DESACUERDO CON LA INTENDENCIA DE MONTEVIDEO

Cutcsa resiste cambios en el Corredor Garzón

Socios en asamblea criticaron el último plan de la IMM.

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La falta de un tercer carril dificulta el sobrepaso entre ómnibus. Foto: A. Colmegna

En una asamblea de accionistas de Cutcsa realizada este mes quedó de manifiesto el desacuerdo con los nuevos cambios que la Intendencia de Montevideo ha programado implementar en el Corredor Garzón y presentó a transportistas y vecinos.

Pero las diferencias van más allá puesto que de plano se rechaza el mantenimiento de la Terminal Colón de Camino Colman, por considerar que está ubicada "fuera de eje", es decir alejada de la centralidad.

Para socios de Cutcsa el centro lógico y natural debería ser la Plaza Vidiella, con una intervención mucho menor a la realizada en Colman, para establecer un punto de intercambio decoroso, en forma de un semicírculo, con paradas que tengan refugios amigables y en donde los ómnibus puedan entrar sin esperar en fila.

En los hechos, al eliminarse los trasbordos impuestos por la idea original, la Terminal de Colón hoy aparece fantasmal, al igual que el Corredor ha perdido la cantidad de tránsito de vehículos particulares que tenía la vieja avenida.

En la asamblea también fueron rechazados otros cambios previstos, como la eliminación de la terminal del Complejo América, lo cual ya ha sido criticado abiertamente por los residentes en la zona. Entre otras cosas se estima que los últimos análisis técnicos carecen de sentido común.

Los inter.

En cuanto a la decisión de hacer circular a los coches interdepartamentales por el corredor central, junto a los urbanos, tampoco hay coincidencia en la medida que en ciertos puntos no se quiebre la línea amarilla que divide las dos sendas e impide el sobrepaso de los urbanos, y si no son colocadas vallas a esas alturas para impedir el cruce de peatones.

Nada de esto está fijado en el proyecto comunal, ni dónde se habilitaría el sobrepaso ni tampoco cuál será la velocidad admitida para efectuarlo. La objeción considera el hecho de que la búsqueda de seguridad para los transeúntes ha desconocido y lo sigue haciendo la idiosincrasia de la gente, una cultura urbana que no puede cambiarse de la noche a la mañana.

Asimismo debería hacerse una reestructura de la ubicación de las paradas de los interdepartamentales, de la distancia que hoy separa una de otra.

La manifestación de la asamblea convocada por el directorio de Cutcsa coincidió con las objeciones expresadas antes por los vecinos, que reunieron más de 2.000 firmas y expresaron a la Junta Departamental su pretensión de que no se elimine el recorrido de la línea 2 de Raincoop por la calle Yegros así como que no sea eliminada la terminal del Complejo América a donde van los ómnibus 526, 145 y 147.

Metas lejanas.

Para los accionistas de Cutcsa, las modificaciones previstas ahora por la Intendencia de Daniel Martínez no van a alcanzar lo que fueron los tres objetivos de la obra: más velocidad, mejor confort y mayor seguridad.

Por más que sean retirados bancos de las paradas, estas seguirán resultando angostas. Y por más que se eliminen giros a la izquierda o instalen "loops de demanda" (una tecnología que permite el giro si detecta que hay un vehículo que pretende realizarlo), en muy poco se estaría bajando los tiempos de viaje, en tanto fue mayúscula la multiplicación de semáforos respecto a los que había en la Avenida Garzón antes de la inauguración del Corredor de apenas 6 kilómetros, en diciembre de 2012.

Intercambiador de Belloni.

La terminal o intercambiador de Belloni también es cuestionada por accionistas de Cutcsa. No es compartido en general el modelo que exigiría hacer trasbordos de ómnibus que llegan hasta allí repletos, como las líneas 100, 103 o 110, en horas pico y en dirección al Centro. Calculan además que fuera de esas horas pico los costos se dispararían para las empresas.

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