, tiene la intención de vender la planta al grupo francés Lactalis, que controla la marca Parmalat a nivel mundial.

Según Figuerola, Lactalis quiere "jaquear" a Conaprole y avanzar hacia una situación monopólica. A su juicio, Gloria que aduce haber perdido US$ 34 millones desde que se instaló en Uruguay en 2012, actuó en forma "irresponsable" para "limpiarle la cancha a Lactalis". Pero Gloria sostiene que por ahora la planta no se encuentra a la venta. Permanecen en ella unas 30 personas que se dedican a tareas administrativas. En su interior hay 10.000 litros de leche "larga vida".

La distribución ayer mermó 20%; el panorama es incierto

La no realización de horas extras en el sector lácteo generó que ayer los distribuidores de Conaprole (empresa que controla el 80% del mercado interno) repartieran un 20% menos de lo habitual y para hoy el panorama es incierto, dijo a el País Natalia Pena, portavoz de la asociación que reúne a las empresas de reparto de productos lácteos.

Además, las distribuidoras están recibiendo la mercadería con atraso de hasta cinco horas, porque se enlentecieron las tareas en el sector de envasado. "El Centro y Pocitos se quedaron sin leche. Cada día que pasa se complica más", señaló Pena. Las distribuidoras le plantearon a Conaprole que prefieren no trabajar un día y que las empresas recompongan su stock a tener que esperar horas para realizar el reparto de la mercadería.

Por otra parte, la federación de trabajadores de la industria láctea planteará en el Consejo de Salarios sectorial la conformación de un registro de trabajadores para que sean tomados por otras industrias. Los obreros de la planta de Ecolat percibían alrededor de $ 25.000 y estaban entre los que recibían mejores remuneraciones en Nueva Helvecia, donde se espera un impacto importante del cierre de la fábrica.

Ayer, se barajó la posibilidad de que el sindicato de Ecolat marchase a la embajada de Perú, país de origen del grupo Gloria, pero luego se descartó.

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