COMBATE AL MOSQUITO

Descartan zika en caso de argentino en Rocha

El turista fue dado de alta; Uruguay se mantiene como el único país de la región sin pacientes con el virus.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
En Copacabana reparten volantes con indicaciones. Foto: AFP

El Ministerio de Salud Pública (MSP) descartó un supuesto caso de dengue, chikunguña o zika en un argentino de 41 años procedente de Bahía, Brasil, que estaba internado desde el viernes en Rocha con fiebre.

Los análisis al turista argentino dieron negativos, informó el director departamental de Salud de Rocha, Mauricio Moreno.

Tras el resultado del análisis, el paciente fue dado de alta.

Las autoridades sanitarias uruguayas recomiendan a la población utilizar repelentes en todo el cuerpo, evitar dejar recipientes con agua abiertos para que no prolifere el Aedes aegypti —el mosquito transmisor del dengue, el zika y el chikunguña— y utilizar mosquiteras a la hora de dormir.

Hasta la fecha, en Uruguay no se ha detectado ningún caso de zika o chikunguña, ni autóctono ni importado. Sí alrededor de una decena de casos de dengue, todos ellos correspondientes a personas contagiadas fuera del país.

En lo que va del año, el MSP llevó a cabo unos 70 estudios de dengue, zika y chikungunya a pacientes posiblemente picados por el mosquito Aedes Aegypti. De estos, tres dieron positivo con dengue. Se trata de personas que contrajeron la enfermedad en el exterior, por tanto Uruguay sigue siendo, junto con Canadá, uno de los dos únicos países de América sin casos autóctonos de dengue.

El MSP está alerta a que pueda sucederse un caso de dengue, zika o chikungunya, ya que, según confirmó a El País la directora de Epidemiología del MSP, Raquel Rosa, tanto las larvas como los mosquitos adultos de Aedes Aegypti están diseminados por todo el Uruguay. De igual forma, que exista el mosquito no quiere decir que este esté infestado con alguna de las enfermedades.

"Máquina perfecta".

El mosquito Aedes aegypti es considerado una "máquina perfecta de transmitir virus" por científicos del Centro de Investigaciones de Plagas e Insecticidas de Argentina (Cipein), donde investigan sus gustos y fobias para combatirlo y frenar las epidemias de dengue, zika y chikunguña.

Las hembras de esta especie, que ponen en promedio entre 100 y 300 huevos, pican reiteradas veces, generalmente por la mañana o la tarde, para alimentarse de sangre, y si la persona a la que pican está enferma, contagian el virus a su siguiente víctima.

Ante la ausencia de vacunas, todos los ojos están puestos en el control del vector transmisor.

"Una de las dificultades serias para el control del mosquito es que hay que controlarlo en el medio acuático, donde están las larvas y el medio aéreo, que es donde está el mosquito adulto", explicó a EFE el titular del Cipein, el bioquímico Eduardo Zerba.

En este laboratorio, dependiente del Ministerio de Defensa de Argentina y colaborador internacional de la Organización Mundial de la Salud, desarrollan un formulado "que tiene la capacidad simultánea de matar a los adultos y las larvas" y que en breve será utilizado en todo el territorio argentino.

Zerba y su equipo están especializados en el desarrollo de herramientas de control, pero también en ecología química, es decir, investigan la percepción sensorial de los insectos, que se manejan mucho por olores.

Para lograrlo, según la investigadora Paula González, buscan "qué compuestos provocan una respuesta sensorial en la antena de los mosquitos", ya sea atraerlos o repelerlos.

En el insectario del centro de referencia argentino, este mosquito pequeño, oscuro y con franjas blancas en las patas tarda unos siete u ocho días en completar su ciclo, desde que eclosiona del huevo, pasa las distintas etapas larvales en agua y se convierte en un ejemplar adulto.

En la naturaleza "depende de las condiciones climáticas", puntualiza Zerba. El fenómeno climático de El Niño, uno de los más intensos de los que se tiene registro, ha sido estos meses un aliado excepcional, con lluvias y temperaturas elevadas.

El agua encharcada ha facilitado "infinitos criaderos" para el mosquito, que ha multiplicado su presencia y ha acelerado la propagación de casos de dengue, zika y chikunguña, que se cuentan por miles en el continente.

"No sólo afecta a Argentina. Está pasando peor en Brasil, Uruguay no se salva. El problema es de toda Latinoamérica", subraya el doctor.

A título personal, afirma que "América Latina está fracasando en su campaña del control del mosquito", porque fracasa en el manejo integral de la plaga a través de "control químico, manejo del medio no dándole lugar a criaderos y educación".

Ayer domingo, una mujer de la provincia de Buenos Aires recientemente llegada de sus vacaciones en Brasil fue diagnosticada con el virus del zika en el quinto caso que se reporta en Argentina. Se trata de una mujer de 42 años que vive en la ciudad de Pergamino (200 km al noroeste de Buenos Aires) que presentó síntomas de la enfermedad a poco de su regreso desde Rio de Janeiro.

Carnaval carioca desafía al mosquito

Ni el mosquito que contagia el zika tiene la fuerza suficiente para aguar el Carnaval de Rio de Janeiro y sus apoteósicos desfiles que comenzaron ayer domingo en el sambódromo. Pero las autoridades prefieren no correr riesgos en el "Templo del samba", y unos 15 fumigadores de la alcaldía fueron los primeros en desfilar hace 10 días por los 700 metros de la avenida Sapucaí que atraviesa el sambódromo. En todo Brasil, 48 ciudades decidieron suspender sus carnavales.

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