un Empresario y promotor que puso a Punta del Este en la mira mundial

Cien años de Litman, un personaje irrepetible

Aunque la historia es conocida, no deja de sorprender a propios y extraños. El talentoso director sueco Ingmar Bergman fue descubierto en Punta del Este. El escritor y crítico cinematográfico Homero Alsina Thevenet quedó maravillado cuando vio Juventud, divino tesoro del cineasta nórdico.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Mauricio Litman con Mirtha Legrand, Walter Pidgeon y Silvana Pampanini.

La película fue exhibida en el 2° Festival de Cine de Punta del Este, en 1952. Alsina Thevenet formaba parte del jurado de un naciente festival que proyectó a Punta del Este en todo el mundo.

Desde el primero, realizado en 1951, una pléyade de estrellas desembarcó en el balneario. La lista es enorme: Walter Pidgeon, Ives Montand, Anita Ekberg, Yul Brynner, entre otros. El anuncio del primer festival fue en agosto de 1950. En unos meses estaba todo listo. El cine, la famosa boite Noa Noa y otros locales se construyeron para el certamen cinematográfico del verano de 51.

¿Quién estaba detrás de una movida capaz de hacer venir a este lado del mundo a semejantes estrellas cine? Un joven emprendedor que cuatro años antes, el 2 de febrero de 1947, había terminado de construir el Cantegril Country Club.

El argentino Mauricio Litman conoció Punta del Este a comienzos de los años 40. Llegó con su esposa Blanca Mazer a pasar su luna de miel. En principio le hablaron de Piriápolis. No le convenció. De Piriápolis saltó a Punta del Este. No dudó ni un instante.

"En 1943 participó de una cena en el Hotel Casino Punta del Este con mi madre, Blanca Mazer, y algunos amigos, cuando le ofrecieron unas tierras que solo podía recorrer a caballo, ya que no había caminos para llegar a ellas. Se trataba de una gran superficie arbolada con pinos, acacias y eucaliptos, ubicada al norte de un estrecho camino que con el tiempo se convertiría en la avenida Roosevelt", recuerda su hijo, el arquitecto José Luis Litman.

Tenía apenas veintipico de años cuando, atraído por el potencial del balneario, compró medio centenar de terrenos. Con 32 años fundó el Cantegril Country Club al mismo tiempo que levantaba el barrio del mismo nombre sumergido debajo de un bosque de pinos.

Litman nació el 17 de julio de 1915 en Buenos Aires. A los 11 años murió su padre. Dejó sus estudios y tuvo que ponerse a trabajar. Joven emprendedor dotado de un fino olfato para los negocios y de un buen gusto sin igual, de la noche a la mañana se transformó en uno de los prósperos comerciantes porteños.

Junto con su mujer, que lo sobrevive en Buenos Aires, resolvió que su vida estaba en Punta del Este.

"Era una persona sumamente positiva, creativa e incansable. Con su lema "todo se puede", ninguna piedra que le pusieran delante lo frenaba en sus objetivos y proyectos de magnitud", recuerda su hijo.

Al tiempo que compraba más predios en la zona de Playa Mansa, Litman fundó su inmobiliaria. En su mente tenía la idea de cómo forjar un imperio. Encontró en el ladrillo la forma de construir casas de veraneo acordes con el bosque existente sobre médanos.

El ladrillo y las cerámicas no solo fueron empleados por Litman para construir más de 500 casas. Los edificios Vanguardia, Kennedy y Lafayette, todos emprendimientos de Litman, tienen la misma impronta.

Los festivales de cine de los 50 y 60 atrajeron a celebridades al balneario.
Los festivales de cine de los 50 y 60 atrajeron a celebridades al balneario.

Al mismo tiempo, Litman dotaba a Punta del Este de una larga lista de actividades que proyectaron al balneario al mundo entero. Los certámenes Miss Punta del Este, Reina de las Azafatas y las fiestas animadas en el Cantegril por artistas de la talla de Xavier Cugat forman parte de una irrepetible historia de Punta del Este.

Era un personaje atrapante. También discutido y resistido. Los militares de la dictadura lo pusieron en su mira. Su patrimonio fue intervenido en 1974. Litman huyó del país. Pasó por Argentina donde construyó el Bariloche Center. Luego vivió en Colombia y en EE.UU. El gobierno de facto de Gregorio Álvarez propuso un arreglo para restituirle parte de su patrimonio. Le entregaron una cifra estimada en más de cuatro millones de dólares de la época a fines de la dictadura. El Estado se quedó con edificios y predios, entre ellos la sede del Cantegril y el campo de golf.

Litman regresó al Uruguay en 1985. Siempre pensando en concretar algo importante, de mayúsculo tamaño. Propuso levantar un hotel con casino privado en el mismo lugar donde hoy se ubica el Conrad. La muerte lo encontró el 24 de abril de 1988.

Estelares.

Los festivales de cine de Punta del Este, en las décadas de 1950 y 1960, atrajeron al balneario uruguayo a celebridades como Yul Brynner (arriba), James Stewart, Lana Turner, Anita Ekberg o Ives Montand, entre otras figuras.

A la izquierda, Mauricio Litman en su casa esteña junto a su esposa, Blanca Mazer, y tres de sus hijos, en enero de 1968. El viernes 17 se cumplieron 100 años de su nacimiento.

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