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Crecen los casos de dengue; analizan cincuenta por día

Temor por producto que se usa para fumigar por vínculo con microcefalia.

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La fumigación de ayer en Pocitos le dio una aspecto industrial a la zona. Foto: L. Maine.

El Ministerio de Salud Pública (MSP) confirmó ayer a El País la existencia de 11 casos autóctonos de dengue en Uruguay (a los que hay que sumarle otros ocho importados). Nueve de ellos son en Montevideo y los otros dos en el interior, en Salto y San José. En tanto, en este último departamento, la cartera advirtió el hallazgo de una gran cantidad de larvas.

Por otra parte, fuentes de la cartera informaron que se analizan a diario entre 40 y 50 casos de dengue autóctono, la mayoría de personas de los barrios de Pocitos, Punta Carretas y Cordón. Entre los afectados también hay pacientes que residen en el límite de los barrios de Malvín Norte y La Unión.

En el día de ayer, la cartera inició una fumigación en Pocitos, el barrio más afectado por el dengue, una medida que la cartera espera que sirva para frenar el brote que en otros países del mundo ha afectado hasta al 1% de la población.

Fumigación.

A las 7:00 horas de ayer las cuadrillas de la Intendencia iniciaron la primera de tres fumigaciones que se llevarán a cabo en el barrio Pocitos, para evitar que el avance del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.

El tramo que abarca la feria del barrio no se fumigó, pero sí lo harán el sábado y el martes.

La fumigación espacial resuelta por la comuna se realizó con máquinas de arrastre, en la zona delimitada por las calles avenida Rivera, Dolores Pereira de Rossell, José Osorio, Juan Benito Blanco, Gabriel Pereira y Rafael Pastoriza. El trabajo duró aproximadamente una hora, finalizando algunos minutos después de las 8:00 horas.

Los pocos transeúntes que había en la mañana de Pocitos vivieron con sorpresa el operativo. Algunos dijeron haber sentido dolores estomacales y un olor desagradable. De todos modos, Analice Berón, directora de Salud de la Intendencia, dijo a radio Sarandí que la primera fumigación fue "exitosa".

Temor.

Los insecticidas utilizados en las fumigaciones son piriproxifen y permetrina, recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Justamente la primera de estas sustancias ha generado el rechazo en algunos sectores de la salud en Brasil, debido a que es señalada como el verdadero origen de las malformaciones congénitas que están apareciendo en los bebés.

Un informe de la organización brasileña Médicos de Pueblos Fumigados asegura que anteriormente se dieron casos de epidemia de zika, pero en los mismos no ocurrieron casos de microcefalia en bebés.

Fue a partir de que se empezó a utilizar el Piriproxifen para fumigar en zonas donde asediaba el dengue, que estos casos comenzaron a aparecer. De hecho, en Colombia, donde no se fumiga con esta sustancia, hay casos de zika pero no de microcefalia en bebés.

La directora de Salud de la Intendencia se limitó a decir que "no hay evidencia suficiente aún para decir que las malformaciones son relacionadas al zika y mucho menos sobre qué las produjo".

Los técnicos municipales, encabezados por Berón, recomiendan a los vecinos abrir puertas y ventanas de las habitaciones que dan a la calle mientras se realiza la fumigación. Por otro lado, solicitan que no haya personas en esos lugares hasta 15 minutos después de la operación. Además, indicaron que los utensilios destinados a la alimentación que se sometan al producto deben ser higienizados los antes que sea posible.

El portero de un edificio de la calle Pagola advierte una contradicción entre los pedidos de las autoridades sanitarias y la actitud de la gente del barrio. "Salud Pública dice que se debe abrir puertas y ventanas para que entre el producto, la gente teme intoxicarse y cierra todo, es muy contradictorio", dijo el trabajador.

Para el empleado, el producto esparcido "no es tan malo" porque el funcionario de tránsito que estaba cortando la calle con una moto estuvo expuesto durante horas al químico. "Pobre hombre, tenía apenas una mascarilla, los dos que venían fumigando parecían unos astronautas con unas escafandras enormes", señaló.

Graciela, una vecina que vive en la zona Chucarro y Pereira se animó a salir enseguida de la fumigación, desafiando la nube blanca salió a eso de las 7.30 rumbo al club. "No puedo estar sin ir a la pileta, no sentí olor ni nada de eso", señaló.

Una frutería de la zona abrió luego del pasaje de los fumigadores. Los dueños no sabían nada sobre la medida adoptada por la Intendencia. "Para nosotros fue un día normal, nos enteramos de la fumigación cuando llegaron los primeros clientes. Acá no pasa nada, no hay mosquitos", dijo el vendedor.

Las encargadas de atender al público en una veterinaria de pequeños animales se enteraron de la fumigación por la televisión pero no tomaron medidas especiales. Abrieron el comercio en el horario de siempre, a eso de las 10.00, pero mostraron su preocupación.

"No sabemos con qué están fumigando ni que efectos puede tener sobre la salud", dijo otra mujer.

La OIEA apunta a esterilizar mosquitos.

El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) transferirá a Brasil su tecnología para esterilizar al mosquito Aedes aegypti que trasmite dengue, zika y chikungunya.

El OIEA anunció ayer esta decisión tras la celebración de una reunión organizada en Brasilia.

La agencia nuclear de la ONU facilitará al centro Moscamed de Juazeiro, ciudad del estado brasileño de Bahía, un irradiador gamma de cobalto-60, "un componente esencial para el desarrollo de la técnica SIT" (tecnología del insecto estéril), señaló el OIEA en un comunicado. EFE

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