CONCURSO DE ACREEDORES

Dueños de La Spezia anuncian "cierre definitivo" de la empresa

Los costos operativos hacen inviable la continuidad de la firma, dicen.

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La Spezia venía siendo administrada por un síndico designado por la Justicia. Foto: F. Ponzetto

La empresa está cerrada. Es definitivo", sentenció Juan Pablo Speranza, exdirector de la fábrica de pastas La Spezia sobre el desenlace de la firma que cesó su actividad el pasado 6 de marzo, tras 78 años en el mercado.

"Es un combo de muchas cosas que no nos permiten (seguir). No es nuestro interés haber cerrado por eso lo hicimos con todo el tiempo para poder dar el margen para negociar (una salida) pero, lamentablemente, no se llegó a un acuerdo", explicó el empresario sobre el cierre. Incluso, mientras algunos acreedores aceptaron ampliar su crédito de modo que se les pagara en un mayor plazo al acordado, otros rechazaron esa posibilidad y desecharon entregar mercadería, comentó.

La conclusión —que llevó este domingo a una manifestación de trabajadores frente a la casa de Speranza— deriva de una ecuación deficitaria que se agudizó en los últimos cuatro años, sobre todo con el incremento de los costos operativos, aduce Speranza. "Nosotros somos una empresa que siempre ha trabajado en ba- se a la calidad, el artesanado, el servicio y la distribución. Nosotros teníamos 18 locales en Montevideo y lamentablemente no es posible continuar con el servi- cio personalizado. Hoy por hoy es muy caro", argumentó el empresario.

Frente a esa realidad, "no hemos querido ceder a no llevar adelante la empresa como teníamos planificado", resaltó.

Speranza comentó que desde entonces la dirección de la firma acudió al Ministerio de Trabajo para tratar de que se llegara a un tipo de acuerdo que permitiera hacer viable la empresa.

Finalmente, la situación llevó a que La Spezia fuera a concurso, pasando a ser gestionada por un síndico desde el 30 de agosto de 2016. "Desde ese día nosotros no estamos dirigiendo la empresa, la dirige un síndico con el aval de un juez", recalcó Speranza.

Del lado del sindicato, se afirma que la empresa ocupaba al momento del cierre a unos 120 trabajadores y que la deuda de la firma ronda los $ 70 millones. Leonardo Saldías, uno de los trabajadores de La Spezia dijo a El País que la empresa había comunicado que difícilmente pagase los sueldos de marzo, y que se deben aguinaldos y las licencias correspondientes a 2015 y 2016.

Consultado al respecto, Speranza aclaró que cuando el síndico se hizo cargo de la gestión, el personal estaba integrado por 146 personas y que la plantilla se fue reduciendo hasta llegar a unos 90 empleados en la actualidad.

Según el gremio de La Spezia, unos pocos trabajadores se desempeñan realizando tareas administrativas. "Si hay algún funcionario trabajando es responsabilidad del síndico que es quien determina quién trabaja y quién no", se desmarcó Speranza, que a diario visita la empresa.

Sobre los adeudos, sostuvo que son algo que se da en "todas las empresas que liquidan" y que la familia ha puesto "todo su patrimonio a disposición del juez", no solo el inherente a la firma sino también bienes propios para que se abonen los créditos laborales correspondientes.

"Los tiempos son los judiciales. Evidentemente no deben ser los que queremos todos, incluso nosotros", señaló Speranza. "Cómo le van a pagar (al personal), lo determina el juez, no nosotros", insistió.

El jueves 30 se realizará una asamblea de acreedores. En este marco, un privado elevó una oferta para quedarse con La Spezia. La última palabra será de la Justicia.

Marca con 78 años en el mercado local

Los orígenes de La Spezia se remontan a 1938 cuando fue fundada por los hermanos Bonfiglio-Crovara, quienes habían emigrado a Uruguay desde su Italia natal.

Con impronta familiar, la empresa había ubicado a la tercera y cuarta generación al frente del emprendimiento. Y, a pesar de la fuerte competencia en su rubro, la marca La Spezia se había mantenido como un referente en el mercado de pastas frescas y artesanales.

La fábrica, de 1.100 m2, procesaba hasta 25.000 kilos de harina al mes para producir pasta fresca.

En su momento, la empresa llegó a tener presencia en más de 20 puntos de venta entre Montevideo, Canelones y Maldonado a través de la cadena de supermercados integrada por las marcas Disco y Devoto.

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