LA MARCHA DE LOS CONSEJOS DE SALARIOS

Convenios en sentido contrario a las pautas

Varios sectores con aumentos por encima de los lineamientos y con correctivos por inflación a 12 meses.

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El Pit reclama cambios en las pautas del gobierno. Foto: A. Colmegna

Apesar de la desaceleración de la economía, varios de los 27 sectores que firmaron convenios salariales en lo que va del año se autoclasificaron como "dinámicos", lo que implica que accederán a mayores porcentajes de ajuste salarial previstos en los lineamientos oficiales.

Un análisis del laboralista Nelson Larrañaga, consultor del estudio Ferrere, sobre los resultados de la reciente ronda, señala entre esos sectores a los de la industria de la celulosa, el correspondiente a cafés y bares, el del supergás y el de intermediación financiera.

Larrañaga explicó a El País que se observa un incremento de las propuestas conjuntas de empleadores y trabajadores que se votaron, las cuales llegaron a 10. El gobierno, al entender que la propuesta votada no se ajustaba a sus lineamientos, se abstuvo o votó por la negativa en esos casos.

En 2015 se habían registrado solamente dos casos de este tipo. El especialista consideró que es llamativo que en estos casos se haya votado cuando se podría haber recurrido al mecanismo legal de realizar un convenio bipartito y luego registrarlo y publicarlo. Esa opción tiene exactamente los mismos efectos que un convenio sometido a votación. A su juicio, una posible explicación es que los sindicatos quieren que no se debilite el instrumento de la discusión tripartita, y quieren que quede explicitada la posición del gobierno.

Otro aspecto importante del balance que hace Larrañaga, es que en 10 casos se acordó aplicar un correctivo por inflación cada 12 meses contraviniendo los lineamientos oficiales, y por eso no tuvieron el aval del gobierno.

El Pit-Cnt quiere que el gobierno cambie sus pautas para habilitar esa posibilidad. Precisamente, Larrañaga entiende que en buena medida lo que vaya a ocurrir en la ronda que comenzará a principios de agosto (que abarcará a 500.000 trabajadores) estará íntimamente vinculado a lo que el gobierno le responda a la central sindical respecto a ese punto.

El concepto de productividad es un elemento que sigue estando ausente en la gran mayoría de los acuerdos. En una sola "subrama" se acordó una partida extra por productividad y se establecieron los indicadores para medirla.

Problemáticos.

Una negociación clave que se avecina es la del sector de los supermercados, donde trabajan unas 20.000 personas. El sindicato del comercio (Fuecys) quiere llevar el salario mínimo del sector a $ 20.000. Y la central sindical quiere que, para todos los sectores de la economía, se fije en ese nivel el umbral por debajo del cual se considera que un salario está sumergido y debe recibir incrementos adicionales a los que fijan las pautas del gobierno.

Larrañaga advirtió que esto puede llevar a "saltos salariales" y distorsiones en los sectores con sueldos bajos como el supermercadismo, "porque habría muy poca diferencia entre quienes ganan más y menos".

"Esto llevaría a que quien está más capacitado pida más. Así se empujarían hacia arriba las escalas salariales y subirían los costos de las empresas", comentó.

Eduardo Ameglio, abogado laboralista de Guyer & Regules, considera que en este aspecto deberá tenerse cuidado porque "puede haber alguna dificultad": se vería afectado el empleo de los trabajadores que ganan alrededor de $ 15.000 que "son los más vulnerables, tienen menos experiencia y son aquellos de los que es más fácil prescindir en las empresas".

"No es poca la gente que gana $ 15.000 nominales", advirtió. El sindicato del comercio, evaluó Ameglio, si bien "no tiene la cohesión del sindicato de la construcción, ya es claramente nacional y tiene una capacidad de respuesta más fuerte".

Mariana Fernández, del estudio Posadas, Posadas & Vecino, considera también que para la fase actual de la economía un salario mínimo de $ 20.000 para el sector de los supermercados parece "muy ambicioso", más allá de que se trata de un rubro que aún no ha visto afectado su nivel de empleo.

Andrade ganó en la elección del Sunca.

Algo más de 27.000 afiliados votaron la semana pasada para renovar la dirección del sindicato de la construcción, Sunca. Este sindicato tiene unos 48.000 afiliados. La lista que responde a la línea del Partido Comunista y que tiene como principal referente al exdiputado Óscar Andrade, fue la más votada. Faustino Rodríguez, presidente del Sunca, dijo a El País que hay margen para que el salario continúe creciendo en términos reales pese a la caída del empleo en la construcción.

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