Cinco mujeres prontas para parir son derivadas, por día, desde Las Piedras

Dio a luz en una ambulancia porque no había anestesista

Verónica Silva dio a luz el pasado 5 de febrero adentro de una ambulancia. La asistieron médicos que nunca en sus vidas habían estado antes en un parto. El bebé está bien, lo que ella define como "un milagro". 

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Ambulancia

Todo, porque en el Hospital de Las Piedras, donde se atendió durante el embarazo, no contaba con un anestesista de guardia. "¡Vergonzoso!", se queja.

Las contracciones fuertes las empezó a sentir pasadas las nueve de la noche. Cuando casi eran las 22 horas, ella, su marido y una amiga ya estaban en el Hospital de Las Piedras. Allí los atendió el ginecólogo de guardia. Verónica estaba segura de que le faltaban apenas minutos para dar a luz; sin embargo, el médico dijo que la trasladarían a Montevideo, al Hospital Pereira Rossell. Ella, indignada, le replicó:

—¡No puede ser que me manden al Pereira cuando ya estoy con dilatación! ¡¿Y si no llego?!

—Tranquila madre, vas a ver que llegás.

—¡¿Pero por qué me tienen que trasladar?!

—Porque no tenemos anestesista de guardia.

—¡Pero creo que no llego!

—Tranquila madre, vas a ver que llegás.

Pero no llegó. Thiago nació en plena Ruta 5.

"Yo venía con mi amiga en la ambulancia y mi marido nos seguía de atrás en el auto. Nosotros, claro, con la sirena, veníamos más rápido. En una él ve, como a un kilómetro y medio de distancia, que la ambulancia estaba estacionada, entonces llamó para ver qué pasaba, y lo que pasaba era que el bebé ya había nacido", cuenta Verónica.

Había dos médicos en la ambulancia, ambos de Emergencia Médico Móvil Integral (EMMI). Nadie del Hospital de las Piedras acompañó a Verónica. Ninguno de ellos conocía su historia clínica. La doctora que más participación tuvo en el parto no era ginecóloga. Ninguno de los dos jamás habían asistido a una parturienta. Por eso, para ella, lo que pasó es todo "un milagro", entre otras cosas, también, porque su hijo, Thiago, es ochomesino.

"No había ni dónde ponerlo; lo pusieron arriba mío, no había nada, ni incubadora, ni tratamiento para prematuro", advierte.

"Por suerte nació bien, respirando bárbaro, no hubo que tenerlo en incubadora ni nada, ¿pero si la llegaba a necesitar?", se pregunta Verónica.

Habitual.

Pasadas las 23 horas ella, su amiga y su marido ya estaban en el Pereira Rossell. Enfermeras y médicos de allí les confesaron que es habitual que pacientes sean trasladados desde Las Piedras a este o a otros hospitales de la capital. E incluso ella, durante los tres días que estuvo internada, pudo comprobarlo con sus propios ojos.

"Me encontré con varias mujeres embarazadas que había conocido durante los controles. Así que, evidentemente, este no es un problema de un día, esto debe ser algo que pasa siempre", señaló.

Ayer a la mañana llamaron a Verónica desde el Hospital de Las Piedras para preguntarle cómo estaban ella y Thiago. Ella les dijo que se encontraban bien, pero remarcó que lo sucedido podría haber terminado en una desgracia.

"Ahora quieren saber cómo estoy. Se ve que se quedaron asustados", concluye.

Faltan médicos.

Por día, hasta cinco parturientas son trasladadas a otros centros de salud desde el Hospital de las Piedras. Así lo confirmó a El País el vocero de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) para el interior, Alejandro Laner.

"Esto pasa por falta de anestesistas y ginecólogos, si un día no falta uno, el que falta es el otro", sostuvo el gremialista, quien advirtió que lo mismo pasa con los cirujanos. "Entonces, al no tener cubiertos los cargos no queda otra que derivar a los pacientes", añadió.

Fuentes del Sindicato Único de Licenciados en Enfermería (SULE) también confirmaron esta situación. "Es frecuente que no haya anestesistas, por eso es que muchos de los embarazos se tienen que trasladar para otro lado. También pasa que a veces no hay ginecólogos y las embarazadas son atendidas solo por la partera", explicó una fuente del gremio, que no quiso ser identificada por temor a recibir algún tipo de represalia.

El protocolo médico exige que para llevar adelante un parto debe haber en el centro de salud en que se esté al menos un anestesista y un cirujano —ni que hablar de un ginecólogo—, aunque se trate de un parto natural, por si existe alguna complicación y hay que llevar a cabo una cesárea.

El País intentó comunicarse con la dirección del centro de salud de Las Piedras y con la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) para preguntar sobre la falta de especialistas, pero no obtuvo una respuesta. Laner, por su parte, sostuvo que a raíz del caso de Verónica consultó a la dirección del Hospital y que esta le confesó que "está muy difícil para cubrir las guardias, ya sea por los horarios o por lo que se le paga a los médicos".

De todas formas, Laner advirtió que las situación puntual que se viene dando ahora, que lleva a la necesidad de trasladar hasta a cinco pacientes por día, tiene que ver con que los meses de enero y febrero son en los que más médicos se van de licencia, y no hay profesionales que se presten a cubrirlos.

Por otra parte, el vocero de la FFSP, sostuvo que la falta de anestesistas, ginecólogos y cirujanos no afecta solo a Las Piedras, si no que es algo que pasa en varios centros de salud que están en el interior del país. "Esta es una complicación que en estas fechas se da en varios departamentos. Por ahora no se han generado grandes complicaciones, pero claro que no es lo ideal", reconoció.

En los hospitales del interior faltan unos 450 especialistas

Según el último relevamiento de la Federación Médica del Interior (FEMI), en las instituciones que forman parte de esta organización hay una carencia de 450 médicos especialistas, esta cifra claro que no incluye a los centros de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE). Y entre los que más faltan, están los anestesistas.

El año pasado el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) señaló que una de las alternativas para terminar con este problema, es generar cargos de alta dedicación (de al menos 48 horas semanales) para los anestesistas, sin embargo, estos no están para nada de acuerdo.

Tras hacer un sondeo, el Sindicato de Anestesistas del Uruguay (SAU) expresó que "el 70% está en desacuerdo con el empleo único y que el 80% está en desacuerdo con limitar el ejercicio libre de la profesión". Lo que sucede es que esta reforma podría implicarle a los anestesistas una rebaja significativa de sus salarios.

"Si bien el 21,3% de los encuestados opina que la estrategia de eliminar el multiempleo sería una solución buena o muy buena para revertir la falta de anestesistas en ASSE, el 68% de los anestesistas considera que la eliminación del multiempleo es una medida mala o inútil o incluso una muy mala para la solución de ese problema. A lo que se agrega la falta de confianza en el posible ente regulador, ya que el 72% opina que su gestión será mala o errática", añadieron los anestesistas en el documento.

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