PARTIDO COLORADO

Colorados se realinean pensando en el 2019

La decisión de Bordaberry desarmó a la mayoría del partido

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Cardoso, Bordaberry, Coutinho y Sapolinski, dirigentes del Partido Colorado. Foto: R. Figueredo

El portazo que Pedro Bordaberry dio aún sigue sonando. El 19 de abril anunció que no sería candidato a la Presidencia y que al terminar su gestión en el Senado se irá para su casa. Su sector, Vamos Uruguay, que en 2014 fue la amplia mayoría del Partido Colorado, navega a la deriva, sin conductor, sin orgánica y sin candidato para la elección interna de 2019.

En una línea similar, el propio partido vive una etapa de ebullición y realineamientos. Su secretario general Germán Cardoso renunció y dejó en el cargo al diputado Adrián Peña, también del grupo de Bordaberry. Hoy, ambos son los más visibles precandidatos del sector Vamos Uruguay para la interna, porque son quienes tienen al presente más protagonismo en la escena política. El otro podría haber sido el senador Germán Coutinho, pero se bajó días después de que Bordaberry decidiera no seguir en la política partidaria, siendo proclamado como candidato a la Intendencia de Salto, a lo cual se dedicó a trabajar desde entonces.

Hoy Vamos Uruguay proyecta para el mes de agosto una reunión de legisladores y otros dirigentes del área metropolitana para "ver cómo seguir", adelantaron a El País fuentes del sector. "Cada cual busca el andarivel donde se siente mejor", admitió un legislador de primer orden en el sector. A ciencia cierta todo es incertidumbre: no saben si llegarán unidos a la interna de 2019 o si cada uno buscará "la suya" dentro del partido. En la actualidad todos conversan con todos dada la atomización en que ha caído el partido, otrora identificado con el ejercicio del gobierno.

Cuando le dio la espalda al sector tras la salida de Bordaberry y miró a Salto, Coutinho reconoció que no tienen líder ni candidato, y que nadie es el postulante "cantado". Mantiene en el litoral la agrupación Vamos Salto, como en el este Cardoso hace lo propio con Vamos Maldonado, aunque hace tiempo no tiene diálogo con Bordaberry. Pero en el resto del país el entusiasmo del sector se ha venido al suelo.

En los papeles Vamos Uruguay es la mayoría partidaria, pero en la actualidad se están fortaleciendo otros sectores como el Espacio Abierto de Tabaré Viera y Conrado Rodríguez. Tiene presencia en todos los departamentos, y hoy Viera es visto por algunos como el que tiene más chance de ganar la candidatura colorada a la Presidencia en 2019. El Batllismo tradicional sigue a cargo del senador José Amorín, quien ha anunciado que competirá por la nominación presidencial del partido. Y en la oferta está también presente el diputado Fernando Amado con su naciente grupo Batllistas Orejanos, de perfil antisistémico, que este fin de semana realizó una reunión en Montevideo donde anunció algunas incorporaciones.

Vamos Uruguay surgió en 2007 como movimiento renovador en el Partido Colorado tras la debacle electoral de 2004. Bordaberry, una figura acercada a la política por Jorge Batlle cuando presidió el país, había sido ministro de Turismo y luego de Industria, y se mostraba como un hombre de refresco, con ideas nuevas.

El momento de esplendor de Vamos Uruguay fue en las elecciones internas de junio de 2009, donde Bordaberry obtuvo una arrolladora votación. En las elecciones parlamentarias de octubre del mismo año, Bordaberry encabezó la lista al Senado por el sector y consiguió tres bancas y catorce en la Cámara de Representantes. Después, con el devenir de los años, la estrella se fue apagando.

Tras las internas de 2014, donde Bordaberry hizo abrir listas departamentales a las 26 agrupaciones que formaban el sector, la estrategia mostró no ser la adecuada. En la elección nacional perdió un senador y dos diputados, bajando a doce. Incluso, muchos de los electos ese año abandonaron el sector meses más tarde, como Ope Pasquet, Fernando Amado, Juan Ángel Vázquez, Guillermo Facello, Valentina Rapela y Daniel Bianchi. Algunos de los alejamientos, como el de Amado, fueron traumáticos y ventilados por los medios de prensa.

El alejamiento de Bordaberry de la conducción del sector mayoritario le ha pegado un tiro en la nuca al Partido Colorado. Bordaberry tuvo un buen desempeño como candidato a la Intendencia de Montevideo en las elecciones de 2005, en las que obtuvo el 26% de los votos.

En 2014 Bordaberry fue el candidato presidencial del partido. Si bien subió del 10,8% del electorado obtenido con Guillermo Stirling como candidato en 2004, apenas llegó al 17%. Cinco años después, en 2014, Bordaberry volvió a ganar la interna. Esta vez el resultado no fue el esperado: en vez de mejorar la performance colorada una década más tarde de la debacle, el partido volvió a perder apoyo en la gente y obtuvo apenas el 12% de votos.

En medio de esta situación de inestabilidad el Partido Colorado tiene algo a su favor. Ningún dirigente de peso político o de renombre se ha ido con el Partido de la Gente, de Edgardo Novick, que tiene un perfil social demócrata similar.

Intención de voto.

Las encuestas de intención de votos relevadas después del anuncio del retiro de la política del senador Bordaberry, le dan a los colorados en el entorno del 7%, lo que sus integrantes esperan que se consolide cuando el año próximo se desate una competencia interna con una oferta variada de tres o cuatro precandidatos presidenciales de cara a las elecciones de 2019. La pregunta que se hace hoy la dirigencia dispersa de Vamos Uruguay es si el sector tendrá fuerzas para competir en la interna de 2019. El Partido Colorado supera en intención de voto al Partido Independiente, al Partido de la Gente y a Asamblea Popular.

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