Vinculó a Lula con el mensalão, aunque anoche buscó negar lo que dijo

Corrupción: Mujica desató un terremoto político en Brasil

Un terremoto político se desató en Brasil después que esta semana José Mujica reveló en el libro Una oveja negra al poder que Luiz Inácio "Lula" Da Silva le dijo, a principios de 2010 en Brasilia, que el pago de sobornos a diputados era la única forma de poder gobernar ese país cuando él era presidente, en referencia al caso conocido como "mensalão".

Después del revuelo que generó esa confesión en Brasil, Mujica buscó anoche desligarse de lo que había dicho en el libro de los periodistas Andrés Danza y Ernesto Tulbovitz. En el Salón Azul de la IMM, sentado al lado de los autores y del historiador Gerardo Caetano, el expresidente negó que Lula supiera del "mensalão".

"Entre tantas cosas, aparece en el libro mi amigo Lula ahí hablando del mensalão. ¡No, no! Jamás hablé con un brasileño del mensalão; por cosas que llevó adentro (José) Dirceu para mi no es un delincuente. Estará condenado, pero es un formidable luchador", aseguró Mujica sobre el principal asesor de Lula, procesado en Brasil por este caso.

"Lo que sí es cierto es que hablé con Lula y hablé, porque acá se hizo una doctrina de que la mayoría parlamentaria era un desastre y yo tengo bien claro lo que le pasó a este país cuando (Jorge) Pacheco Areco se quedó sin mayorías parlamentarias (...) Yo hablé con Lula sí, porque a Lula le tocó gobernar en minoría en un país gigantesco. Hablé con Lula y me dijo: sí, he tenido que sufrir chantajes, verdaderas inmoralidades", señaló Mujica.

"Lula no es un corrupto como sí lo era Collor de Mello y otros expresidentes brasileños", dice Mujica en el libro de Tulbovitz y Danza. Contó, además, que Lula vivió todo ese episodio con angustia y un poco de culpa. "En este mundo he tenido que lidiar con muchas cosas inmorales, chantajes", le dijo Lula apesadumbrado a Mujica y a Danilo Astori, unas semanas antes de que asumieran el gobierno de Uruguay. "Esa es la única forma de gobernar Brasil", se justificó. Habían ido a visitarlo a Brasilia y Lula sintió la necesidad de aclarar la situación. "El mensalão también es este país, todo es a lo grande", dijo Lula, cuentan los autores. De todas maneras, Mujica confiesa su admiración por el expresidente brasileño al que considera un "petiso bárbaro".

Consultado por El País, Mujica dijo anoche: "no hablé nunca con un brasileño del mensalão. Lo que pasa que yo no escribí el libro". Finalizada la presentación en la IMM, Mujica se quedó autografiando el libro.

En Brasil, la repercusión de los dichos de Mujica fue enorme. De inmediato el senador Ronaldo Caiado, del opositor partido de centro-derecha Demócratas, pidió que Mujica comparezca en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño para explicar la confesión echa por el presidente Lula sobre el "mensalão".

"La acusación es muy seria, incluso porque la propia izquierda brasileña trata a Mujica como una especie de mártir y coloca a su persona más allá de cualquier sospecha. Si él dice que el expresidente Lula confirmó tener conocimiento sobre el mensalão (el pago de los sobornos), y admitió que era su única forma de gobernar al país, eso pone en jaque la tesis que lo dejó libre de sospecha", sostuvo Caiado."Las investigaciones del mensalão se detuvieron justamente cuando estaban a centímetros de llegar a Lula. Es preciso terminar con esa barrera imaginaria de protección al Palacio de Planalto (sede del Ejecutivo brasileño)", agregó.

La prensa de Brasil se hizo eco de la confesión de Mujica y la noticia fue portada de diarios como O Globo. En la revista Veja, el columnista Felipe Moura tituló "¡Bomba atómica! Lula confesó. Peor: ¡justificó! Expresidente uruguayo entrega petista en un libro".

Otro analista, Rodrigo Constantino, dice que "el PT no gusta, por lo tanto, de la propia política, de la democracia, de las negociaciones". "Es un partido, al final, nacido de la mentalidad totalitaria que consideraba esa democracia burguesa, una farsa, un instrumento de opresión disimulada de las élites. Para los petistas, la única forma de gobernar el país, es comprar a los diputados, es no tener oposición, es descalificar al oponente, tratado como enemigo mortal. El mensalão era la forma petista de gobernar", agregó.

Lula siempre había negado tener alguna información sobre el escándalo que comprometió a buena parte de la estructura política del oficialista Partido de los Trabajadores. En 2005, cuando se comenzaron a conocer los detalles del esquema de pagos mensuales a legisladores para comprar votos, un indignado Lula aseguró que se sentía "traicionado por prácticas inaceptables que desconocía".

Vázquez y Astori.

Además de las revelaciones sobre la conversación con Lula, en el libro Mujica (que el miércoles 20 cumplirá 80 años) habla también del presidente Tabaré Vázquez (75) y de Astori (75), los que según dijo "psicológicamente" están más viejos que él.

"El otro día lo vi en su campamento cerca de Anchorena, cuando no hay maquillaje. Tabaré es de los que se producen. Pero lo vi sin nada, en la mitad del campo y está viejo", dice Mujica en el libro. Y agrega: "marca distancia porque se cree todo eso de presidente y acá nadie es más que nadie".

Anoche en la IMM también buscó desmarcarse de esta afirmación. "Especulen en la prensa todo lo que quieran con las tensiones en el gobierno. Que está peleado con Tabaré Vázquez, que no le va a dar apoyo. ¡Sientensen!", afirmó. "Tengo independencia de criterio, pero tengo un sentido de responsabilidad en la construcción de este proyecto que es el Frente Amplio y ha costado una historia en el Uruguay. Sería un hijo ingrato si no me importara", aseguró.

En el mismo sentido, dijo que "es brutal" la responsabilidad que tienen que tener los frentistas "de luchar por el cambio".

Secretarias de Constanza furiosas con Mujica.

Tres secretarias de la senadora Constanza Moreira irrumpieron ayer en la presentación del libro "Una oveja negra al poder", de los periodistas Andrés Danza y Ernesto Tulbovitz. Fueron al Salón Azul de la Intendencia de Montevideo con todos los papeles, que según dijeron demostraban que Moreira sí había realizado los aportes económicos al Fondo Raúl Sendic.

En el libro, Mujica dijo que Moreira "no puso un peso".

"Me dicen que es de izquierda pero su corazón es más capitalista que la puta madre. Salió senadora de garrón, igual que (Alberto) Couriel. No ha puesto ni un peso en la vida", disparó.

"¿Escucha a una joven?", le preguntó una de las secretarias. Mujica accedió y ella le mostró los papeles. Mujica levantó la voz y reafirmó: "¡Salieron senadores de garrón!". Después de un breve intercambio, que presenciaron todas las personas que esperaban que Mujica les autografiara el libro, la secretaria dijo: "Sabés una cosa Pepe, ojalá no llegues al 2019". Luego se retiró.

Ayer, Moreira estaba en Argentina.

A la ceremonia de presentación del libro concurrió la senadora Lucía Topolansky y varias figuras identificadas con el mujiquismo, como el exsecretario de la Presidencia Homero Guerrero, el exprosecretario Diego Cánepa, la ministra de Vivienda Eneida De León, el director de canal 5 Joaquín Costanzo y el presidente de la Cámara de Diputados, Alejandro Sánchez.

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