ENTREVISTA

"El caso es sólido, pero aún faltan pruebas para acusarlo"

El fiscal Juan Gómez no deja de atender llamados telefónicos en la Sala 1 de la sede de la Fiscalía, en Ciudad Vieja.

Fiscal Juan Gómez. Foto: Marcelo Bonjour
Fiscal Juan Gómez. Foto: Marcelo Bonjour

Lleva encima cuatro jornadas de perpetuo estrés, desde el día en que desapareció la niña Brissa González y él se presentó en la casa de la madre para iniciar las investigaciones. Esa tensión la delatan sus ojos de insomnio, su chaqueta gris fuera de órbita y su corbata vuelta del revés. El jueves, con la "audiencia de formalización", en la que estaban presentes el imputado y sus abogados defensores, culminó la primera parte de su tarea. Espera en 30 días poder recabar todas las pruebas contra Williams Pintos (35), que cumple prisión preventiva por "homicidio muy especialmente agravado".

—Todavía no ha sido formalmente acusado del crimen.

—Por ahora es imputado; es decir, se presume su autoría. La acusación se hará cuando tengamos en nuestro poder todas las pruebas. Hay pericias pendientes, el informe forense y otros elementos que debemos reunir, como la mochila y la ropa de la niña, que aún no han sido halladas. Tenemos un caso sólido, pero debemos probarlo fuera de toda duda.

(Vuelve a sonar el teléfono. Es un periodista que quiere saber detalles de los antecedentes penales de Pintos: "Tiene dos antecedentes, ambos por atentado violento al pudor: uno de 2004 y el segundo en 2012. Salió en libertad después de cumplir cuatro años, en marzo de 2016, pero eso es todo lo que sé. No he tenido tiempo aún de mirar los expedientes para conocer los detalles de esos casos", contesta Gómez).

—Se le imputó "homicidio muy especialmente agravado". La pena máxima es de 30 años. ¿Podría salir antes por las reducciones que prevé la ley? ¿En cuántos años?

(Abre los ojos, con sorpresa). ¡Confío que no! En cualquier caso, yo habré muerto, no voy a estar para ver ese día.

—Fue extraño escuchar en la audiencia del jueves a los abogados defensores, subestimando el valor de las evidencias que registran las cámaras. Dijeron que la matrícula del coche no se veía, que no era clara la presencia de la niña en el auto de color bordeaux que conducía Pintos…

—Son tantos los registros que no pueden caber dudas. A las 6:40 de la mañana (del lunes 20) pasó por el peaje de Pando en dirección a Montevideo, con el automóvil bordeaux. Iba solo. La matrícula se aprecia con claridad en las cámaras, y el imputado admitió haber pasado por ahí a esa hora. La siguiente imagen del auto fue captada a las 7:37 en el lugar del hecho. El auto circula por José Serrato, donde camina la niña rumbo a la escuela, y sigue de largo. La niña toma por una calle lateral (Algarrobo) y el auto mete reversa, va marcha atrás unos 40 metros, y dobla por la misma calle lateral que tomó la niña.

—¿Se ve la matrícula?

—Ahí no se ve la matrícula, pero hay otros elementos del auto que lo identifican: pegotines, alguna singularidad de las ruedas y una franja lateral amarilla brillante. No hay duda de que se trata del mismo vehículo.

—¿Hay imágenes del momento en que la niña es introducida en el coche?

—No. La presunción es que la niña fue engañada o forzada para subir al vehículo, pero ese hecho no quedó registrado. Otra cámara capta más adelante, en Roldós y Pons, la imagen del auto, no muy nítida, pero se percibe una figura sentada en el asiento delantero. Sin embargo, a las 7:40 en la siguiente imagen, captada en Carreras Nacionales, se ve con más claridad que la figura que viaja al lado es de complexión pequeña, como la de Brissa, y la ampliación de la foto permite ver incluso el cabello negro, de color azabache, como la madre lo describió.

—¿El imputado admitió haber llevado a alguien en el coche?

—Yo le pregunté si había dado algún aventón en el trayecto y él lo negó.

—La defensa dice que el hombre buscaba en esa zona un taller mecánico.

—Eso está descartado. Dijo que buscaba un taller para arreglar el taxi, pero el taxi estaba en la estación de servicio donde siempre lo guardan y el propietario me aseguró que no tenía ningún desperfecto.

—Cuando el auto vuelve a pasar por el peaje en dirección al Este, donde apareció el cadáver de la niña, ¿fue captado también por las cámaras?

—El auto nunca pasó de regreso por el peaje. Tomó la Ruta 86 (en Canelones) y volvió a aparecer a las 9:03 en Villa Argentina, cerca de Atlántida, donde lo capta otra cámara. Dijo que tomó esa ruta para no pagar el peaje de regreso.

—La defensa alegó que iba a visitar a un amigo en Las Toscas. ¿Ubicaron a esa persona?

—Se ubicó a ese amigo. Niega que el imputado se haya reunido con él.

—¿Hay más registros del auto?

—El último fue en las proximidades de Las Vegas. Ahí aparece solo, no hay nadie en el asiento del acompañante. Es posible que el cuerpo de la niña estuviera ya en el baúl del auto. El coche sale de la Ruta Interbalnearia hacia la derecha, en dirección al lugar donde luego se encontró el cuerpo de Brissa. Por eso es que la búsqueda se delimitó en esa zona, con los resultados ya conocidos.

—¿Cuándo van a estar disponibles los resultados de las pericias del auto, donde hallaron una mancha y cabellos?

—Presumo que en unos 15 días. Esos resultados podrían completar el caso para proceder a la acusación.

—Le deseo éxito.

—Lamentablemente, cuando yo tengo éxito es porque la sociedad fracasa.

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