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Una ciudad al borde del colapso

Por día transitan 1.200 camiones por Nueva Palmira; reclaman mejoras.

El alcalde, vecinos y transportistas, se quejan del caos de la ciudad coloniense. Foto: Daniel Rojas
El alcalde, vecinos y transportistas, se quejan del caos de la ciudad coloniense. Foto: Daniel Rojas
Por Nueva Palmira se exportan millones de dólares, pero la ciudad aún reclama obras. Foto: Daniel Rojas
Por Nueva Palmira se exportan millones de dólares, pero la ciudad aún reclama obras. Foto: Daniel Rojas
En el período de zafra de soja, la ciudad ve transitar cientos de camiones hacia puerto. Foto: Daniel Rojas
En el período de zafra de soja, la ciudad ve transitar cientos de camiones hacia puerto. Foto: Daniel Rojas
Caminos y calles presentan un deterioro que no se ve en otos lugares, más cuando las rutas se convierten en barro. Foto: D. Rojas
Caminos y calles presentan un deterioro que no se ve en otos lugares, más cuando las rutas se convierten en barro. Foto: D. Rojas
Agua o sol: Cuando llueve, hay barro; si está seco hay polvillo. Foto: Daniel Rojas
Agua o sol: Cuando llueve, hay barro; si está seco hay polvillo. Foto: Daniel Rojas
Todos los actores de los caminos que conectan al puerto de Nueva Palmira reclaman obras. Foto: D. Rojas
Todos los actores de los caminos que conectan al puerto de Nueva Palmira reclaman obras. Foto: D. Rojas
El alcalde, vecinos y transportistas, se quejan del caos de la ciudad coloniense. Foto: Daniel Rojas
El alcalde, vecinos y transportistas, se quejan del caos de la ciudad coloniense. Foto: Daniel Rojas

El desarrollo de obras portuarias y los millones de dólares que se exportan cada día por el puerto no condicen con los problemas de infraestructura y la calidad de vida de quienes residen en esa comunidad coloniense, que en el período de zafra ve transitar entre 1.000 y 1.200 camiones por día.

El alcalde se queja por la falta de obra pública que le permita poner a la ciudad en condiciones. El reclamo es acompañado por vecinos, empresarios y los propios transportistas que deben hacer hasta 10 kilómetros de cola para ser atendidos en una balanza.

Caminos y calles presentan un deterioro que no se ve en otros lugares. Camiones que vuelcan por lo angosto de la calzada, grandes congestionamientos y poco o nada de orden. Cuando llueve, como ocurrió ayer, el barro hace intransitable los caminos, pero aun así es mejor la lluvia que el polvillo que respiran la mayor parte del tiempo seco.

Todos saben que la zafra sojera podría alcanzar su récord y eso se ve reflejado en mayor carga y más camiones. De todas formas, a pocas autoridades parece preocuparle el desborde que esta situación genera en Nueva Palmira, una ciudad de 8.000 habitantes.

Desbordado por el caos.

El alcalde Andrés Passarino se siente desbordado por el caos y dice que las obras han quedado solo en promesas.

"Es una ciudad netamente portuaria. Por aquí se saca la mayor parte de la producción granelera y de celulosa del país. Pero en la ciudad no tenemos infraestructura", se lamenta el responsable del municipio.

"Hace años venimos corriendo esta problemática, no tenemos accesos de hormigón para que los camiones puedan ir a dejar sus granos. La situación es muy compleja porque en zafra, como ahora, llegan unos 1.200 camiones por día y no hay logística, no hay un puerto seco con servicios donde recibir todos los camiones", indicó Passarino a El País.

La producción granelera "de la que muchos se jactan", relató, llega por una senda de balastro "en pésimo estado".

"Los camioneros tienen que hacer verdaderas peripecias arriesgándose permanentemente", comentó.

Además, la balanza ubicada en Ruta 12, a cinco kilómetros de la ciudad, "también ha colapsado y tenemos 10 kilómetros de cola para que los camiones puedan hacer su pesaje".

La situación genera también riesgos a la gente que circula por las rutas 12 y 21. Han ocurrido accidentes ya que (los camiones) infringen la normativa de tránsito estacionando sobre la banquina y parte de la ruta", advirtió el alcalde.

Falta de interés.

Preocupado por lo que vive a diario y ante "la falta de interés" de las autoridades nacionales, el alcalde afirma que en Nueva Palmira "el área logística está totalmente descuidada, aquí hay cero inversión". Afirma que el ministro de Transporte, Víctor Rossi, ya conocía el problema. "Vienen a inaugurar obras privadas cercanas a los puertos, ven todo lo demás pero no hacen nada", declaró.

La falta de ordenamiento y la demora de obras generan conflictos constantes entre camioneros y vecinos que ven avasallados sus derechos.

"Ha habido peleas constantes de vecinos con transportistas que no tienen nada que ver. Nosotros queremos ser una ciudad amigable con el desarrollo pero eso no se logra sin infraestructura. En el período pasado se cortaban calles, había insultos", indicó el alcalde.

"Mirá cómo está la calle. ¿Cómo es posible que pasen tantos camiones y nadie haga nada? ¿No se dan cuenta que hay familias, con todo el peligro que supone?", dijo un vecino mientras un camión pasaba a su lado por un camino angosto.

El problema respiratorio de la ciudad.

El comunicador local Gonzalo Bastarrica afirmó que los vecinos de su comunidad sufren un alto porcentaje de enfermedades respiratorias. "Hemos realizado un seguimiento del tema y podemos establecer que Nueva Palmira es una de las ciudades que tiene serios problemas respiratorios, especialmente en niños y en adultos mayores.

Conocemos varios casos de familias enteras que se han tenido que ir de la ciudad como consecuencia del polvillo de las calles y en menor grado del puerto", añadió.

Bastarrica advirtió que debería haber una "alerta roja" por este problema. "No lo digo solo yo, sino los médicos de nuestra ciudad. El número de personas que padecen problemas respiratorios es muy importante y la única respuesta para que

se mejore esto, es lo que estamos reclamando desde hace años: que Nueva Palmira tenga el "by pass" que se merece

y que los camiones no generen el daño que están ocasionando", indicó el comunicador.

Bastarrica pidió contar con un hospital mejor equipado que permita atender a la población local y a más de 1.000 trabajadores que llegan cada día a descargar materia prima.

El exfutbolista Nicolás Rotundo, vecino de la ciudad, también criticó que en los días soleados hay una "nube de polvo sobre la ciudad".

OPINAN LOS AFECTADOS.

Empresas - "La Intendencia y el Ministerio se pasan la pelota".

Fernando Sandes, de la acopiadora de granos Myrin SA, trabaja sobre el camino por donde pasa toda la carga.

"Estamos en una parte donde pasa todo el tránsito que entra al puerto de Nueva Palmira. Hay días en que mil camiones entran y salen a las tres terminales y a las plantas de acopio de la zona", indicó a El País el responsable de la firma. Sandes dijo que el problema del tránsito y las calles se intensificó en los últimos 10 años.

"Se tiran la pelota entre la Intendencia de Colonia y el Ministerio de Transporte. Se dicen el uno al otro que no es su área de acción. Hay situaciones en las que los camiones se caen para las cunetas", advirtió. Dice que para la intendencia "esto no es un camino vecinal porque transitan 1.000 camiones por día".

Transportistas - "Si queremos salir, estamos trancados".

Dilney Rodríguez, un transportista que llegó desde Rivera, confesó que se arman colas "larguísimas". "Es un peligro para todo el tránsito sobre todo durante la noche", dijo. "Hay mucho desorden y las autoridades no lo están percibiendo, no están tomando medidas. Después, cuando ocurren los accidentes como ya están sucediendo, la culpa siempre es del camionero", reflexionó Rodríguez.

"Mirá cómo están las calles. Creo que tendrían que apostar un poco más a todo lo que es infraestructura en respuesta a todo lo que esto genera para el país. Cuando está complicado quieren que acá se trabaje y cuando hay trabajo, se complica porque no tienen los medios para hacerlo correctamente", reflexionó Nicolás Rotundo, habitante de Nueva Palmira.

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