ELIMINANDO LO IMPOSIBLE

La contramoda de los tatuajes: cada vez más piden borrarlos

Exigencias laborales y ruptura de parejas, entre las razones para eliminarlos.

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El láser es una de las técnicas más efectivas para eliminar un tatuaje. Foto: M. Bonjour

Hace unos años, la idea de hacerse un tatuaje significaba tener una marca en el cuerpo para toda la vida. Una vez que la aguja tocaba la piel no había vuelta atrás y pensar en eliminarlo era algo que ni siquiera se consideraba. Pero, con el tiempo, fueron surgiendo métodos —algunos de ellos un poco agresivos— que por lo general dejaban una señal o cicatriz en el lugar donde un día había habido tinta. Las opciones consistían en utilizar ácido, lijar la piel para remover el tatuaje o someterse a una cirugía plástica.

El avance de la tecnología y de los aparatos médicos trajo consigo el surgimiento de los equipos láser, y permitió que las clínicas los utilizaran para distintos tratamientos estéticos, entre ellos eliminar definitivamente un tatuaje sin dejar prácticamente ninguna cicatriz. En Uruguay esta tecnología es muy nueva y son pocos los lugares que cuentan con este tipo de aparatos.

Uno de ellos es la clínica de estética integral SimásBellos, ubicada en el edificio Torre del Congreso. Hace cerca de un año y medio que tienen el láser Q Switched, uno de los más efectivos. "Es un tipo de láser que lo opera un profesional médico y lo que se hace es aplicarlo directamente contra la piel. Cuando el láser encuentra el pigmento del tatuaje, le descarga la energía, eliminando esas partículas", explicó Andrea Gómez, propietaria de la clínica.

Sesiones.

Según explica, remover el tatuaje en una sola consulta es "imposible". La cantidad de sesiones necesarias depende de varios aspectos: "por un lado, la antigüedad que tiene el tatuaje. Cuánto más viejo, menos sesiones lleva, es decir, más rápido va a desaparecer".

Gómez agrega que no es aconsejable eliminar un tatuaje que se realizó hace menos de un año, ya que la piel precisa sanar antes de comenzar un nuevo tratamiento.

A pesar de ello, los que se arrepienten quieren sacárselo lo antes posible.

"El jueves recibí un mensaje de una persona que se había hecho un tatuaje el día anterior y ya se lo quería borrar porque se había arrepentido", contó.

El otro factor que influye en la cantidad de sesiones que se precisarán es la tinta que utilizó el tatuador: "cuánto más profesional sea, más difícil es de sacar, porque suele utilizarse tinta vegetal que perdura mucho más tiempo. En cambio, la tinta china es lo mejor cuando alguien quiere eliminar un tatuaje", contó la dueña de SimásBellos. "En promedio los tatuajes se eliminan por lo menos con 6 sesiones", indica.

Para Julio Sánchez, cirujano plástico de la clínica Dermolaser de Paysandú, otro de los aspectos que influyen en el número de sesiones es el color del dibujo. "Los tatuajes de colores oscuros como negro, azul o verde son más fáciles de eliminar, pero los colores y tonalidades más modernas como los amarillos, rojos y naranjas, el láser muchas veces no los copia por lo que son más difíciles de eliminar", cuenta.

También depende la profundidad a que fue colocada la gota de tinta bajo la piel y la cantidad utilizada: "puede tratarse de un tatuaje grande pero que no tenga tanta tinta, o de uno pequeño que tenga mucha tinta, por lo que puede costar más", explicó el cirujano.

Razones.

Las clínicas que cuentan con la tecnología láser coinciden en que uno de los factores más comunes por el que las personas van a removerse los tatuajes tiene que ver con lo laboral.

"Hay mucha gente que quiere ingresar al servicio policial o militar y para ello no pueden tener ninguna marca. En ese caso se lo quieren eliminar más bien por necesidad y no tanto por un deseo", explicó Andrea Gómez. Sánchez recuerda que un cliente tenía tatuado todo el brazo y su sueño era ser piloto. "Le tuve que cambiar todo eso por piel porque no eran aceptados en la escuela de aeronáutica", contó el cirujano.

Asimismo indican que hay empresas y trabajos en el ámbito público que no contratan empleados con tatuajes visibles.

"En algunos casos hemos hecho constancias diciendo que están iniciando o que están en proceso de tratamiento para remover el tatuaje", expresó Gómez. Otros, en tanto, prefieren borrarse solo aquella parte que queda a la vista y que no pueden tapar con la ropa.

Un buen número de clientes se acerca a estas clínicas porque se arrepintieron del tatuaje que se hicieron cuando eran más jóvenes. "Hay muchos que vienen porque el tatuaje se lo hicieron hace muchos años y ya no tiene el mismo significado o les aburrió, sobre todo si lo tienen en lugares que son muy visibles como en las manos o en los brazos", indicó Nadia Melano, técnica en remoción de tatuajes de la Clínica Avril.

Nunca faltan tampoco las iniciales o nombres de una ex pareja, los anillos de compromiso o casamientos que fracasaron o los escudos de los equipos de fútbol. Algunos más radicales se han llegado a grabar símbolos nazis en su cuerpo o se han tatuado la cara y quieren eliminar esos distintivos.

"Me sucedió también que adolescentes que se escaparon y por hacer una travesura van y se hacen un tatuaje, y los terminan trayendo los padres para que se lo borremos", relata Sánchez.

Por último, están aquellos que van junto con sus tatuadores debido a que quieren cambiar algo en el diseño o bajar algunos tonos de intensidad para poder tatuarse algo arriba, distinto a lo que ya tenían.

"Antes, si se quería hacer eso, se debía tatuar directamente arriba del diseño anterior", explica Gómez.

Foto: Marcelo Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour

Proceso largo pero sin cicatriz.

El láser es una de las técnicas más efectivas para eliminar un tatuaje ya que el dolor no es tan intenso como en otros procedimientos y no queda ninguna cicatriz. Es una técnica que comenzó a utilizarse en el país hace unos pocos años. El láser se aplica directamente sobre la piel, la atraviesa y cuando encuentra el pigmento del tatuaje le descarga la energía que quema esas partículas. Una vez que se realiza la primera sesión es necesario esperar entre 20 y 30 días para que la piel se regenere y se pueda volver a aplicar otra sesión, por lo que el proceso puede llevar de 6 meses a un año.

TRATAMIENTO EN DETALLE.

El Costo de eliminar un tatuaje.

Hace casi 20 años las técnicas láser para retirar los tatuajes prácticamente no existían, por eso el costo era mucho más elevado: el centímetro cuadrado del tatuaje (un tamaño similar a la cara de un dado) costaba 500 dólares. Hoy es más accesible. El promedio de la sesión varía entre $1.200 a $1.500 aunque si el tamaño es muy grande, la sesión puede llegar a costar más de $ 4.000.

Edades y sexo de los clientes.

Según los especialistas, quienes más consultan para eliminarse los tatuajes son jóvenes de entre 18 y 30 años, aunque también hay casos de personas de 40 años o más. En cuanto al sexo, hombres y mujeres consultan por igual; lo que cambia son las razones: mientras que las mujeres quieren borrarse el tatuaje porque se aburren, los hombres suelen hacerlo por exigencias laborales.

Tendencia que va en aumento

Los uruguayos descubrieron hace poco que existen métodos para eliminar los tatuajes que no dejan cicatrices y que son cada vez más accesibles. Por ello, las consultas han ido en aumento. La clínica SimásBellos recibe entre 10 y 15 consultas por día al igual que la Clínica Avril. "Unos años atrás eran mucho menos", según Nadia Melano, técnica en remoción de tatuajes.

No solo se borran en las clínicas.

Algunos locales donde se realizan tatuajes también cuentan con la tecnología necesaria para eliminarlos. Uno de ellos es Fenix Tatoo, ubicado en el departamento de Maldonado. Según explica Ezequiel, uno de los trabajadores del lugar, a pesar de que es una tendencia que ha venido aumentando, de 50 personas que ingresan a hacerse un tatuaje sólo uno llega para borrárselo.

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