LA VIOLENCIA QUE DESTROZA LO QUE TANTO COSTÓ CONSTRUIR

Cinco pistoleros copan haras y balean a un rematador de caballos

Familia envía duro mensaje al presidente Tabaré Vázquez.

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Haras: ya había culminado la subasta cuando llegaron los delincuentes. Foto: M. Bonjour

"Ayer pude haber muerto", aseveró el rematador Gabriel Oribe. "Mi hermano recibió un tiro y también pudo morir y mi madre habría perdido dos de sus cuatro hijos", afirmó indignado.

El martes, la firma Oribe Remates estaba subastando caballos pura sangre en un haras de la ruta 102. Al finalizar la jornada, cuando había caído la noche y el público ya se había retirado, cinco hombres llegaron en un Volkswagen azul, con vidrios polarizados.

Se baja un hombre y encañona a Gabriel Oribe, lo deja adentro de un auto. Luego descienden otros cuatro hombres que rápidamente enfilan hacia las caballerizas donde está su hermano y un grupo de colaboradores. Gritan, exigen el dinero. No hay nada, ni cheques ni efectivo, hay únicamente un montón de papeles inútiles para los delincuentes.

Desde hace años, todas las operaciones financieras se hacen por vía bancaria. Sin embargo, los asaltantes no les creen y se enloquecen.

Se sienten detonaciones: una, dos, tres, llegan a 14. Son tiros, uno de ellos hirió a Andrés Oribe. La bala entró y salió por el muslo derecho. Tuvo suerte, según le dijeron los médicos tratantes, unos centímetros más arriba se habría desangrado sin remedio.

Se van y dejan trancado en el coche a Gabriel. Como loco, sale por una ventana hasta encontrarse con su hermano. Llama al 911. Suena y suena y no atienden. En el quinto intento logra pedir una ambulancia, le mandan un patrullero de la seccional 18. En esas condiciones lo trasladaron.

Trabajadores del haras y público se solidarizó con la familia Oribe. Foto: M. Bonjour
Trabajadores del haras y público se solidarizó con la familia Oribe. Foto: M. Bonjour

Indignados.

La familia Oribe hace 80 años que se dedica a los remates. Nunca habían sufrido una asalto. "Tengo la misma sensación de indignación que todos los uruguayos, el señor Eduardo Bonomi no se va nunca, está comprobado que es un fracasado. Este gobierno tiene las mayorías parlamentarias y puede cambiar las leyes y no lo hace. Dicen que los jueces no aplican la ley y son los legisladores los que las hacen", dijo Gabriel Oribe a El País.

Desde hace meses estaba previsto que la subasta se realizara en dos etapas durante los días martes y miércoles. La organización tenía todo resuelto para que fuera una fiesta como es la norma no escrita en estas actividades.

Los conocedores de la hípica afirman que un remate de este tipo es un momento crucial para la empresa y los distintos compradores y criadores de todo el país. Esta vez, Gabriel Oribe tuvo que enfrentar la subasta en soledad, sin su compañero de toda la vida.

"Mi hermano no pudo venir hoy porque ayer le pegaron un balazo, tengo que festejar porque por 20 centímetros está vivo. No es lo que queremos. Nosotros queremos trabajar y usted tiene que trabajar para darnos seguridad", dijo Oribe.

Mensaje.

En la tarde de ayer, cientos de amigos y clientes de los Oribe fueron a solidarizarse y participar del remate. La subasta se hace bajo una carpa con decenas de mesas y sillas al mismo tiempo que se televisa para distintos canales de cable e internet. En el momento de iniciar la venta, el rematador Gabriel Oribe se paró frente a las cámaras y habló del asunto. "Esta es una subasta especial, hoy la familia Oribe se va a dirigir al presidente de la República, doctor Tabaré Vázquez".

Los concurrentes hicieron un profundo silencio. Oribe habló con emoción y de manera serena. Subrayó la condición trabajadora de su familia y reclamó un punto final para la violencia. "Somos algunos de los tres millones de uruguayos que nos rompemos el alma por el Uruguay. Somos humanos, derechos que queremos derechos humanos", afirmó.

"En la tarde de ayer, sufrimos un robo de la misma manera que lo padece un uruguayo cada 10 minutos. Tengo que agradecer a Dios que después de estar un minuto y medio encañonado y viendo como disparaban a la gente que trabaja con nosotros y le pegaban infamemente un tiro a mi hermano, estar vivo", dijo Oribe.

Mirando fijamente a la cámara el rematador destacó que no estaba haciendo proselitismo partidario. "Odio la política pero me indigno cuando veo que a un pobre almacenero le pegan un tiro para robarle cinco mil pesos. Y a la semana siguiente hacen lo mismo hasta que tiene que cerrar. Lo mismo con los taximetristas que los matan como perros en la calle", afirmó Oribe.

En determinada parte de su discurso el rematador apuntó directamente al ministro del Interior, Eduardo Bonomi.

"No queremos más este Uruguay ni ministros fracasados. Dicen que hicieron un operativo de éxito y tuvieron que cancelar un espectáculo deportivo. Me importa muy poco la política, me importa la gente que nos acompaña y sus familias. Gente que se rompe el alma y puede morir por cuatro o cinco bandidos que vienen a robar y se van impunemente", afirmó.

"Si Bonomi está fracasado, cámbielo. No aguantamos más, este es un mensaje muy fácil, pero si no lo entiende salga y camine por la calle y hable con la gente", reclamó Oribe en medio de los aplausos del público.

Por otro lado, Oribe narró algunos detalles de la desgracia que le tocó vivir a él, su hermano y los colaboradores.

"No quiero más llamar al 911 para pedir una ambulancia que nunca llega. No aguantamos más, señor presidente. Cuando cobre el próximo sueldo acuérdese de nosotros que somos los que se lo pagamos para que haga su trabajo y para que no tenga miedo de hacer lo que su cargo le impone, trabajar por nosotros y hacer justicia", señaló Oribe.

Futuro.

Para el rematador, la clave está en reconocer que hay un grave problema en la seguridad pública. No obstante, destacó que a pesar de la desgracia ocurrida continuará con el legado familiar.

"Estoy orgulloso de estar en mi hermoso país, pero lo están convirtiendo en una república bananera. Hablo como uruguayo y les pido por favor que bajen a la tierra, la gente no puede más. Ayer estuve con un revólver en la sien pero voy a seguir trabajando porque eso no me lo quita nadie. Vamos a seguir trabajando con orgullo en Uruguay", afirmó Oribe.

Su mensaje finalizó cuando anunció que comenzaría la subasta. Antes el público volvió a aplaudir. Luego apareció una yegua preñada. Oribe leyó todos sus antecedentes sanguíneos y los títulos obtenidos en distintas competencias. Entre otras condiciones, es la madre de Fletcher, ganador del Gran Premio Ramírez 2016.

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