inn content para pilsen

Se celebró una nueva cosecha de cebada en un "Día de Campo"

Pilsen presentó su proceso cervecero con el fin de apoyar a los productores y buscar la excelencia en la materia prima

Pilsen Día de Campo
La empresa realizó la cosecha de cebada. 

Cuando la cebada pasa del verde a su clásico color dorado, se sabe que en los próximos 20 días tendrá lugar la cosecha que luego se convertirá en la malta, alma de la popular cerveza Pilsen. Para celebrar este especial momento y compartir con productores conocimientos que puedan ayudar a mejorar los próximos cultivos, es que la compañía se sumó a una nueva edición de “Día de Campo” en Soriano, instancia que el grupo Ambev organiza cada año.

Un campo experimental en la capital del departamento, lugares donde la marca obtiene las variedades de cebada con las que produce las maltas que utiliza para desarrollar Pilsen, fue el escenario donde productores y representantes de la empresa intercambiaron conocimientos relativos al área para continuar trabajando el sector desde la excelencia, la innovación y la tecnología aplicada al grano con el objetivo de lograr la mejor materia prima para sus cervezas.

“Para el Maestro Cervecero de Pilsen, Gustavo González Porley, la cebada no solo es uno de los ingredientes más importante de la cerveza, sino que la considera el alma de la misma. Proporciona el sabor y el color además de nutrientes y vitaminas para el organismo, y es la responsable de la formación de la espuma”, señaló Alejandra Yaybek, jefe de producto de Pilsen.

En el evento que celebró el día que comienza la cosecha del cultivo, del que participaron además representantes de las plantas de Ambev, Maltería Uruguay de Nueva Palmira y CIMPAY de Paysandú, Pilsen realizó una presentación del proceso cervecero, representando cómo se pasa del cultivo de la semilla al producto final que es embotellado en sus fábricas.

La instancia inició con unas palabras de bienvenida de Gustavo Astuni, gerente general de Maltería Uruguay, y se realizaron también dos charlas, una que abordó las enfermedades características del cultivo, que estuvo a cargo del ingeniero agrónomo Carlos Pérez, y otra que analizó el mercado de commodities y que llevó adelante Federico Morixe, representante de Fimix Agrofinanzas.

Los productores tuvieron la oportunidad de realizar una recorrida de campo para apreciar los ensayos de las variedades comerciales que se están sembrando, evaluar diferentes tratamientos para las distintas enfermedades del cultivo y conocer las variedades promisorias para el año entrante.

Además, Pilsen montó una carpa para generar un ambiente distendido donde los asistentes disfrutaron la frescura de las cervezas tiradas mientras los maestros cerveceros explicaban el proceso que sigue la cebada una vez que abandona el campo.

Para su elaboración, la cerveza Pilsen pasa por cuatro etapas cruciales, el malteo, la elaboración de mosto, la fermentación y la filtración. Si bien existen miles de recetas para desarrollar cerveza, la columna vertebral de la bebida se conforma con malta de cebada, levadura, lúpulo y agua.

En la jornada se explicó el proceso de cultivo de la materia prima. 

Desde que el hombre se transformó de nómade a sedentario, ha convertido el grano de cebada en cerveza. Este componente, que conforma el alma del producto, es utilizado como fuente de almidones que sus enzimas degradan en azúcares que fermentados por las levaduras generando el alcohol y el gas carbónico. Otros cereales son utilizados para aportar las características de cada propuesta cervecera, ya sea para proporcionar suavidad, paladar, acidez o cremosidad.

En tanto el lúpulo, es una flor que brinda amargor, aroma y estabilidad a la espuma. Estos sabores contrastan con el dulzor característico de la malta, derivando en una composición de características únicas. Aunque a través del tiempo se han probado otras hierbas para fabricar cerveza, el lúpulo es el ingrediente perfecto para combinarlo con la cebada malteada, siendo hasta la actualidad la base que sustenta a todas las cervezas en el mundo.

La jornada, en la que se compartieron experiencias y recomendaciones para mejorar el buen trabajo que el sector ya viene realizando, cerró con un almuerzo al aire libre acompañado por un dúo de guitarras.

“Nuestra prioridad es tener la cebada de más alta calidad para lograr la mejor cerveza. En Uruguay producimos excelentes variedades de cebadas, que nos permiten elaborar nuestra cerveza y exportar a la región”, señaló Yaybek.

El arte del malteado de Pilsen

“Malta” es el nombre que se da a la cebada una vez que ha pasado por el proceso conocido como malteado. De acuerdo al maestro cervecero de Pilsen, Gustavo González Porley, el malteado consiste en una germinación controlada del grano de cebada al que luego se le extraen las raíces para proceder al secado. Estos pasos, explicó, dejan el cultivo apto para comenzar la elaboración de la cerveza.

“Los procesos de germinación y secado son clave porque determinan los distintos grados de color y tostado. En una Pilsen Stout, por ejemplo, se emplea una cebada malteada tipo Munich de coloración más oscura y otra tostada, que le aporta color negro y aroma a café torrado. En cambio, para las cervezas ámbar, las cebadas maletadas utilizadas son de colores rojizos, mientras que la Pilsen clásica tiene en su receta cebada mateada tipo Pilsen de color pálido”, indicó.

resultado

Buen año para la cebada uruguaya

De acuerdo a Michael Barrios, coordinador agronómico de Ambev, en la actualidad el cultivo de invierno se cotiza a USD 170 por tonelada, siendo su precio más elevado en el año de USD 206. “En el pico de mayor precio se colocó entre el 30% a 35% de la producción y cada productor sembró unos 1.000 a 2.000 kilos por hectárea”, explicó. Agregó que tanto el año pasado como el anterior, Uruguay logró autoabastecerse y que en la actualidad el mercado se muestra estable, aunque atado al factor climático.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos