ENTRE MALA FAMA E INJUSTICIAS

Clearing de Informes, la lista más temida

Ellos aseguran que brindan “Información objetiva” a sus empresas clientas, que son las que deciden si otorgan un crédito o no.

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Hawaii 5 Cerro se publicita anunciando que no le importa si se está en el Clearing.

Un día de 2014 José dejó de ser un ciudadano modelo y recibió la noticia que menos esperaba: había pasado a integrar la nómina de deudores del Clearing de Informes. Estaba convencido de que debía haber un error porque se considera un “enfermo” del orden financiero y siempre paga sus cuentas en fecha. Pero allí estaba él, en el lugar que nadie quiere estar, figurando en la lista más temida.

La noticia se la dio el funcionario de una empresa financiera de plaza a la que fue a solicitar un préstamo. Cuando ingresó su nombre en la computadora, el hombre miró fijo, abrió los ojos grandes y luego balbuceó: “Mire, está todo bien, pero me ‘salta’ que usted está en el Clearing. Acá dice que debe cuotas del Banco Hipotecario”. José sabía que estaba al día y buscó entre sus papeles el último recibo de sueldo para probarlo: “¿Ve? Aquí está el rubro. Es imposible que esté en el Clearing porque la cuota del BHU me la descuentan mes a mes del sueldo”, alegó. Pero el funcionario no dio lugar a discusión: “Disculpe, acá me dice eso, no le podemos dar el dinero”.

Luego de varias consultas se descubrió “el problema”: el comprador de un apartamento que José había vendido en 1996 estaba atrasado en sus cuotas. Esa persona nunca había hecho la novación (el trámite por el cual uno asume las obligaciones de otro). Por tanto, el que aparecía como deudor era José.

Ese fue el comienzo de una odisea para sanear su nombre y su credibilidad comercial que todavía no terminó.

El Clearing de Informes, dirigido por la empresa Equifax, se autodefine como una “bureau de crédito” que ofrece “información objetiva” a quienes quieren averiguar la “solvencia financiara” de alguien antes de concretar un negocio.

Actualmente el Clearing tiene unos 3.500 clientes entre bancos, financieras, empresas de telefonía y de servicios, así como comercios de distintos ámbitos de la actividad económica. A todos ellos les cobra una cuota mensual y luego por cada informe que solicitan. Clearing maneja una gran base de datos con información que proviene exclusivamente de sus clientes. Son ellos los que registran cuando alguien incumple un pago. Luego, si otra empresa consulta al Clearing por esa persona, sabrá el antecedente negativo que arrastra.

Matilde Milicevic, gerenta de Operaciones de Equifax-Clearing de Informes, dijo a El País vía mail, que su base de datos incluye información de deudores, pero también de “buenos pagadores”. De hecho, opinó que estar en el Clearing no debería ser mala noticia. “Son más los créditos que se otorgan gracias a la información del bureau que los que se niegan, pero seguramente es por estos últimos, desafortunadamente, que somos más conocidos”, lamentó Milicevic.
En realidad, no es el Clearing el responsable directo de “la muerte civil” de algunas personas, sino las empresas que con la información que les provee el Clearing toman sus decisiones. Y, en ese campo, la bureau de crédito no incide.

Lo que le pasó a José con el BHU no fue, en realidad, responsabilidad del banco sino del escribano que tramitó el traspaso de la deuda entre ellos. Fuentes del banco explicaron a El País que ellos no pueden hacer nada si el profesional a cargo no exigió la novación. Sin ese trámite, José sigue figurando como titular del préstamo y, por ende, titular de la deuda.

José contó a El País que con abogados y escribanos de por medio ha intentado que el comprador de su casa tenga los papeles en regla. Ha gastado miles de pesos en gestiones. Sin embargo, sabe que no tuvo éxito porque cada tanto pide en Abitab o Red Pagos su historial de crédito y se entera de que volvió a caer en el Clearing. Resignado, lo acepta como parte de un sistema que tiene sus fallas.

En tanto, en la calle Carlos María Ramírez, en el Cerro, hay una mueblería que también vende electrodomésticos llamada Hawaii 5 Cerro. Es famosa en el barrio porque, tal como se lee en la fachada del local, otorga créditos “aun estando en el Clearing”.

Una encargada del comercio dijo a El País que, en realidad, no es tan así. No financian las compras de cualquiera que figure como deudor en el Clearing, sino que “se hacen excepciones”.

“Si la persona está en el Clearing, lo enviamos a una financiera que evalúa. Una cosa es que le debas a un banco y otra es que debas a una empresa de telefonía”, explicó. En cualquier caso, el que solicita un préstamo para financiar, por ejemplo, una heladera, debe entregar su recibo de sueldo. La financiera contratada por Hawaii 5 Cerro consulta a la empresa que emplea a esa persona y se corrobora que exista la posibilidad de que con un atraso de 90 días, se le retenga el sueldo.
Según la encargada, nunca tuvieron problemas. “Al contrario –afirmó–. La gente queda muy agradecida. Es gente laburadora, que se quedan contentos porque se les da una segunda oportunidad de volver al mundo del crédito”.


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