Fue la preferida del expresidente, pero ahora están alejados y se critican

Divorcio político de Constanza y Mujica

Era la mimada de José Mujica. La llevó de la academia, donde era Grado 5 en la Facultad de Ciencias Sociales, a la política. En 2007 la propuso como presidenta del Frente Amplio, iniciativa que no prosperó en la interna de la coalición de izquierda. Ahora, ocho años después, la relación se rompió y de la peor manera.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Mujica fue el responsable de que Constanza Moreira incursionara en política.

Fue cuando el expresidente y senador del MPP afirmó que pese a decirse de izquierda, su compañera de bancada Constanza Moreira tiene un "corazón más capitalista que la puta madre". "Salió senadora de garrón, igual que (Alberto) Couriel. No ha puesto ni un peso en la vida", disparó al acusarla de no hacer aportes al Fondo Raúl Sendic del MPP. Estos comentarios son parte del libro Una oveja negra al poder, de los periodistas Andrés Danza y Ernesto Tulbovitz.

"Cuando armamos las listas en 2009 nadie se imaginaba que iba a estar. A todos nos sorprendió cuando Mujica la impulsó en una dirección nacional", contó a El País una fuente del MPP. "Fue obra y gracia de Mujica, esa es la verdad", indicó otro exintegrante del MPP.

Hasta ese momento, ella era una frenteamplista independiente, aunque muy vinculada al Partido por la Victoria del Pueblo (PVP). En febrero de 2010, Moreira llegó al Senado de la mano de Mujica al ser electa por la lista 609, la más votada en esa elección.

Fue el "invento" de Mujica, dicen algunos integrantes del MPP, que desde 2014 la vienen cuestionando por haberse quedado con la banca en el Senado, cuando se constituyó como sector independiente del Espacio 609 y recibió una partida extra de dinero para gastos de secretaría.

Moreira responde a esto. "Personas como Couriel y como yo no somos creaciones de nadie. Somos personas con nuestras ideas, nuestras identidades, nuestra biografía. No vinimos a la vida política por Mujica. Creímos en él y lo apoyamos. Y pusimos nuestras ideas y trayectorias al servicio de una causa que no podrá nunca, y tampoco ahora, ser degradada por comentarios infelices", dijo la senadora en su página web.

"Sorpresa, tristeza e indignación", fueron los sentimientos que expresó en las redes sociales ante los comentarios de Mujica. "Su ensañamiento con los propios no le hace bien a nadie", subrayó.

Este cruce terminó por confirmar el divorcio político entre Mujica y Moreira.

Pero la relación ya venía mal desde mucho antes. El vínculo se deterioró a partir de que la senadora optara por presentarse como precandidata presidencial en las internas de junio de 2014 para competir con Tabaré Vázquez.

Como su candidatura no encontró eco en el MPP —que apoyó a Vázquez por ser el "candidato natural"— Moreira se apoyó en sectores como el PVP y el nuevo grupo IR.

Cuando decidió alejarse del MPP, los choques con Mujica y otros dirigentes de ese sector fueron cada vez más evidentes. "No me gustan los experimentos", dijo Mujica sobre la precandidatura presidencial de Moreira. A su vez, ella acusó a Mujica de "conservador" por no aceptar una candidatura alternativa a la de Vázquez.

El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, una de las principales figuras del MPP, también fustigó a Moreira al afirmar en una entrevista con Crónicas que "apenas superó, si es que lo superó, la condición de politóloga para hacer política".

Pese a perder en las internas, Moreira logró reunir a varios sectores en torno a su candidatura al Senado bajo el sublema Casa Grande. Por esta alianza fue electa nuevamente como senadora en las pasadas elecciones de octubre de 2014.

Dentro de la bancada del Frente Amplio, la relación entre Moreira y la senadora y esposa de Mujica, Lucía Topolansky (MPP), se hizo cada vez más lejana. "Apenas se hablan", dijo a El País una fuente legislativa de la coalición de izquierda.

Un síntoma más de ese quiebre se produjo cuando Topolansky aceptó ser la candidata a intendente de Montevideo por el MPP. En este sector esperaban que por "cercanía ideológica", su exaliada apoyara a Topolansky. Pero hizo lo contrario al respaldar la candidatura del socialista Daniel Martínez, y otra vez molestó a los mujiquistas.

Su obsesión.

Al llegar al Senado, Moreira ya exponía a la interna del Espacio 609 sus ideas para reducir la cantidad de efectivos de las Fuerzas Armadas. Propuesta que desde un comienzo fue rechazada por el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, que poco antes de las elecciones de 2009 decidió irse del MPP.

En las reuniones de coordinación entre Fernández Huidobro —quien era senador por la CAP-L— y la bancada del Espacio 609 se producían permanentes confrontaciones por las propuestas de Moreira.

Cuando fue precandidata, Moreira se encargó de hacer conocido su planteo para recortar el presupuesto de las Fuerzas Armadas. Fernández Huidobro no dejó pasar por alto los comentarios que eran uno de los ejes centrales de la campaña de la senadora.

"Es un insulto y de una ignorancia supina decir que no sirven para nada las Fuerzas Armadas", expresó el ministro. Moreira lo tildó a él y a Bonomi de "machistas" por repetir el argumento "de que la mujer no sabe mandar".

Un estilo confrontativo que molesta en el FA


Constanza Moreira no es de mirar rivales, al punto tal que se enfrentó al presidente Tabaré Vázquez en la campaña por las internas.

"Otra vez Tabaré Vázquez. Ya nos gobernó, tiene 75 años; yo quiero otra cosa", dijo Moreira en julio de 2013 en una actividad por las múltiples candidaturas en la interna del Frente Amplio.

El polémico estilo que asumió Moreira en la campaña electoral no cayó bien dentro de la coalición, en especial cuando desafió a Vázquez a debatir. "Me preguntan si acompañaría a Tabaré en la vice. La respuesta es no. Hay sumas que restan y esta no funcionaría", fue uno de los comentarios que hizo en Twitter. "Finalmente, me encantaría debatir con #Tabaré Vázquez. Soy una firme alentadora de los debates", insistió.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)