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Carnaval a la manera de Cerro Largo

La vedette Moria Casán y Lucas Sugo agitaron las gradas del corso carnavalero de Melo.

Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras
Unas 25.000 personas estuvieron en el Carnaval de Melo este año. Las figuras de la noche fueron Moria Casán y Lucas Sugo. Foto: Mariana Castiñeiras

La conferencia de prensa es solo para los medios, pero no faltan los fanáticos. Moria Casán, la reina consagrada de las revistas de chimentos y esencia del jurado de Bailando por un sueño acaba de llegar a Melo. Sergio Botana, el intendente de Cerro Largo, la acompaña como el padre de la quinceañera que le contrató a su hija a la mejor banda de cumbia del momento y la lleva frente a las cámaras para que todo Melo lo sepa: Moria desfila hoy por Aparicio Saravia, por segunda vez.

Ella trata de hacerle honor a la bienvenida y pinta a la ciudad de arcoíris. Dice que Uruguay es un país abierto y Botana sonríe. Dice que hasta hace dos años Uruguay estaba séptimo en algún ranking de seguridad que leyó por ahí y él asiente: "En este pueblo vivimos con la casa abierta y la puerta abierta". Ella dice que Uruguay es como una "monarquía" que la abraza con la bandera y todos aplauden.

Al costado está Lucas Sugo, quien en otras circunstancias hubiera sido protagonista de la conferencia improvisada pero que queda opacado por la morocha kitsch del plástico porteño. Vuelan flores. Después de opinar sobre el gobierno de Macri, sobre la "nueva" cultura de la fama exprés de la tevé argentina —que supo darle de comer a ella—, la historia del humor televisivo del Río de la Plata y la cárcel de Paraguay, le dan el turno a Lucas de recibir preguntas.

Le hacen solo dos. Él igual agradece y repite su mantra: hay que rescatar el valor de la familia y ser agradecido. Su madre lo acompaña y una mujer del público le agradece haberlo traído al mundo a los gritos, como si el pequeño cuarto de conferencias del hotel Juana fuera un estadio. Bromean con eso de que el público confunde su famoso "¡la viola!" con "ravioles" y le piden Cinco minutos y nada más. 

El corso.

Si algún día Moria soñó con ser princesa, el Carnaval de Melo se lo cumplió. Subida en un carro eléctrico que abarca el ancho exacto de Aparicio Saravia, ella saluda a los fanáticos sin mover un pie, al ritmo de nada que se parezca al candombe o la samba. Ella está como figura, no necesita más que sonreír y tocar las manos que se estiran desde las gradas sobre la calle.

Con Lucas Sugo es más intenso. Las pasiones adolescentes —y no tanto— se despiertan a medida que avanza la arenga del cantante, agotado tras más de una hora de toque a paso de peatón, con el calor del norte poniéndole el peso sobre sus hombros. Lo suyo es la sencillez, la sonrisa amable y la guiñada de "te vi a vos y solo a vos". A veces, también un dedo extendido hacia alguno que no tiene más que sentirse afortunado. Cuando termina el corso, el cantante tiene que escapar de la masa que se agolpa para llevarse un pedacito de él, que tan amable es y nunca dice que no.

Minutos antes, pasaba por ese mismo lugar Edith González, la vedette de Cerro Largo, fundadora de la Escuela de Candombe. Horas antes del desfile su participación estaba en duda. La sorpresa de ver que todos los integrantes de la escuela habían pintado un 50 en sus tambores la había dejado fuera de combate. Había llorado durante casi todo el trayecto, cargada de emoción por alcanzar medio siglo de carnavales, que empezaron cuando tenía 12.

Pero a pesar de todo, esta noche Edith baila. Se sacude adelante de la cuerda de tambores y todos la aplauden. La Escuela tiene un ritmo de locura, dice. Es muy discutida porque hay quienes creen que tiene influencias brasileñas, pero al mismo tiempo desde el norte lo desmienten. "Es un ritmo auténtico", pregona ella. Y al mirar los tambores se entiende. El gesto se le deforma al tamborilero a medida que crece el ritmo con que sus manos golpean la lonja y las gotas de sudor chorrean por su cara.

"Meados por un elefante y cagados por un rinoceronte", así dicen estar los integrantes de Rapaduras de Ossobuco. El desfile es la prueba de fuego después de dos salidas frustradas por problemas técnicos. Son la última agrupación local en salir y son pura electricidad.

Un par de centenas de adolescentes los siguen con un ritmo frenético y hacen pogo cuando suenan sus canciones. Rapaduras de Ossobuco es la cara crítica e ingeniosa del Carnaval de Melo. Se autodenominan un producto cultural que busca hacer pensar, además de bailar. No faltan los palos y este año le toca al Ministerio de Educación en Melo.

En la Avenida Aparicio Saravia convive todo: farándula, música tropical, samba, candombe, crítica, los tradicionales osos y las vedettes. Las alrededor de 25.000 personas que fueron este martes al corso bailaron a un ritmo único, uno hecho a la manera de Cerro Largo.

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