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Carnaval de fiesta y estigmas

Mil seiscientos pesos de nafta y peajes, ida y vuelta. En ómnibus, $ 800 los dos tramos. Hotel: 200 dólares por noche para una pareja. Servicios: irregulares y saturados por la alta demanda.

El tiempo: el enigma de siempre en Rocha, más aún en febrero. ¿Para qué ir entonces a una fiesta en la que todo es un descontrol? La pregunta se la hizo una joven en Montevideo, que claramente nunca fue al Carnaval de La Pedrera.

Si supiera que ayer estuvo ventoso y que tanto en la playa del Barco como en todo el Desplayado había bandera roja, seguro nunca se animaría a viajar hoy hacia el demandado paraíso rochense.

De todos modos, la decisión de ir tampoco puede tomarse así, a la ligera, de un minuto a otro. La Pedrera tiene su oferta de camas colmada desde hace días y las líneas de ómnibus están todas a tope. "Para pasajeros sentados, ya no hay más lugar", dicen en la terminal Tres Cruces. ¿Significa que la opción es viajar tres horas y media parado?

La carnavalización de la Pedrera es inevitable en estas horas. Ayer, la calle principal ya vivía un clima de fiesta, con gente mojándose con baldes, botellas, pistolas y bombas de agua. Por supuesto que no faltaba la clásica espuma en aerosol, de la que no escapa nadie en la estrecha calle principal.

Más que un espectáculo para ver, el Carnaval de la Pedrera es para participar. A diferencia de otros desfiles, como Las Llamadas, aquí no importa lo que diga un jurado, sino simplemente divertirse, pasarla bien.

Enfermeras, presos, diablitos, piratas, caperucitas, cupidos y bebés con pañales volverán a copar hoy el centro del balneario en un frenesí de gritos, cánticos, música de tambores, pistas de DJs y la consabida lluvia de agua y espuma.

Un cartel colgado en el centro anticipa que hoy La Pedrera mutará completamente: la calle principal se cerrará a las 12:00 horas y a las 17:00 habrá "exclusión total". Así que quien ingrese al feudo de Momo, sabrá a qué atenerse; que no diga que no le avisaron. La Pedrera en Carnaval no es un destino descansar: el que acepte las reglas, las escritas y las otras, deberá tomar parte del juego.

En fin, hay que estar en La Pedrera para entenderlo.

Controles.

El de la Pedrera es un Carnaval que, aunque no tiene mucho más de 10 años de historia, carga sus estigmas. Empezó siendo una fiesta de familias y hoy es un atractivo turístico nacional e internacional, que atrae la atención de miles de personas. Demasiado para un pequeño balneario.

Por ser campo fértil para desbordes, las autoridades han intentado ponerle coto a los abusos que se han dado en otras ediciones del Carnaval de La Pedrera. Unos 200 policías, divididos en doce equipos y en turnos de seis horas, participarán de los operativos de control y prevención mientras dure la fiesta, que en general se prolonga hasta el amanecer.

Las autoridades municipales, en conferencia de prensa, estimaron que llegarán a la localidad rochense unas 15.000 personas por el Carnaval, aunque el balneario recibe un gran número de visitantes en los días previos, por lo que se calcula que unas 20.000 participarán de la fiesta.

Por otro lado, personal de Policía Caminera, junto a efectivos del Departamento de Tránsito de la Intendencia de Rocha y de Bromatología, reforzarán los controles en los ingresos a los balnearios, especialmente hacia La Pedrera por la Ruta N° 10. También será este el primer año en el que se apliquen los test de cannabis a los conductores, en una zona del país asociada al alto consumo de marihuana en verano.

Los controles también harán énfasis en el traslado de bebidas alcohólicas a granel y solo podrán ingresarlas las personas que tengan debidamente facturada la mercadería hacia los comercios instalados. En el caso de los automóviles particulares, solo podrán transportar una cantidad de bebidas que se entienda sea para el consumo familiar.

Como en otras ediciones, muchos propietarios de casas y comercios cerrarán sus puertas y hasta tapiarán sus ventanas. Pero si es posible, también harán su agosto en febrero, a sabiendas de que hoy y mañana son los dos últimos días "fuertes" de la temporada. Una posibilidad es vender cerveza en la calle, o empanadas, o cualquier otra cosa, delante de las puertas cerradas de los comercios. También se colocará un vallado perimetral sobre la avenida principal para proteger las viviendas allí ubicadas, se instalarán baños químicos portátiles (ayer ya estaban) y carpas para atención sanitaria. Dos ambulancias estarán disponibles para hacer traslados, previendo por sobre todas las cosas intoxicaciones por ingesta de alcohol y consumo de drogas.

Más allá de la demonización que ha tenido esta celebración popular, incluso por parte de medios de comunicación, ayer podían verse en el balneario grupos de jóvenes y adolescentes que reflejan que perfectamente se puede ir a la Pedrera a divertirse, solo o con amigos. Y que está todo dado para que la de hoy, sea la primera noche de una gran comunión popular.

La Antesala

Desde ayer , se respira un clima de fiesta en el balneario La Pedrera, en la antesala del Carnaval que se desarrollará entre esta noche de lunes y mañana martes, hasta el amanecer del miércoles. Más de 200 efectivos trabajarán en la zona en operativos de prevención y este año, por primera vez, se harán controles de marihuana a conductores. Se esperan a unas 20.000 personas en esta zona de Rocha, muchas de ellas ya llegaron y comenzaron a preparar los festejos de este Carnaval tan particular que en pocos años se convirtió en un atractivo turístico importante.

Los costos

Precios de temporada alta en este balneario

Como en todos los balnearios de la costa oceánica, en La Pedrera es más caro vacacionar en enero que en febrero, cuando baja la temporada. El "fin de semana largo" de Carnaval, sin embargo, los comercios facturan como en temporada alta. En un local de comidas al paso en la principal avenida es posible almorzar un chivito con papas fritas por $ 250, lo que sumado a un refresco ($70) y un postre (Príncipe Humberto, $ 120), arroja un tique de $ 430. El mismo restaurante ofrece en su carta mejillones a la provenzal por $ 230, miniaturas de pescado por $ 260 y cazuela de mariscos a $ 380. Como en otros lugares de La Pedrera, los frutos del mar tienen su espacio destacado en los menús. Los precios varían según la calidad y ubicación de los locales, aunque en la rambla es posible comprar una lata de cerveza por $ 60 y dos por $ 100. También sobre la principal avenida hay "promos" de caipirinha: 2 por $ 150. Los imprescindibles aerosoles de espuma se venden en cada esquina del centro: $ 50 los pequeños (que duran un suspiro) y $ 100 lo grandes. Los propios vendedores prueban el producto sobre la humanidad de los turistas, que en general toman la singular estrategia de ventas con buen talante.

Intendente: "No entre alcohol en demasía"

El intendente de Rocha, Artigas Barrios, dijo ayer a El País que en la previa del Carnaval de la Pedrera se decomisaron varias fundas de cerveza que eran transportadas hacia el balneario por camionetas "que no habían pasado por los controles bromatológicos ni habían pagado las tasas correspondientes". El operativo en las rutas comenzó el jueves, con espirometrías y controles para que "no entre alcohol en demasía", indicó el jefe comunal. "Vamos a tratar de encauzar la fiesta, atendiendo lo previo y lo posterior, como hemos hecho en otros años. En cuanto a las espirometrías, el éxito no es agarrar a 100 conductores (con resultado positivo), sino lograr que esos 100 no estén pasados", dijo Barrios. Agregó que también se inició el "operativo limpieza", reforzando los servicios habituales, por la alta presencia de turistas antes del desfile. Barrios estuvo ayer en Montevideo participando de la primera Asamblea General del nuevo Parlamento y por la noche regresó a Rocha.

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